MBAR
Penny Jordn
BIANCA n. 124 - 20-6-84
Ttulo original: The flawed marriage


mbar era una joven atractiva, alegre y despreocupada, hasta que un accidente cambi su vida por completo. Los mdicos le dijeron que era muy difcil que recuperase
el movimiento de la pierna; pero su prometido le caus un dolor an ms profundo al abandonarla. El tiempo no haba podido cicatrizar su destrozado corazn, cuando
conoci a un hombre que le ofreci empleo, techo y el dinero necesario para la operacin que le devolvera la salud, y lo nico que tena que hacer era convertirse
en su esposa!



CAPTULO  1
ERA UNA tarde muy fra y adems, lo que constitua el mayor motivo de preocupacin para mbar, la neblina, que cubra las cimas de las montaas ms altas de la regin
de Lakeland, haba descendido hasta el camino por el cual ella se diriga, despus de haber mantenido una entrevista con la doctora de la casa-hogar de aquella localidad.
Ya era tarde. Se abroch el abrigo mientras andaba, arrastrando la pierna derecha al tratar de acelerar el paso. Su pierna! La mir con tristeza. Empezaba a considerarla
la causa de todas sus penalidades, incluso de que ese ltimo intento por obtener un empleo hubiera resultado fallido.
Cuando sali de Birmingham, esa misma maana, estaba convencida de que, por fin, iba a encontrar trabajo. Durante el largo trayecto en tren estuvo repasando mentalmente
lo que ella llamaba su hoja de servicios. No slo tena mucha experiencia como profesora sino que tambin haba estado ms de un ano cuidando nios, lo que la acreditaba
como la persona idnea para el puesto que iba a solicitar.
Contempl una vez ms su pierna. Haban transcurrido seis meses desde el accidente. Seis meses! Para mbar era como si hubiesen pasado seis siglos desde que la
chica feliz de veinte anos que era entonces, se convirti en una persona amargada.
Aquel aciago da se diriga a su trabajo. Haba decidido que, despus de licenciarse, se dedicara a la enseanza. Sin embargo, el mismo ao que se licenci, se
interrumpi la contratacin de profesores y   por tanto, decidi hacer un curso de enfermera.
Recordaba que cuando se lo dijo a Rob, estuvo de acuerdo. Su novio estaba a punto de terminar la carrera de medicina, y quera dedicarse a la prctica particular
aunque eso significara estudiar una especialidad, para lo cual haca falta mucho dinero. Por eso, cuando mbar le dijo que pensaba trabajar como enfermera se alegr,
pues de esa manera podran adelantar la fecha de la boda.
Aquella maana, absorta en sus pensamientos, mbar se diriga al hospital. No tena que andar mucho pues viva en una pensin para estudiantes que quedaba bastante
cerca de su lugar de trabajo. Estaba confundida con la noticia que Rob le haba dado el da anterior; iba a marcharse a Arabia Saudita para trabajar durante dos
aos como ayudante de un eminente cirujano plstico. Era una oportunidad que no poda desaprovechar, pero fue un golpe muy duro para ella. Se haban conocido en
la universidad, saba que tendran que pasar varios aos antes de que pudieran casarse, pero se haba hecho a la idea de que efectuara la especializacin en uno
de los principales hospitales de Birmingham, no a miles de kilmetros de Inglaterra.
En medio de sus reflexiones se dio cuenta de que un autobs se detena frente a ella y unos risueos nios descendan de l. La nia del impermeable amarillo que
sali por atrs... el automvil aproximndose a gran velocidad... la reaccin de mbar fue automtica e innecesaria. La nia, a salvo en la acera, de alguna manera
haba evitado el coche, pero ella, que trat de rescatarla, fue lanzada al aire como una mueca de trapo y perdi el sentido.
Tuvo suerte o, al menos, los mdicos trataron de convencerla de que haba sido as. Pero ella no estaba de acuerdo pues su pierna, con los msculos destrozados por
completo, nunca podra quedar bien aun cuando el cirujano le asegurara con extrema seriedad que haba estado a punto de amputarla.
Haban transcurrido seis meses y estaba convencida de que ningn esfuerzo humano podra devolver la normalidad a su extremidad derecha. Haba una remota posibilidad
que la joven descart en seguida. Segn el doctor Savage, poda hacerse una arriesgada operacin que se practicaba slo en los Estados Unidos, pero costaba mucho
dinero, no se garantizaba su buen resultado y despus habra que efectuar la ciruga plstica para eliminar la cicatriz.
Rob fue muy comprensivo con ella despus del accidente, pero sus visitas fueron hacindose cada vez menos frecuentes. Un da, el joven dijo a su novia que un mdico
famoso, que intentaba abrirse camino en la alta sociedad, necesitaba una esposa elegante y atractiva. mbar comprendi y propuso romper su compromiso lo cual Rob
acept sin vacilar.
Esa noche mbar derram lgrimas de amargura pues nunca se haba sentido tan sola. A quin podra recurrir? Su padre haba muerto cuando ella tena ocho aos y
su madre se haba vuelto a casar cuando ella estaba en la universidad. Le agradaba su padrastro, pero estaban muy distanciados. Adems le resultaba imposible continuar
trabajando en el hospital, de modo que decidi emprender el viaje al distrito de los Lagos, con la ilusin de encontrar all un buen empleo.
Cuando ley el anuncio solicitando una niera en la casa-hogar, sus esperanzas comenzaron a renacer. Los solicitantes se haban mostrado muy interesados cuando habl
con ellos, por telfono, pero cambiaron de opinin al verla.
Recordaba la crueldad con que le habl el entrevistador; le explic que la persona ideal para el puesto deba ser gil e incansable, pues tendra que cuidar veinticinco
nios cuya edad mxima era de trece aos. mbar pens que, desde luego, ese trabajo no era adecuado para un invlido.
Volvi a tiritar cuando sopl la brisa helada. Quin lo dira! Pareca invierno en pleno mayo. sa era una de las partes ms altas del pas y si no se hubiese desviado
para ver las truchas en la corriente que descenda de la montaa, no habra perdido el autobs y no hubiera sido necesario transitar por este interminable camino.
Apretando los labios para soportar el agudo dolor de los msculos lastimados, continu andando. Ya se haba acostumbrado a soportarlo. Los mdicos le haban recetado
una gran cantidad de medicinas, pero se haba negado a tomarlas.
Algunas veces pensaba que lo nico que la mantena viva era la constante lucha para no darse por vencida. Haba estado tan ilusionada esa maana! El trabajo le
hubiese proporcionado todos los medios para sostenerse y un techo, pues desde su renuncia en el hospital haba ido gastando sus precarios ahorros en la renta de
una fra habitacin en una casa de huspedes en Birmingham, y en sus diarias necesidades.
Pudo haber recurrido a su madre, pero por orgullo no lo hizo. El mismo orgullo que la haba impulsado a sonrer y a esforzarse por parecer alegre cuando su progenitora
le anunci su intencin de establecerse en Espaa; dos semanas ms tarde se ira con su esposo y mbar quedara completamente sola.
Limpi con enfado las lgrimas de autocompasin que brotaron de sus ojos. No tena objeto pensar en el pasado. De cualquier manera, nunca hubiese podido vivir con
su madre, aunque le ofreciese un hogar. Tena que conseguir un empleo, alguna forma de ganarse la vida!
Se repeta una y otra vez las palabras del cirujano. Recordaba sus consejos. No deba renunciar a la operacin que podra reconstruir su pierna por completo, era
una dbil esperanza que en un principio haba rechazado, pero a la que se haba aferrado en las ltimas semanas, y se haba convertido en su nico objetivo desde
que Rob la abandon.
Las lgrimas volvieron a acudir a sus ojos. Se encontraba sola y estaba segura de que nunca podra volver a andar. Por eso era feliz pensando que, si se operaba
y la operacin sala bien le demostrara a Rob lo que haba perdido al abandonarla cuando ms le necesitaba.
Llevaba los puos apretados y sus bellos ojos reflejaban rencor. Ella siempre estuvo orgullosa de sus ojos; eran de un castao muy claro, y tenan un brillo especial,
que haba inspirado su extrao nombre. Rob los llamaba con cario "ojos de tigre", y deca que los amaba con la misma intensidad que a todo lo dems. Pero ya nadie
le dira al odo palabras de amor.
Se estremeci por el fro, el cabello rubio se le pegaba al cuello por la humedad y en su cuerpo, extraamente delgado, se notaban an las huellas de la larga enfermedad.
Rob... Cerr los ojos un momento, agobiada por la debilidad. Echaba mucho de menos la calidez de sus brazos, la ternura de sus besos...
Una ternura que prometa convertirse en pasin, pero el tiempo y las circunstancias siempre haban estado en contra de su relacin. mbar se negaba a tener su primera
experiencia de entrega total bajo pasiones o de una manera poco romntica. Rob se burlaba de ella, pero nunca trat de imponerle su voluntad. Cuando, por fin, la
joven accedi a salir de vacaciones con su novio, y a iniciar con l una relacin ms ntima, sobrevino el fatal accidente.
Perdida en el pasado, no escuch el ruido del coche que se aproximaba hasta que el fuerte sonido del claxon la sac de su ensimismamiento.
De golpe regres al presente. Lo primero que vio fue la deslumbrante luz que despedan los potentes faros del coche. Se qued paralizada; su rostro se transform
por el horror antes de que el coche virara con brusquedad hacia el otro extremo del camino y se detuviese.
El repentino cese del sonido del motor hizo desaparecer la muralla de terror y, movindose tambaleante, mbar sali de la carretera. Detrs de ella oy abrirse una
puerta y luego unas fuertes pisadas. Ansiosa por escapar continu andando, casi corriendo, y lanz un grito de dolor cuando una poderosa mano se pos sobre su hombro.
- Qu le pasa? Por qu no se ha apartado del camino? Quera suicidarse?
La ruda voz masculina caus una tremenda impresin en la sensible joven. El hombre la sacudi violentamente, y un mechn de pelo cay sobre la cara de mbar. Molesto,
l lo apart y levant la cabeza.
- Vaya, vaya! -Exclam sarcsticamente cuando vio el demacrado rostro de la joven, consecuencia de la mala alimentacin-. Qu intentaba hacer? Buscar un escape
bajo las ruedas de mi coche?
- Y si as fuera...? -grit mbar, sintiendo una gran humillacin.
-Entonces es una tonta. La vida es para vivirla, pequea, no para desperdiciarla. Es algo que se aprende en estas montaas. Desde luego, no es de por aqu, verdad?
El desconocido mir el abrigo de la joven, poco adecuado para el lugar en el que se encontraban, y los zapatos de ciudad.
- Qu hace por aqu? Ha venido de vacaciones con su novio y ha discutido con l?
mbar levant la barbilla, desafiante. Le hubiera gustado que la neblina desapareciera y que el paraje estuviese iluminado para que ese insufrible extrao viera
la ira reflejada en sus ojos.
-Eso es demasiado infantil. Ningn hombre vale la pena como para que uno d su vida por l.
-Entonces, qu hace aqu? De paseo?
El tono de sus palabras era humillante.
-Buscaba trabajo en una casa-hogar.
-Y al no conseguirlo ha pensado que lo mejor era arrojarse bajo las ruedas de mi automvil. Un poco drstico, no le parece?
Exasperada al mximo exclam:
- No sea ridculo! No me he arrojado bajo las ruedas. Es ms... De pronto record que se haba quedado paralizada frente a la luz de los faros y que durante unos
instantes fue incapaz de moverse. Pens que, despus de todo, era lgico que l hubiera sacado esa impresin.
-Usted conduca muy deprisa. Poda haber provocado un accidente. Los conductores nunca piensan en los peatones -la amargura hizo eco en su voz-. No les importa el
peligro que, por su culpa, corre la vida de otras personas y cuando provocan un accidente, en lugar de ayudar, huyen...
- Qu est diciendo? Que tengo que pagarle una indemnizacin? Yo creo que ha visto demasiadas pelculas en la televisin y est muy equivocada. El coche debe tocarle,
sin no, no puede usted reclamar nada.
-Y aun as no siempre se obtiene compensacin -dijo mbar con frialdad recordando su propio caso, pues a ella le fue imposible reclamar una indemnizacin al conductor
que la haba atropellado, a pesar de que conduca a gran velocidad.
No llevaba reloj y de pronto record que el ltimo tren sala a las ocho y media. No tena idea de la hora que era. Haba salido de la casa-hogar a las siete y le
pareca que llevaba mucho tiempo andando.
- Me podra decir qu hora es, por favor? Tengo que coger el tren y se me est haciendo tarde.
-Son las ocho.
Eran las ocho y an le quedaba un largo camino por andar. Deba darse prisa. Slo tena unas cuantas libras y si perda el tren no le quedara ms remedio que esperar
hasta la maana siguiente, lo que quera decir que tendra que buscar una pensin donde pasar la noche.
-Gracias, debo irme...
mbar casi corra. Por primera vez no le preocupaba lo que pudiera pensar de ella.
Oy que la puerta del automvil se cerraba enseguida; pens que ese hombre no conoca las ms elementales reglas de la educacin. Sin causa alguna la invadi el
resentimiento. Al menos poda haberse ofrecido para llevarla hasta el pueblo, aunque fuese en direccin contraria.
Pero, por qu iba a hacerlo? Quiz si hubiese sido la chica de antes la hubiera encontrado atractiva y por lo mismo se hubiese ofrecido para llevarla. Antes, cuando
no lo necesitaba, todo el mundo la colmaba de atenciones. Pens que era injusto que a causa de su defecto fsico todo el mundo la rehuyese.
Estaba de nuevo tan absorta en sus pensamientos, que no escuch el ruido del motor hasta que el coche lleg a su altura, y |la misma voz masculina grit:
-Suba. La llevar a la estacin.
La puerta opuesta a la del conductor se abri y la luz interior revel el lujo de los asientos color crema y la apariencia de su dueo; mbar contuvo el aliento
con una mezcla de admiracin e incertidumbre.
Al dirigirse cojeando hacia la puerta abierta se fij con ms detenimiento en el desconocido, no poda decir que fuera apuesto.
Impresionante, atractivo, intensamente masculino, seran los trminos para describirle. Los ojos grises la miraron de arriba abajo.
-Est cojeando.
La joven estaba muy acostumbrada a escuchar esa frase; sin embargo en esa ocasin, no haba en el tono de voz ningn signo de lstima.
l se inclin y la ayud cerrando la puerta, como si fuese una nia incapaz de hacer las cosas por s misma.
- Cmo ocurri?
La observaba detenidamente. La otra mbar, la de antes, le hubiese descrito como un hombre extremadamente varonil y atractivo, pero la actual mbar slo vio el oscuro
propsito que acechaba en la profundidad de sus ojos grises.
Hubiera querido escapar del ambiente ntimo del automvil y de la perturbadora proximidad de su propietario. Pero pens que si no aceptaba su oferta podra perder
el tren.
-Un accidente -le dijo-. Vive en esta zona?
-Digamos que s.
- Qu tipo de accidente? -dijo l, ignorando la pregunta que mbar le haba hecho, con la intencin de cambiar de conversacin.
-Me atropello un coche.
-Lo que hace imperdonable su descuido de hace un momento.
-Yo iba bien, sin embargo usted iba demasiado deprisa -respondi la joven, aunque saba que no tena razn en lo que estaba diciendo.
l arque las cejas, lo que hizo resaltar sus delineadas facciones.
- Demasiado deprisa? No estoy de acuerdo -se defendi-. Noventa kilmetros por hora no es excederse en estas carreteras cuando uno las conoce.
Arribar dedujo que viva en aquella zona aunque no hubiese contestado a su pregunta.
- Incluso en medio de la niebla? -le pregunt, negndose a concederle terreno.
-Es ligera, adems yo conduzco muy bien.
mbar pens que era cierto, pues se haba dado cuenta de que llevaba el coche con mucha seguridad y destreza.
-Dice que ha asistido a una entrevista de trabajo. Por qu? Usted  no  es  de  este  lugar -dijo  l,  al  cabo  de  un  rato.
-No saba que se fuera otro de los requisitos -contest ella, sarcsticamente.
- Otro? Es que hay ms?
La joven estaba muy cansada y lo nico que quera era que terminara esa conversacin que tan molesta le resultaba.
- No lo adivina? Pens que un hombre de una percepcin tan fina como la suya se dara cuenta inmediatamente. Como usted ha dicho hace poco, cojeo.
- Y por eso la han rechazado?
Aunque l no apartaba la vista de la carretera, mbar sinti que la miraba de reojo, examinando su delgada piel, bajo la cual quedaban al descubierto las cicatrices
emocionales.
 -Mis aptitudes son buenas, pero para niera queran una chica ms gil.
- Niera? Eso hubiera sido un puesto de dedicacin completa.
La mir, buscando un anillo matrimonial en sus dedos y tratando de adivinar cmo sera la vida de esa extraa joven. Soltera y sin poder remediarlo aunque fuera
ms bien por las circunstancias que por decisin propia. Lleg a la conclusin de que era una mujer digna de lstima.
- Qu piensa hacer?
Aturdida por el fro, la experiencia de la entrevista y los acontecimientos posteriores, mbar intent aparentar indiferencia sin conseguirlo.
-Lo ignoro, quisiera saberlo -murmur en voz baja, tratando de que su compaero no la oyera.
De repente, l detuvo el coche. Estaban en la entrada del pueblo y an quedaba un buen trecho para llegar a la estacin. Pensando que haba llegado la hora de bajarse,
mbar intent abrir la puerta, pero l la detuvo pasando su brazo sobre ella.
La chica se encogi e instintivamente evit el contacto. En el hospital haba aprendido una cosa muy importante; aunque era blanco del inters mdico saba que ya
no era una mujer deseable y atractiva. Poda ver la lstima reflejada en los ojos de todos sus compaeros. Al desaparecer la belleza de su aspecto perdi la confianza
en s misma, y se retir a un mundo en el que slo caban el dolor y la desesperanza.
Rob ya no la consideraba atractiva, cmo podra hacerlo cualquier otro hombre? Sin darse cuenta, haba adoptado la expresin de una chica que se consideraba fea
para los hombres, como en ese momento.
No tema que su acompaante la tocase sino ms bien que pensara que ella as lo deseaba. No podra resistir semejante humillacin.
- Qu pasa?
Percibi un dejo de diversin en su voz. - Tena alguna doble intencin al aceptar que la llevara? Demasiado tarde, jovencita -dijo con burla-. La tengo atrapada
en mis garras y no habr forma de escapar a mis malvados planes. Cunteme su vida antes del accidente -le exigi cambiando bruscamente el tono de su voz.
- Qu objeto tiene? Mire, tengo que irme o perder el tren. Intent una vez ms abrir la puerta, pero sta, no cedi. -La he cerrado con llave -seal un tablero
muy complicado-.  Y no pienso abrirla hasta que haya respondido mi pregunta.
-Pero, por qu? Qu inters tiene en m?
-El natural hacia un empleado en potencia -una respuesta totalmente inesperada-. Necesito a alguien que cuide a mi hijo.
- Qu edad tiene? -fue la primera pregunta que se le ocurri formular.
-Seis aos
-Pero, por qu quiere darme trabajo? Hasta hace un momento no nos conocamos. Ni siquiera s su nombre...
-Eso se remedia con facilidad. Mi nombre es Joel Sinclair. Vivo a diez kilmetros de aqu.
-Y necesita a alguien que cuide de su hijo. Y su esposa?
l neg con la cabeza.
-He decidido que usted es ideal. Cmo se llama?
A regaadientes se lo dijo.
- mbar? Vaya, casi como el brillo de sus ojos...
Pestae, sorprendida de que lo hubiese notado. Rob haba salido con ella durante un mes antes de darse cuenta de ello.
-Seor Sinclair, est seguro? Quiero decir, con respecto al empleo -pregunt con formalidad-. No es porque... -hizo una pausa para encontrar las palabras apropiadas,
no poda soportar la idea de que le hubiese ofrecido el puesto por lstima.
- Porque siento lstima por usted? -su rostro se endureci-. Cuando me conozca mejor sabr que en mi vida no hay lugar para emociones innecesarias.
-Bueno, no sera mejor que conociese a su hijo antes de decidir? Es decir, quiz a l no le guste... -se mir la pierna y not que l tambin la miraba.
-No se preocupe, le simpatizar. De manera que debo entender que est dispuesta a aceptar la oferta?
mbar dud un momento. Le pareca muy arriesgado aceptar su proposicin. Despus de todo, qu saba l de su vida aparte de lo que le haba contado? Qu saba
de l? Se humedeci los labios y al mirarle le falt valor para expresar sus pensamientos, al descubrir que l la observaba.
-Todo es tan poco convencional... Me acaba de conocer y me est ofreciendo cuidar de su hijo sin tener referencias, sin saber nada de m.
-S todo lo que necesito saber -la interrumpi-. De hecho, mbar Douglas, usted es algo as como un regalo de los dioses.
mbar se estremeci. Alguna vez Rob la haba considerado un regalo de los dioses, pero su novio se refera a algo muy distinto. Joel Sinclair slo vea su pierna
desfigurada un defecto que la hara agradecerle la oferta de empleo.
-Pero ni siquiera hemos discutido los trminos. Un contrato...
-No se preocupe -le sugiri con suavidad-. Tendr su contrato y se le pagar bien. Ahora, le interesa mi oferta o la llevo a la estacin para que coja el tren?
Bien remunerado! Ella necesitaba dinero y, de la manera ms inesperada, le ofrecan un empleo que le daba la oportunidad de conseguirlo. Le quiso preguntar cul
sera la cantidad, pero su orgullo y la mirada de l impidieron que lo hiciera.
Respir profundamente.
-Me interesa.
-Bien -encendi el motor-. En ese caso la llevar a Lake Fyne para que conozca a Paul enseguida.
Pens en el largo viaje de regreso a Birmingham, la habitacin fra e inhspita que la esperaba y despus se arriesg a lanzar una mirada al hombre que estaba a
su lado.
- Alguna objecin?
Sin darse tiempo para pensar una respuesta, neg con la cabeza. Senta la poderosa mquina vibrar al recorrer con suavidad el camino y contempl la oscuridad que
los envolva.
Joel Sinclair viva a unos diez kilmetros de la ciudad, pero no hubiese distinguido si eran diez o cien. La neblina envolva el coche.
Lake Fyne! Saba que en Lakeland haba lagos menores cuyos nombres no conoca. Probablemente sera uno de ellos.
El camino serpenteaba cuesta arriba, pareca una cinta gris plido perdida en la neblina.
Sentada en el borde del asiento, mbar no se dio cuenta de que el temor se reflejaba en sus ojos, hasta que Joel se volvi hacia ella dicindole en un tono burln
que se tranquilizara, pero no haba por qu temer.
" Qu saba l?", se pregunt irritada. El seor Sinclair no conoca su problema, no poda comprender la expresin de sus ojos.
Luego pens en la esposa y en el hijo de ese hombre. La haran miles de preguntas y ella se pondra an ms nerviosa. Poda imaginarse a su esposa; un hombre como
se exigira belleza en la mujer que llevara su apellido. Sera rubia, elegante, quiz una ex-modelo, y arqueara las cejas con lstima al ver a la invlida que
su esposo llevaba a casa.
Se detuvieron de pronto. La neblina se dispers por un momento y pudo observar el reflejo de la luz de la luna sobre el agua. Estaran ya en Lake Fyne? Continuaron
su viaje cruzando unas enormes rejas que se haban abierto como por arte de magia a una simple orden de Joel; luego circulaban sobre un sendero de grava que les
condujo hasta la casa, la cual iba emergiendo de la niebla con lentitud.
Joel detuvo el coche. El silencio era casi misterioso y no haba luz en las ventanas. mbar dedujo que las habitaciones estaran al otro lado donde, seguramente,
su esposa le estara esperando.
Joel sali del coche y, durante unos segundos, la joven pens que iba a dejarla all sola; se puso nerviosa e intent abrir la puerta, pero l, que no tena ninguna
intencin de abandonarla, se apresur para ayudarla a descender del vehculo. Sinti los firmes y clidos dedos masculinos sobre su mano.
La grava cruja al pisarla. Era una enorme mansin estilo victoriano. Sinti escalofro mientras esperaba que Joel abriera la puerta.
-El ama de llaves tiene la noche libre.
Joel abri la puerta de golpe y condujo a la joven hasta una amplia y fra estancia.
-La seora Downs naci en Lakeland y piensa que la calefaccin central slo debe usarse en el invierno. Es demasiado tarde para ver a Paul, debe estar dormido. La
llevar a su habitacin y maana
-Pero estoy segura de que su esposa querr... -dej la frase sin terminar, al observar el sarcstico gesto de Joel.
-Mi esposa. Bien, mi querida amiga, no tengo esposa, y sa es la razn por la cual la necesito, para reemplazarla.
Sorprendida se llev las manos a la cabeza, tratando de convencerse de que estaba sacando conclusiones absurdas.
- Quiere decir que necesita alguien para que cuide de Paul durante todo el da pues su madre no vive aqu?
mbar estaba cada vez ms confundida, y no saba qu pensar. l, pensando que deba darle una explicacin, se acerc lentamente hasta ella. Cuando estuvieron frente
a frente, coloc las manos sobre los hombros de la chica y la llev hasta la luz de la estancia.
-Lo que  quiero  decir,  mbar -dijo  con lentitud y frialdad-, es que necesito una esposa. Y no cualquier esposa, sino alguien como t. - Est loco!
Pareca divertido ms que ofendido.
-No estoy loco. Es lgico que, a primera vista, mi proposicin le parezca descabellada, pero estoy decidido a que mi ex-esposa no haga revocar la sentencia de custodia
que me han concedido sobre Paul. S muy bien lo que hago, y estoy dispuesto a pagarte una buena suma de dinero por seis meses de tu vida... una muy buena suma de
dinero -repiti enfatizando cada palabra, sin dejar de mirarla a los ojos. - No!
- No? -una vez ms pareca divertido-. Te voy a dar toda la noche para pensarlo, mbar, y no olvides que he visto el gesto que has hecho hace unos momentos, en
el coche, cuando te he dicho que voy a ser muy generoso.
Sin querer formular la pregunta, pero sabiendo que era necesario hacerla, mbar pregunt:
- Hasta dnde puede llegar su sinceridad? La sorpresa de Joel se torn con gran rapidez en una mueca de satisfaccin.
- Veinticinco mil libras!
El corazn le dio un vuelco. Veinticinco mil libras! Mucho ms de lo que haba imaginado y de lo que podra ganar en tan poco tiempo. Ms que suficiente para cubrir
todos los gastos de la operacin y la ciruga plstica posterior.
"No lo puedes hacer", le advirti una voz interior. "No est bien. Tienes que rechazar la oferta".
Las palabras estaban en la punta de su lengua cuando record la pierna afectada y entonces todos sus temores se desvanecieron. Qu eran seis meses despus de todo?
__Sera un negocio en el estricto sentido de la palabra -pens que tena que escoger cuidadosamente las palabras-, quiero decir...
__Efectivamente, un negocio en el estricto sentido de la palabra __contest Joel con suavidad-. Te puedo asegurar que no me gua ninguna otra intencin. Puedes estar
tranquila.
mbar se ruboriz. Saba que, en ese sentido, poda estar tranquila. Era imposible que un hombre en sus cabales se fijase en una invlida como ella, mucho menos
un hombre tan atractivo como Joel Sinclair.
mbar no saba qu hacer. Ese dinero significaba mucho para ella y, sin pensrselo dos veces, acept.
-Sabia decisin -le dijo Joel Sinclair-. Estoy encantado de que hayamos podido llegar a un acuerdo. Dime, necesitas el dinero para alguna cosa en especial?
No quera que Joel descubriera la utilidad que pensaba darle al dinero y, sin perder tiempo, replic:
-Ningn propsito ms especial que el de cualquier mujer: disfrutar de la vida antes de que sea demasiado tarde. Siempre he deseado hacer un crucero alrededor del
mundo...
- Incluyendo un hombre atractivo con quien disfrutarlo? -Agreg Joel con irona-. Aun as, de qu me quejo? En este caso tu mercenaria ambicin beneficia nuestros
respectivos planes. Ahora te llevar a tu habitacin. Tengo que salir otra vez para resolver un negocio. Maana hablaremos.
Subieron la escalera y despus de recorrer un largo pasillo, se detuvieron frente a una puerta de caoba, poco falt para que la joven, aturdida por los extraos
acontecimientos del da, chocara contra l.
Abri la puerta y permiti que ella pasara primero. La habitacin estaba decorada con muy buen gusto, y se notaba que los muebles haban sido cuidadosamente elegidos.
Sin embargo, a mbar el cuarto le pareci fro y poco acogedor.
-El bao es por ah -le seal otra puerta en el dormitorio y dijo-: Por lo general desayunamos alrededor de las ocho. Tengo una oficina en Kendal y procuro salir
de casa a eso de las nueve, aunque estos ltimos das mi horario ha sido muy irregular.
La joven estaba deseando que l saliera de la habitacin y al mismo tiempo no quera permanecer sola en esa casa extraa.
- Te molesta algo? -Pregunt con dulzura, al captar la incertidumbre de la chica reflejada en sus ojos-. O esperas que selle el trato de la manera tradicional?
Transcurrieron varios segundos antes de que mbar se diese cuenta del significado de sus palabras y se puso furiosa cuando se dio cuenta de que l pensaba que ella
estaba esperando un beso.
-Desde luego que no -le contest con tanta frialdad como pudo-. Compras mi tiempo ms no mi cuerpo. -Quiz sea lo mismo.
Su expresin le dej un sabor amargo en la boca, recordndole que ya no era la chica a quien los hombres deseaban abrazar o besar.
Durante algunos minutos se dej llevar por la curiosidad, era divertido imaginar cmo besara Joel Sinclair. Desde luego, no sera como Rob. En sus besos no habra
ninguna torpeza, sabra con exactitud la manera de despertar el deseo de una mujer y cmo alimentarlo.
Horrorizada por sus pensamientos comenz a desvestirse, dndose cuenta demasiado tarde de que no tena qu ponerse. Estaba muy cansada y no le preocupaba el hecho
de dormir con camisn o desnuda. Por fortuna el bao, a diferencia de la habitacin, estaba caliente, lav su ropa interior y la puso a secar sobre una toalla.


CAPTULO 2
LA DESPERT el llanto de un nio. Se sent en la cama dispuesta a identificar el sonido que haba perturbado su sueo. Se produjo una vez ms; eran unos sollozos
desesperados. No pareca el llanto normal de un chiquillo y, movida por un extrao impulso, se levant para tratar de descubrir qu pasaba.
Al cruzar la habitacin hacia la puerta record que no llevaba ropa alguna. Se dirigi al bao donde encontr una enorme toalla que envolvi alrededor de su cuerpo.
No fue difcil dar con la habitacin de Paul. Al entrar le sorprendi encontrarle solo, acurrucado en medio de una montaa de mantas.
-Paul -murmur y, satisfecha, not que el llanto del nio cesaba al percatarse de su presencia.
mbar se dirigi con paso inseguro hacia la cama. Encendi la lmpara y, al ver las facciones del nio, contuvo el aliento. Era el perfecto retrato de su padre!
-Me llamo mbar -prosigui-, y t?
-Paul Sinclair y sta es la casa de mi padre.
- Tenas una pesadilla? -le pregunt la joven buscando conversacin.
El pequeo hizo un gesto.
-Algo as -contest de mala gana.
-Son horribles, verdad? -Continu sin darse por vencida- Quieres que te traiga un vaso de leche?
-No tengo sed. Qu haces aqu?
Tu pap me ha trado -mbar   se dispuso a arreglar la cama. Al hacerlo pudo ver el delgado cuerpo del nio envuelto en un pijama demasiado grande que dejaba al
descubierto la pe-quena pierna llena de cicatrices y de aspecto frgil.
Paul se estremeci al sentir su mirada y ella experiment una gran ternura hacia l, pues saba, por propia experiencia, lo que el nio senta en ese momento.
De pronto, se le ocurri que sa era una de las razones por las cuales su padre quera casarse con ella, porque tena algo en comn con su hijo. Pero pronto desech
esa idea. Haban quedado muy claro que su matrimonio slo durara seis meses y, adems, no crea que ese tipo de hombres se casara slo por capricho.
El pequeo le dio la espalda. Su rigidez expresaba todo lo que ella misma haba sentido y jams podra describir. Saba que lo que el nio ms deseaba en ese momento,
era que ella se marchase de la habitacin.
Serenamente le toc un brazo.
-Paul, no tienes que esconder tu pierna.
l se estremeci.
-Mira -le dijo con ligereza-, mi pierna est igual. Al principio no se movi, pero despus y con mucha lentitud e incredulidad se volvi para mirarla. -Djame ver...
Sin temor, mbar se levant la toalla y aguant la respiracin en espera de la reaccin del nio. Por alguna extraa razn el hecho de ganarse la confianza de ese
tmido y plido chiquillo se haba convertido para ella en algo de suma importancia. Quiz por un sentimiento de camaradera, pues saba que l tambin haba sido
rechazado, y que ya no abrigaba ninguna esperanza de recibir el amor que, en esa situacin, necesitaba ms que nunca. Por primera vez despus del accidente, no le
import ensear sus desagradables cicatrices. Ni siquiera se estremeci cuando los deditos de Paul recorrieron su piel.
-Me atropello un coche. Y a ti? -pregunt, una vez ms buscando conversacin.
-Fue un accidente de automvil, iba con su madre -dijo una voz desde la puerta.
mbar se qued inmvil al ver a Joel apoyado contra el marco de la puerta, llevaba puesta como nica prenda, una corta bata de bao. mbar, que no esperaba semejante
aparicin, se qued mirndole, asombrada al sentir que la sangre le herva a borbotones. Qu le ocurra? Nunca haba sentido lo mismo con Rob.
Tendra algo que ver con el hecho de que ya no habra ms amores en su vida? Era eso lo que haca que Joel Sinclair, un perfecto extrao le pareciese tan atractivo?
__No me mires as -dijo interpretando mal la mirada de la joven.
-_ Ella sali ilesa. Deberas estar dormido -reprendi a su hijo.
-Le o llorar... -explic mbar. -Y como tierna y maternal criatura que eres, viniste a ver qu ocurra.
-Se llama mbar -Paul se uni a la charla-. Y su pierna est igual que la ma.
Las miradas de los adultos se cruzaron por encima de la cabeza del chiquillo. mbar intuy que si Joel le haba pedido que fuese su esposa durante seis meses era
porque, en cierto modo, Paul y ella se parecan mucho.
- Te vas a quedar con nosotros? -le pregunt de pronto, aadiendo-: Me gusta, pap, convncela para que se quede. No quiero que se vaya, como hizo mam -se le inundaron
los ojos de lgrimas.
mbar se estremeci ante la actitud del nio. Por qu no estaba con su madre? Joel no era viudo, entonces, en dnde estaba su esposa? No podra hacer estas preguntas
frente a Paul.
-No lo permitir, Paul -le asegur con suavidad-. mbar vivir con nosotros durante una temporada. - Ser mi nueva mam?
Joel se puso muy tenso; la pregunta de su hijo le haba pillado desprevenido. Dud un momento, antes de responder. Ya veremos, Paul. Ahora vuelve a dormirte. Quiero
que mbar me d un beso. Con los ojos llenos de lgrimas, la muchacha deposit un beso sobre la suave piel infantil y Paul se aferr a su cuello con desesperacin
hasta que Joel intervino para librarla del abrazo. Despus, apag la lmpara de la mesilla de noche.
-Quiz deba quedarme hasta que se duerma -sugiri ella. Haba una silla junto a la cama y a la joven no le importaba quedarse all, hasta que Paul volviera a dormirse.
- Si quieres! Yo, desde luego, voy a acostarme.
Poco a poco la respiracin de Paul se fue normalizando. Ella repas toda la informacin que haba recibido sobre el nio. Pobre Paul! El accidente debi ser una
experiencia horrible aunque por lo menos, su madre estaba con l y debi gozar de sus atenciones.
Pens en la seora Sinclair, qu sera de ella? Debi sufrir mucho, especialmente, si no iba nadie ms en el coche y era ella la que conduca. Comenz a cerrar
los ojos con lentitud y poco a poco se fue quedando dormida.
Sumergida en sus sueos sinti el clido toque de una mano masculina sobre sus hombros. Murmur el nombre de Rob y acarici con el rostro la mano. Al hacerlo, una
leve sonrisa de satisfaccin juguete en sus labios.
-Querido... -la palabra escap de sus labios acompaada de un profundo suspiro. Abri los ojos, llenos de felicidad, en espera de los besos de Rob.
Slo que esta vez no era Rob quien se encontraba a su lado; sin embargo, se dio cuenta demasiado tarde y no pudo evitar que la oscura cabeza masculina se inclinara
sobre ella. Los labios de Joel capturaron los suyos con una suavidad que la hizo vibrar de pies a cabeza. Por primera vez en mucho tiempo, mbar sinti que segua
estando viva.
Joel levant en vilo el delgado cuerpo sin el menor esfuerzo
-Bueno, bueno...
Completamente despierta, mbar descubri el peligroso brillo de esos ojos grises que hasta ese instante haba considerado fros. Vio que arda en ellos una llama
de ira que amenazaba destruir todo cuanto se interpusiera en su camino.
- Y quin es se tal Rob?
-Era mi prometido.
mbar baj la cabeza. Hubiera preferido no tener que contarle a Joel su experiencia con Rob.
__Rob? -el tono de su voz la avis de que pisaba terreno peligroso.
_ Estuvimos comprometidos -le confi-, es mdico y quiere especializarse, los especialistas no pueden darse el lujo de tener esposas invlidas.
__As que cort sus relaciones.
- Qu te hace pensar eso? -le respondi molesta.
-Si no lo hubiese hecho, no estaras soando con l de esa manera. Nunca vuelvas a confundirme, mbar, asegrate de...
La joven sinti que las manos de Joel se deslizaban sobre sus senos y el corazn le empez a latir desesperadamente. No haba forma de evitar el castigo de esos
labios que vengaban el error cometido, ensendole que l no era Rob. Rob nunca la haba besado de esa manera, con una pasin que exiga correspondencia, y que hizo
surgir de sus temblorosos labios una respuesta que la sorprendi por su intensidad.
Intent esquivarle y sinti cmo la toalla se deslizaba por su piel. Se qued horrorizada al darse cuenta de que Joel disfrutaba a sus anchas del espectculo que
ofrecan sus senos desnudos.
-Supongo que no te reconciliars con Rob -dijo mientras mbar se colocaba de nuevo la toalla.
Neg con la cabeza.
-No, y aunque pudiese hacerlo, no lo hara.
-Ahora quieres conseguir algo ms provechoso, no es as? Un esforzado mdico ya no te satisface?
Paul se dio la vuelta en la cama y Joel le sonri.
He venido a decirte que son casi las ocho. Deja a Paul dormir un poco ms, quiero hablar a solas contigo, antes de marcharme a Kendal.
Bajar dentro de media hora -prometi ella en tono cortante.
Una vez en su habitacin se duch y se visti con la misma ropa del da anterior. Estaba aturdida, y prefera no pensar en la extraa sensacin que haba experimentado
al recibir el apasionado beso de Joel. Desde que Rob la haba abandonado, slo tena un motivo para vivir: recuperar la salud y volver a ser la de siempre, para
que l se arrepintiera de haberla rechazado por no ser la chica sana y perfecta de antes del accidente.
Este deseo haba sido la nica razn por la cual haba aceptado la ridicula proposicin de Joel Sinclair y, sin embargo, despus de conocer al nio, experimentaba
una emocin diferente. Senta compasin por l, estaba segura de que Paul sufra tanto como ella, pobre chiquillo! Por qu no estaba con su madre?
Se apresur a bajar con la intencin de buscar una respuesta para todas sus preguntas. A la luz del da sus ropas parecan an ms desgastadas de lo que en realidad
estaban y, durante un momento ech de menos los hermosos trajes que se haba comprado cuando Rod y ella planearon ir de vacaciones.
Al pensar en su antiguo novio desaparecieron todas sus dudas. S, necesitaba ese dinero, pero tena que hablar con Joel, era preciso dejar muy claro que su matrimonio
sera slo un negocio. Ella obtendra el dinero que necesitaba, y l, podra conservar a su hijo.
Descendi por la escalera y entr en la amplia y moderna cocina decorada en madera de roble oscuro. Joel estaba friendo tocino y la comida despeda un aroma que
abri el apetito de la joven, que se qued asombrada al ver que su anfitrin ya lo haba preparado todo. La mesa ya estaba puesta. Sobre ella haba una cafetera,
dos tazas y un plato con tostadas.
- Qu pasa? -Pregunt Joel al ver el sorprendido gesto de mbar-. Te extraa que sepa valerme por m mismo? S cocinar bastante bien aunque claro est, no soy
el ama de casa ideal. Un padre que cra a su hijo tiene que saber realizar las actividades domsticas fundamentales.
Joel la mir, como buscando su asentimiento. mbar afirm con la cabeza.
-Pero debo confesarte -aadi-, que he tenido mucha suerte al haber conseguido los servicios de la seora Downs. Lamentablemente, desde el punto de vista del juez,
las amas de llaves no son recomendables para sustituir a una madre, por eso debo conseguir una esposa. Claro, que por poco tiempo, como muy bien sabes. Tienes hambre?
mbar haba decidido no probar bocado, pero el apetitoso aroma que despedan los alimentos, y el no haber comido durante los ltimos das la hicieron cambiar de
decisin.
-Un poco -confes, sorprendida de haber aceptado con tanta facilidad-. Despierto a Paul?
-No, djalo dormir. As podremos hablar tranquilos. Ya te habrs dado cuenta de que sufre una gran depresin. Eso se debe, primero, al accidente y, segundo, a la
prdida de su madre, entre otras cosas.
Era de gran importancia el que hubiese enumerado el accidente como la principal causa de la depresin que sufra Paul. Pero mbar consideraba que ese hombre era
demasiado rudo y no poda entender que, adems del accidente, el nio sufra mucho por la prdida de su madre.
-S. Su caso se parece mucho al mo -dijo, sin atreverse a expresar sus dudas.
-Esa es la razn por la que te he elegido a ti para llevar a cabo mi plan.
-Lo entiendo.   Ha debido pasarlo muy mal, pobrecito.
-El caso de Paul es bastante complicado, porque, adems de las heridas, el da del accidente sufri un terrible trauma. Te dije que su madre estuvo con l todo el
tiempo. No pude decirte frente a l que ella se diriga a una cita con su amante y tena la intencin de dejar a Paul con una amiga durante toda la tarde. Dicen
que la persona ms afectada es siempre la ltima en enterarse, una frase hecha, pero cierta en mi caso.
Joel sirvi el caf. Luego, antes de que mbar pudiera decir nada, continu:
Yo no saba lo que estaba ocurriendo. Es cierto que sospechaba algo, pero nunca llegu a suponer que Teri fuera capaz de Poner en peligro la vida de su hijo a fin
de pasar un buen rato con su amante. l era un estadounidense que trabajaba en los Pozos petroleros del Mar del Norte y le conoci durante unas vacaciones. Al ser
hijo de un acaudalado magnate tejano posea en abundancia lo que ms le gustaba a Teri, el dinero. En eso, os parecis mucho. sa es otra de las razones por las
que te he elegido precisamente a ti. Una mujer que se vende por unas cuantas libras no permitir que los sentimientos le impidan llegar a su objetivo final. Desde
luego, este matrimonio ser temporal. No servira alguien que se tomara las cosas de manera equivocada y quisiera hacer permanecer algo que slo puede durar unos
cuantos meses.
- Dnde est la madre de Paul? -pregunt fingiendo indiferencia, mientras coga el plato de huevos con tocino que Joel haba colocado sobre la mesa.
-Cmetelo antes de que se enfre --dijo, despus de llevar el otro plato y coger una silla para sentarse tambin-. La madre de Paul vive en un paraso de lujos bajo
el nombre de la seora de Hal Bryden IV, en algn lugar de los maravillosos Estados Unidos.
- Os habis divorciado?
Joel asinti y sus ojos se convirtieron en un trozo de roca gris.
-Me divorci de ella, no porque me fuera infiel, yo s que a una mujer no se la puede pedir eterna fidelidad. Me divorci por Paul. No pude soportar la idea de que
hubiese arriesgado su vida por un momento de placer y no iba a permitir que ocurriera otra vez. Ped la custodia y me la concedieron. Pero hace poco, Teri apel
a los tribunales alegando que en el momento del divorcio no era capaz de ofrecer a Paul un ambiente familiar estable. Sin embargo, ahora que se ha vuelto a casar
dice estar mejor capacitada para desempear su funcin de madre.
mbar apenas le escuchaba. Pensaba que lo nico que el nio necesitaba era amor, y no estaba segura de que Joel pudiera drselo.
-Mi abogado cree que las leyes podran inclinarse de su lado -continu Joel-. Y, puesto que no puedo arriesgar la vida de mi hijo, he decidido no darle a Teri ninguna
ventaja. Como puedes comprender, esto significa que debo proporcionar a Paul un ambiente familiar tan firme como el que ella le ofrece, es decir, un padre y una
madre__pero dijiste que slo sera un arreglo de seis meses -protest mbar.
_ Vers, cuanto mejor sea el hogar que pueda ofrecerle a Paul, menor ser la probabilidad de que el juez cambie su fallo. Conozco a Teri y s que la paciencia no
es una de sus cualidades. Dentro de seis meses aceptar su derrota.
_ Y Paul? -Sali en defensa del nio-. Alguien ha consultado su opinin? Alguien le ha preguntado si quiere permanecer contigo?
-No, por la simple razn de que desde el accidente nunca, hasta anoche, haba vuelto a hablar de su madre. De hecho, siempre la ha visto muy poco, pues Teri haca
frecuentes visitas a su familia en Estados Unidos y nunca pens llevarse a Paul, deca que era demasiado pequeo para viajar. Con esto no quiero decir que la nica
negligente fuese ella. Mi negocio me alejaba de casa con frecuencia y ha habido veces que he pasado semanas sin ver a mi hijo.
Tuvo que ocurrir un accidente para darme cuenta de lo que suceda. Fue horrible... l qued atrapado en la parte trasera del coche y en lugar de ayudarle, se fue
a buscar una cabina telefnica para llamar a su amante y decirle que no la esperase; el pobre chico debi pensar que le haba abandonado para siempre. Cuando el
mdico le sac, estaba histrico. Adems, cuando se vio solo, intent sacar la pierna de debajo del coche, y lo nico que consigui fue agravar la herida.
mbar no poda dar crdito al enorme egosmo de la madre, cmo podra cualquier mujer abandonar a su hijo en un momento como aqul?
Los mdicos piensan que cuando las cicatrices emocionales sanen, su pierna responder mejor al tratamiento, pero otro choque emocional, tal como el de vivir con
Teri a la fuerza, podra retrasar su mejora.
mbar comprendi el dilema de Joel. Espero convencer a mi ta, que vive en Australia, para que venga a residir con nosotros y cuide de Paul, es una persona en quien
mi hijo puede confiar plenamente. Nunca confi en Teri  pues era demasiado voluble, y no se poda establecer una relacin equilibrada con ella.
Joel hizo una pausa. Le resultaba muy doloroso hablar de ese tema.
-Ella nunca dese tener un hijo, y jams ha experimentado mucho cario por Paul. Pero cuando sepa que me he casado, har hasta lo imposible para que el juez dictamine
a su favor; por eso, al menos frente a los dems, nuestro matrimonio deber parecer normal.
Levant la cabeza y mir a mbar, rogndole con los ojos que le prestara atencin.
-Su esposo es muy rico, lo suficiente como para que Teri pueda contratar detectives privados para que nos espen. Dentro de esta casa, cuando estemos solos, podremos
actuar como un par de perfectos extraos, pero para todos sers la mujer de quien me he enamorado y que a su vez me ama con locura. Compartiremos mi habitacin y
mi cama.
mbar, al escuchar esta ltima frase, arque las cejas en un gesto burln.
- Qu hay de malo en ello? -dijo Joel, aparentemente molesto.
Ella le dirigi una mirada inquisidora y record cunto necesitaba el dinero.
-Nuestro matrimonio ser slo un negocio.
-O sea que no habr relaciones sexuales. Creo que eso ha quedado muy claro. Aunque fueras la misma Venus estaras a salvo. Las mercenarias me repugnan, y tus encantos...
Recorri con la mirada el delgado cuerpo de mbar antes de continuar.
-En las actuales condiciones no creo que tus encantos sean irresistibles, pero a los ojos de los dems seremos una perfecta pareja de recin casados. Por mi parte,
jams olvidar que todo esto slo es una comedia, quieres volverte atrs?
Estuvo a punto de pronunciar las palabras que le alejaran de l para siempre, pero antes de hacerlo record aquella mirada tmida de Paul, y la de Rob, confundido
e incmodo al despedirse en el hospital. Eso fue suficiente para guardar silencio y, ante esa actitud, Joel entendi que aceptaba el trato.
-Bien, no hay necesidad de retrasarlo ms. Arreglar una licencia especial, lo cual har que nuestro matrimonio parezca ms romntico. Un detalle ms, antes de que
nos casemos quisiera que firmaras un documento en el que reconozcas la temporalidad de nuestro arreglo y en el que declares que recibiste una cantidad de dinero
para actuar en calidad de mi esposa durante seis meses; ser una especie de seguro en caso de que se te ocurran ideas extraas.
-Eres muy precavido. El hecho de que tu esposa te cambiara por otro hombre no te ha enseado nada sobre las mujeres?
Tuvo la satisfaccin de observar la ira reflejada en su rostro, pero inmediatamente se control y escondi el disgusto bajo una expresin cnica a la cual mbar
comenzaba a acostumbrarse.
-Mucho, pero abundan los millonarios que andan en busca de mujeres como Teri y t, as es que no creo que tengas problemas, cuando quieras casarte por segunda vez.


CAPTULO 3
TODO EST arreglado. La ceremonia ser el martes, as podremos aprovechar el fin de semana. Primero iremos de compras, necesitamos los anillos -inform Joel con
sequedad-, y un nuevo guardarropa.
mbar se avergonz de la falda gris y la blusa blanca, nica ropa que llevaba puesta desde su encuentro, pues l no le haba permitido regresar a Birmingham para
recoger sus pertenencias Tena muchas cosas qu hacer, tales como avisar a su madre y a la duea de la casa donde viva, pero Joel dijo que esas cosas podran solucionarse
por telfono, dndole a entender que no tendra oportunidad para arrepentirse del trato que haba hecho Estaban en la biblioteca. Esa habitacin impresionaba mucho
a la joven. All, ms que en el resto de la casa, todo era austero y funcional. El escritorio estaba lleno de papeles, y las estanteras contenan gran variedad
de libros.
Al da siguiente tendra lugar su presentacin como prometda de Joel. La seora Downs, a quien Joel haba llamado para notificarle que no regresara a la casa en
varios das, debera llegar por la maana. Joel le haba asegurado que no sera difcil fing frente a otra mujer, pero para mbar no resultaba tan sencilla --Preocupada
por lo de maana? -Le pregunt como si adivinara sus pensamientos-. No lo ests. Slo imagnate que eres una actriz muy bien pagada, que est representando su papel
dems saldr de forma natural. Todas las mujeres sois unas maravillosas actrices.
Su cinismo la asqueaba, pero fingi no darle la ms mnima importancia. Mir el reloj, Joel haba llegado de Kendal haca media hora, casi eran las siete.
-Es hora de acostar a Paul, le he prometido leerle un cuento antes de dormir. Debo esperar hasta que le hayas visto?
- Por qu no vamos juntos? As le podremos dar la buena nueva.
mbar saba que a Joel le interesaba mucho que ella se llevase bien con el nio; sin embargo, la joven, aunque se haba encariado bastante con l no estaba dispuesta
a permitir que a Paul le pasara lo mismo, pues pensaba que no sera justo, ya que al cabo de seis meses tendran que separarse. De alguna manera le hubiese gustado
que el nio la rechazara, pero comprendi que, de haber sido as, Joel no habra continuado con sus planes.
Le horrorizaba la comedia que tena que representar, pero cuando recordaba el dinero que todo eso significaba, adquira nuevas fuerzas. El dinero era el instrumento
que pensaba utilizar para vengarse de Rob. A menudo se imaginaba cmo sera la escena del encuentro. Ella llegara por sorpresa a casa de Rob, y ste se quedara
asombrado al verla restablecida. Se pondra un hermoso vestido y experimentara el placer de observar su confusin al contemplar lo que, por ambicin, haba despreciado.
Como de costumbre, esas suposiciones le ayudaban a cobrar fuerzas. No perjudicara a Paul. Y a Joel? Le mir de reojo. Nada podra perjudicar a un hombre que era
capaz de proponer algo tan vergonzoso como lo que iban a hacer, exigiendo adems, la firma de un acuerdo escrito.
Una voz interior le record que ese hombre fro y calculador no siempre deba ser as. Se repiti la pregunta que llevaba varios das hacindose: Cmo sera Teri?
Maana vamos a ir de compras a Kendal. La seora Downs se quedar cuidando a Paul, as podremos pasar el da all, despus de todo, uno no se compromete todos los
das.
mbar pens con tristeza que se sera su primer compromiso formal, pues Rob nunca le haba dado un anillo.
Ral jugaba con unos soldaditos de plomo cuando entraron su habitacin. mbar y el chiquillo ya eran buenos amigos, la haba aceptado como una amiga de su padre,
sin ningn comentario  pero, aunque ya tena bastante confianza con ella, nunca le hablaba de cmo era su vida antes del accidente.
mbar comprenda muy bien al chiquillo. Igual que l, senta que su pasado era una herida demasiado delicada como para descubrrsela a los dems y, quiz debido
a que cada uno comprenda lo que senta el otro, comenzaba a unirlos un tierno lazo sentimental. Paul, frecuentemente, haca a su nueva amiga, un sinfn, de preguntas
sobre las operaciones a las que se haba sometido Su pregunta favorita era la de si mbar llegara a restablecerse por completo.
Se lo pregunt una vez ms cuando Joel y ella entraron en si habitacin. La joven se arrodill para ayudarle a recoger los juguetes a la vez que contestaba:
-As lo espero -minti con tono alegre, ocultando su rostro bajo el cabello.
-Y yo?
Fue Joel el que contest a la segunda pregunta, cogindole en brazos y acercando la pequea carita de su hijo a la suya mbar volvi a percibir el extraordinario
parecido que exista entre ambos.
-Claro que s, Paul, pero no ser fcil pues tendrs que es forzarte un poco y hacer los ejercicios que el doctor Raines te recomend.
Paul hizo un gesto de disgusto.
-No me gustan, duelen!
-Slo al principio. Estudi fisioterapia antes de decidirme por la enfermera general, si quieres podra ayudar al nio a hacer sus ejercicios...
-Podramos hacerlos juntos -sugiri Paul complaci echando una mirada a la pierna de mbar-. Mejoraremos  al mismo tiempo.
mbar saba que, en su caso, los ejercicios no servan para nada. Su nica esperanza era la operacin en los Estados Unidos en la cual seran reemplazados los msculos
inertes por otros, una operacin larga y costosa. Pero no quiso echar por tierra el optimismo del chico y sonri reconociendo que estara bien.
Una vez dormido el nio bajaron de nuevo al saln.
Esa noche Joel pareca menos agresivo que de costumbre. Gracias por tratar a Paul con tanto cario. El pobre no quiere hacer los ejercicios porque es demasiado joven
para comprender cunto los necesita, y el doctor Raines dice que sin ellos...
Podras ayudarle?
__Creo que s pero necesitar que alguien me los ensee.
__El doctor Raines indic que la natacin le ayudara, sin embargo no hay piscinas cerca de aqu, de lo contrario los dos podrais...
__No servira en mi caso porque... -mbar se detuvo al darse cuenta de que no deba decir la verdad a Joel.
- Por qu no? -la mir de pies a cabeza y detuvo la vista en la pierna enferma, que mbar haba escondido tras la otra.
-Necesito otra operacin dentro de seis meses.
-Pero te recuperars por completo.
-Desde luego que s -su entusiasmo era falso.
-As es que por eso aceptaste mi proposicin con tanta rapidez. Tendrs una vida cmoda hasta el momento de la operacin y adems veinticinco mil libras.
-No te ped traerme. Si quieres volverte atrs... -respondi indignada.
-Increble -murmur Joel-, quin podra imaginarse que bajo esa inocente apariencia hay una mujer tan dura de corazn?
mbar quiso gritarle que eso se deba a lo que el sexo masculino le haba hecho, pero en lugar de ello imprimi a su rostro un gesto sarcstico imitando el de l.
No era eso lo que queras? Una buscadora de tesoros para que pudieras pagarle por el trabajito y quedarte con la conciencia tranquila y sin complicaciones?
La seora Downs lleg por la maana, despus del desayunar era una mujer alta, delgada, con el cabello encanecido y una rara expresin que contrarrestaba con la
dulzura de su mirada.
As que van a casarse? -dijo extraada, cuando Joel le comunic la noticia.
-Pues ya ve -confirm Joel al mismo tiempo que sonrea, abrazaba a mbar acercndola hacia s hasta sentir el calor de su pecho. En otras circunstancias, hubiese
encontrado en esos detalles una seguridad que habra reconfortado su herido corazn
-Y quieren que me haga cargo del pequeo Paul mientras van a Kendal.
-Si no le importa -aadi Joel con cortesa-. Quisiera invitar a mbar a cenar fuera. Todo ha ocurrido con tanta rapidez que no hemos podido celebrar nuestro compromiso...
La tierna mirada que le dirigi casi la hizo lanzar una exclamacin de asombro. Era tan real que abri los ojos y Joel como el gran maestro que era, aprovech el
momento para tocar sus labios provocativamente antes de depositar en ellos un suave beso mbar observ cmo se desvaneca toda sospecha de la seora Downs. Era evidente
que la haban convencido del gran amor que exista entre ellos, y sus sonrojadas mejillas y su torpe actitud slo sirvieron para reforzar la situacin. Paul los
miraba con gran inters.
- Por qu besas a mbar? -pregunt con curiosidad Ya haba aceptado la noticia del matrimonio, pero mbar estaba convencida de que protestara al ver la escena.
-Porque se va a casar conmigo -contest Joel con sencilla al notar que la seora Downs haba salido para quitarse el abrigo y los zapatos de calle.
-Teri y t estuvisteis casados, pero nunca la besaste as - mbar le extra que Paul se refiriese a su madre llamndola por su nombre.
-Eso fue diferente.
mbar ley con claridad en los ojos de Joel. En unos segundos, pareci revivir todos los momentos de intimidad que hubo entre l y su esposa, y que Paul no pudo
presenciar. La invada una especie de malestar, e intent escapar de los brazos de su futuro esposo; pero antes de que lo lograra volvi a entrar la seora Downs.
-Ya deberamos estar en camino. S buen nio, Paul.
- Si me porto bien me traers algo?
__A lo mejor -por ese detalle, mbar se dio cuenta de la clase de padre que era: carioso pero firme.    El coche estaba aparcado frente a la casa. Mientras Joel
lo abra ella admir el paisaje. Detrs de la casa se elevaba un hermoso bosque y frente a ella estaba la casa rodeada de romnticos jardines. El cielo estaba nublado
y haca mucho fro. mbar iba distrada admirando el bello paisaje.  Por no prestar atencin al camino, tropez y se hubiera cado de no ser porque inmediatamente,
Joel le dio la mano. La joven, orgullosamente, rechaz su ayuda y, al tratar de recuperar el equilibrio, volvi a tropezar.
- Sabes lo que dicen del orgullo? Que precede a una cada. No hay por qu sentirse avergonzado, algunas veces te comportas como si el no tener gracia en los movimientos
fuera un pecado imperdonable.
La frase: "no tener gracia" fue para ella peor que el ms grave de los insultos. De pronto, Joel la cogi en brazos y la deposit sin ningn miramiento en el asiento
del pasajero, para cerrar la puerta antes de ponerse detrs del volante.
mbar, mir atentamente a Joel, casi con envidia, mientras ste pona el coche en marcha. l era fuerte y atractivo, sin embargo, ella ni siquiera poda andar con
facilidad. Sus ojos se tieron de tristeza al pensar en su desfigurada pierna.
- Por qu ests tan obsesionada con tu pierna? -pregunt el como si hubiese adivinado sus pensamientos.
Porque gracias a ella me he dado cuenta de que cuando una mujer est fsicamente incapacitada, todo el mundo la mira por encima del hombro, como si no fuese un ser
humano.
Eso me demuestra una vez ms lo equivocada que ests, no sabes que al confiar en el dinero como tu nico dios, como nica razn para vivir, te has despedido de
la compasin, del amor y del tipo de hombres que encontraran bajo tu apariencia a la clase de mujer que en realidad eres , los hombres que fan su fortuna por una
mujer, solo compran su cuerpo , una imagen , y quieren que sea una obra de arte perfecta, un tesoro  que se puede mirar, comprar y vender, si  te pones en venta,
no puedes culpar a los compradores.
-Pero no soy Teri -contest mbar con rabia.
-Ya s que no lo eres.
Las palabras quedaron flotando en el silencio. Todava amaba a su ex-esposa? Apart esos pensamientos de su mente despus de todo no era de su incumbencia.
-Por aqu.
Amorosamente, para guardar las apariencias, la cogi del brazo y la condujo hasta una elegante boutique. mbar haba pasado muchas veces frente a tiendas como sa
contentando se, nicamente con mirar el escaparate. En esa ocasin era distinto.
La tienda estaba vaca y la empleada se dirigi a ellos con un amplia sonrisa.
-Mi prometida necesita un nuevo guardarropa -le ndice Joel con una encantadora sonrisa-. Estuvo enferma hace poco; ha adelgazado mucho. Necesita algo elegante,
vamos a casarnos dentro de tres das.
La empleada les condujo al interior de la tienda, decorada en oro y blanco, e hizo un comentario sobre la excesiva esbelteza la joven evitando, discretamente, mencionar
la pierna.
-Vamos a tardar bastante tiempo, por si tiene alguna otra cosa que hacer.
Joel ech una mirada a su reloj y le indic que regresara una hora ms tarde.
-mbar-le advirti con una tierna sonrisa-, quiero que escojas ropa digna de la mujer que amo.
Slo mbar capt la advertencia. Su prometido sali del establecimiento dejndola con la empleada.
-Vaya, si que tiene suerte. Cundo se casarn?
-El lunes -contest.
Si alguien le hubiese dicho que escogera todo un guardarropa en una hora no se lo hubiera credo, pero la encargada era muy eficiente y sac a la joven las prendas
adecuadas, de modo que no le result difcil elegir.
Primero se prob un traje color crema, la chaqueta lleva un cinturn y un bordado en las solapas. Quera comprarse una blusa para combinrsela con la falda, pero
no encontr ninguna que fuera de su gusto.
Un vestido de cocktail negro mate con lazos y volantes haca resaltar sus precarios encantos. Tambin se prob un vestido azul y otro de seda color amarillo ocre
con el talle plisado y falda recta.
Joel regres al cabo de una hora, en el momento que la vendedora intentaba convencer a mbar- de que se comprase un espectacular sombrero color crema adornado con
flores artificiales.
__Nos lo llevaremos. Y se tambin -seal el vestido colgado en el escaparate que ella haba descartado por haberle parecido muy caro. Era un modelo exclusivo,
en un tono pastel, muy escotado. Ya se lo haba probado, era bellsimo, pero muy a su pesar, lo haba rechazado pues, aparte de que el precio le pareca muy elevado,
pens que algo tan elegante no podra favorecerla.
Antes de salir, la vendedora les recomend una sala de belleza donde la podran maquillar y peinar.
-Iremos despus, primero vamos a comer.
Comieron en el restaurante de un agradable hotel, la comida era buena y ella pudo descansar y sentirse a gusto pues nadie not su horrible vestimenta. Joel haba
elegido ese lugar para no avergonzarla, pues haba muy poca luz y los situaron en una mesa que estaba colocada en un rincn, bastante alejada de las dems.
De repente, mbar se sinti optimista. Pronto tendra veinticinco mil libras, podra operarse, olvidar todos sus complejos y volver a ser la chica alegre y despreocupada
de siempre.
Despus de comer, Joel dijo que, mientras ella iba al saln de belleza, l pasara por su oficina.
No podr venir el lunes -sonri con irona.
Al peluquero le gust la textura y el color de su cabello y Penas recort las puntas a fin de que pudiera caer en brillante aseada sobre sus hombros.
_ La maquilladora le ense varios trucos para realzar el tamao y el color de sus ojos. Al terminar. mbar estaba deseando cambiarse el viejo vestido por algo nuevo.
Estaba tan acostumbrada a ponerse cualquier cosa que casi haba olvidado el placer que produca usar ropa nueva y bonita.
Cuando Rob la abandon, guard sin usar todas las cosas que haba comprado para aquellas anheladas vacaciones. Haba llamado a la duea de la habitacin en que viva
para pedirle que le enviase todas sus cosas, pero nada de lo que ella tena poda   compararse con la ropa que le haba comprado Joel.
l la esperaba dentro del coche, frente a la puerta del saln de belleza,
-Bien, me alegra saber que obtengo calidad por mi dinero-coment cuando mbar se sent a su lado.
Fue como si le echaran un jarro de agua fra. Perdi la confianza en s misma, que tanto trabajo le haba costado recuperar Sumergida en sus pensamientos, no se
dio cuenta de que iban er direccin opuesta a la mansin, hasta que Joel le explic:
- Recuerdas que bamos a cenar juntos para celebrar nuestro compromiso? He pensado que podemos matar dos pjaros de un tiro. Hay un hotel aqu cerca, en el que
los sbados hacen cena-baile. He reservado habitaciones y una mesa. La habitacin es para que te cambies. Podramos cruzarnos con algunos de mis amigos y...
-Y no quieres avergonzarte de m -termin la frase con amargura.
-Se supone que estamos enamorados -seal Joel con calma-. Todava no he conocido a la mujer que celebre su COMpromiso de matrimonio vestida como una colegiala...
-la mir de arriba a abajo- bastante ridicula, por otra parte.
Se vio forzada a reconocerlo, aunque se sintiera ofendida
-Tampoco quisiera que mis amigos pensaran que nos casamos a escondidas o que estoy avergonzado de mi futura esposa se no es el objetivo de nuestra farsa, recuerda
que no habr cabos sueltos ni fallos. Este matrimonio ser real para todo el mundo.
El hotel se encontraba a varios kilmetros de Kendal, era un edificio clsico, rodeado de montaas. Joel le dijo, mientras miraba los maravillosos jardines del hotel
que tendra tiempo de sobra para recorrer el lugar y sus alrededores antes de que se cambiara para  la cena. Pero mbar prefiri ir directamente a la habitacin,
Para   quitarse esas ridculas ropas, que ya parecan formar parte de su piel.
La habitacin de mbar, daba a las montaas. Se asom a la ventana, para admirar el paisaje, hasta que el empleado acab de depositar sobre la cama todos sus paquetes.
Cuando el muchacho sali de la habitacin, llamaron a la puerta.   Era Joel.
_ Puedo entrar? -sin esperar respuesta entr y, despus de examinar el lugar coment-. Se me ha ocurrido que si quieres explorar los alrededores, y puesto que estamos
a punto de anunciar pblicamente nuestro compromiso, no es conveniente que te vean sola, de modo que te acompaar.
Vio los paquetes sobre la cama y se dirigi a ellos.
- Tienes algo adecuado para la ocasin?
mbar estuvo a punto de decirle que la ropa que llevaba puesta era la ms adecuada para ese propsito. Pero un toque de femineidad que crea olvidado la impuls
a desechar su vieja vestimenta.
A punto de aceptar la invitacin, descubri una caja oro y blanco que no reconoci. Pens que se trataba de un error.
-Ah, un regalo para mi futura esposa. No vas a abrirlo?
-Ya me has comprado demasiadas cosas -protest mbar.
- Tonteras! Esto es algo muy importante en nuestra farsa.
Sin poder contestar abri el paquete y se qued atnita al descubrir su contenido. No poda creer lo que estaba viendo. Dentro del paquete haba una bata de seda,
y un provocativo camisn que haca juego con ella. Temblorosa, sac de la caja las prendas, diseadas para una mujer que confiara en su belleza y en la perfeccin
de su cuerpo.
- No te gusta? -pregunt Joel en tono dulce.
-No puedo usar esto, por favor, llvatelo -replic ella.  POR qu? Me he equivocado de talla? -mir insinuante los senos de la chica y sta se sonroj. l saba
que no era precisamente en la talla en lo que se haba equivocado. Porque no  puedo usar esas prendas -insisti, volvindose de espaldas.-. Debes conformarte con
transformar mi imagen en pblico. O piensas que si me envuelves en seda puedo llegar a parecerme a Teri?
En su angustia pronunci algo que no senta y vio que se reflejaba la ira en los ojos de su futuro esposo.
-Eso sera imposible -le dijo cortante-, ella era una mujer que se deleitaba con la sensualidad de su cuerpo, pero su actitud estaba plenamente justificada -aadi
con crueldad, mientras se diriga a la puerta. Antes de abrirla le dijo-: Si quieres ir a pasear por los jardines, te espero dentro de media hora.
-No creo que vaya - le dijo en tono cortante y cuando Joel sali de la habitacin, mbar se tendi sobre la cama y llor amargamente.
Qu le pasaba? Se pregunt por qu le importaba tanto que Joel Sinclair la comparase desfavorablemente con su ex-esposa, Joel no le interesaba y, por tanto, no
deba importarle lo que pensara de ella.


CAPTULO 4
JOEL TENA gran cantidad de conocidos en la localidad, a juzgar por las personas que se acercaron a su mesa para saludarle. mbar saba que era el blanco de todas
las miradas femeninas, y que nadie entenda cmo iba a casarse Joel con una mujer como ella.
Todo el mundo la estudiaba y ella estaba pasando el peor rato de su vida, sabiendo el contraste que presentaba con otras mujeres. Avergonzndose de s misma, escondi
la pierna bajo la mesa.
-Querida, trata de disimular un poco y alegra esa cara... recuerda que estamos celebrando nuestro compromiso.
Al terminar, tom la mano de la chica y bes el dedo que ostentaba el deslumbrante anillo de compromiso. mbar se sonroj y trat de evitar la caricia. Saba que
todos la estaban observando.
-As est mejor, te sienta bien un poco de color en las mejillas, ests demasiado plida y delgada -critic Joel.
-As te dejan las enfermedades. Siento mucho no ser la mujer de tus sueos.
Los mendigos no podemos escoger y t eres la persona ms adecuada para mis propsitos.
Haban pedido champn, pero mbar apenas prob el burbujeante lquido. De vez en cuando contemplaba el anillo de compromiso que llevaba puesto, haba algo en l
que le produca un vuelco en el corazn. Qu le ocurra? Era una tontera ponerse sentimental.- El anillo, como las caricias de Joel, formaba parte de la comedia.
En el otro extremo del saln los msicos hicieron sonar los primeros acordes de un vals y algunas parejas se levantaron -bailar. mbar los observ con envidia.
- Bailamos?
La joven le mir sorprendida.
- Por qu me miras as?
-Soy una persona lisiada, no puedo bailar.
- No puedes o no quieres?
mbar se puso tan plida como el mantel y fij la mirada en su prometido.
- Lo has intentado alguna vez?
Antes de que pudiese reaccionar, Joel se levant para ayudarla a ponerse de pie. mbar sinti el roce de sus manos sobre la delgada seda del vestido, y un escalofro
recorri todo su cuerpo. Tropez al levantarse de la silla, pero l evit que cayera sujetndola firmemente por la cintura.
En la pista de baile las cosas fueron ms fciles de lo que haba imaginado, el paso del vals era muy lento, por lo que no le result difcil seguir el ritmo de
la msica. Sin embargo, despus de dar los primeros pasos, le dio un calambre y sinti un agudo dolor en la pierna.
El dolor hizo que asomaran las lgrimas a sus ojos y al terminar la pieza, la joven crey que iba a desmayarse. Estaba exhausta y temblaba de pies a cabeza. Las
luces se encendieron de nuevo y Joel pas el brazo por su cintura, atrayndola hacia s mbar acept, el fuerte apoyo que le brindaban los brazos de su compaero.
Sinti su clido aliento sobre la frente y recost la cabeza sobre su pecho.
Cuando se encontr ms tranquila, avergonzada por la momentnea debilidad que la haba obligado a apoyarse en se cuerpo, levant la cabeza para decirle que poda
soltarla. Pero no pudo decir nada, pues antes de que las palabras salieran de su boca, Joel pos sus labios sobre los de la sorprendida joven. mbar no era una jovencita
ingenua, y esa no era la primera vez que reciba un beso, pero ningn hombre, ni siquiera Rob la haba besado de esa manera. Nunca haba recibido un beso que sin
tener en cuenta los convencionalismos, llegara hasta el fondo de su ser. Cuando Joel apart la cabeza ella no pudo ver la expresin de sus ojos.     ___Vaya... eres
una excelente actriz.
La afirmacin la dej perpleja.
__Ha sido una actuacin muy convincente -continu diciendo en tono descorts.
La frialdad de sus palabras hizo que mbar le mirara. Sus ojos parecan un par de lagos grises cuya agua se haba congelado on el fro del invierno, y estaban coronados
por una sombra de preocupacin.
mbar no poda explicarse por qu estaba preocupado. Despus de todo, era l quien haba propuesto, llevar a cabo ese absurdo plan y, hasta ese momento, pareca
estar sabiendo llevar todo muy bien.
__Si ya te has arrepentido... -comenz a decir, sin saber cmo acabar la frase. Pero l profiri una maldicin y la mir con desprecio.
- Qu intentas hacer? -le pregunt furioso-. Subir el precio? De ninguna manera! Hemos hecho un trato y vas a cumplirlo. Teri se ri de mi todo lo que quiso,
y no estoy dispuesto a consentir que eso vuelva a pasar; no intentes escaparte de sta, porque si lo hicieras, tu menor preocupacin sera tener una pierna lisiada.
Aterrorizada, mbar se dej conducir hasta el coche, consciente de que todas las miradas iban dirigidas a ellos. Al salir, escuch el siguiente comentario:
-Nunca pens que Joel fuera tan impetuoso, yo crea que era un hombre fro e introvertido, pero hoy me ha demostrado que no es as. Qu habr visto en esa chica?
Si l quisiera, no le faltaran chicas. Yo conozco a unas cuantas que se pondran muy contentas si pudieran compartir su lecho.
mbar pudo escuchar claramente las siguientes palabras de Joel:
-Incluyndote a ti, Delia.
La mujer se sonroj, avergonzada, y su acompaante se puso plido, pero ninguno de los dos se atrevi a responder.
La boda tuvo lugar dos das despus. Fue una ceremonia religiosa sencilla, que pudo llevarse a cabo gracias a que le fue fcil conseguir una licencia especial. Adems,
el prroco conoca a Joel y no puso ningn inconveniente para realizar el matrimonio, a pesar de que el novio estaba divorciado.
Asistieron muy pocos invitados, slo unos cuantos amigos del novio, gente que mbar no haba visto en su vida, y Paul que estaba muy contento porque la joven iba
a convertirse en su madrastra.
La recepcin se celebr en el mismo hotel donde haban estado bailando dos das antes.
All, mbar conoci a Jennifer Boston, la esposa del secretario de Joel, con la que pronto entabl conversacin.
-T has tenido mucha suerte -le dijo Jennifer-. Los hijastros pueden ser uno de los problemas ms graves de un segundo matrimonio, lo s por experiencia.
Hizo una pausa, mientras apagaba el cigarrillo, y despus continu:
-Mike tiene dos hijos, un nio y una nia, y han hecho de mi vida un verdadero infierno. Puede traerlos a casa algunos fines de semana, lo que para m representa
una tortura. Esos nios me odian; lo he visto en su mirada y, adems, siempre estn hablando de su madre y recordando a Mike la vida que llevaba antes de divorciarse.
Lo peor de todo es que conoc a Mike despus de su divorcio.
Jennifer dirigi a mbar una triste mirada.
- Dios mo!, no s por qu estoy contndote todo esto, debe ser que el champn se me ha subido a la cabeza.
-Quiz todo se solucionara si tuvieras un hijo -sugiri mbar, mientras trataba de localizar a Joel, que en ese momento estaba hablando con Mike y otros dos invitados,
tambin empleados de su compaa.
_ Ojala pudisemos, pero Mike no quiere, pues no lo podra mantener, al menos eso es lo que l dice. Tiene que pagar una pensin a Shirley y a sus hijos, ella vive
en la casa familiar, nosotros en un apartamento muy pequeo.  mbar mir, sorprendida, a la mujer, pues saba que los empleados de Joel cobraban muy buenos sueldos.
-No me mires as, ya s que mi marido gana mucho, pero todo va para su familia. Hasta una parte de mi sueldo va para Shirley y sus hijos...
Al ver mbar que la otra mujer estaba a punto de llorar, llam a una camarera para pedirle dos tazas de caf.
-Como vers, mi vida no es nada agradable. Pero t no tendrs estos problemas. El nuevo marido de Teri es un hombre muy rico. Por cierto, Mike me ha contado que
intenta recuperar la custodia de Paul, yo, francamente, no entiendo por qu. No pareca tenerle mucho cario a su hijo.
Jennifer, acerc su silla a la de mbar, y dijo en voz baja:
-Yo creo que lo que quiere es recuperar a Joel, ella es as, siempre est tratando de llamar la atencin. Me da la impresin de que ella no tena la intencin de
llegar tan lejos. Esperaba que Joel regresara a sus brazos corriendo, pero debi llevarse la sorpresa de su vida cuando l entabl el juicio de divorcio. Pobre Joel,
ya no poda soportar ms.
- Shirley es como Teri? -pregunt tratando de despejar la atmsfera. Su comentario provoc una risa forzada en Jennifer. No. Despus de todo Shirley es una mujer
como tantas otras, que no sabe manejarse sola en la vida, pero Teri... era como una sanguijuela, se adhiri con todas sus fuerzas a Joel y lo explot.
-Aqu ests, querida.
La voz de su marido, produjo un escalofro en mbar. Jennifer ri y se levant de su asiento.
-. Luego me dice que las mujeres   estorbamos -dijo a su cnyuge. Soy  un  hombre recin casado -le record Joel, lanzando una apasionada mirada a su esposa .No
puedes reprocharme que  sea impaciente.

Hubo una risa general y todos comenzaron a retirarse, ALguien los pregunt si pensaban ir de luna de miel y mbar con tuvo el aliento sin atreverse a mirar a Joel.
-Lo pens, pero fue imposible encontrar un lugar romntico y apartado, donde poder disfrutar de una absoluta soledad. , Iremos de viaje, cuando me pueda resignar
a compartirla con otra, personas; por lo pronto, quiero tenerla para m solo.
Hubo ms risas, y el rostro de mbar se puso de color rojo escarlata, no porque estuviera avergonzada sino porque pens que los amigos de Joel iban a decir que estaba
loco, por haberse enamorado de una persona invlida como ella.
-Ests avergonzando a tu esposa -protest Mike Boston. Pero para sorpresa de mbar, agreg-: claro, que s yo estuviera en tu lugar, hara lo mismo. Ests preparado
Paul?
Haban acordado que el nio se quedara con los Boston durante una semana, pues pensaba que como era lgico, los novios desearan estar solos. As que Mike y Jennifer
se hicieron cargo del pequeo Paul, que estaba encantado.
Al observar que los invitados comenzaban a abandonar el lugar, mbar experiment una angustia indescriptible.
Partieron en medio de risas y de una lluvia de confeti. Joel la abraz al dirigirse al coche pero, aunque su expresin era de felicidad, su corazn no senta el
menor regocijo, apenas un extrao dolor.
Al   cabo   de  media hora estaban de nuevo  en su casa
Al entrar, el telfono de la biblioteca estaba sonando y Joel  contest.
A solas, mbar experiment una sensacin de nerviosismo. Durante los siguientes seis meses esa hermosa y antigua mansin   sera su hogar. No poda negar que la
casa era bonita, pero a ella le pareca fra e incmoda. Teri haba decorado todas las habitaciones con gracia y buen gusto pero, en conjunto, la casa no resultaba
acogedora. Le faltaba calor o, por lo menos, eso le pareca a mbar.
La seora Downs le cont que, despus de la partida de Teri,   Joel haba vuelto a decorar la habitacin principal.
Y no es que la hubiesen usado mucho -le coment-cuando el seor llegaba de sus viajes sola dormir en uno de los dormitorios para huspedes.
mbar desvi la conversacin para evitar mas confidencias.  Sin Embargo, le hubiera gustado conocer el carcter de Joel y, en cierto modo, envidiaba a la mujer que
haba sido su esposa, de una manera que no podra describir.
- mbar?
Se sobresalt al or su nombre. Joel se haba quitado el traje de la boda, y se haba puesto unos pantalones vaqueros y una camisa informal.
-Perdona, una llamada de negocios, alguien que no saba que hoy celebramos nuestra boda, tienes hambre?
Ella continu dndole la espalda. Contemplaba cmo el sol al ocultarse tea el agua del lago. Sinti que se le haca un nudo en la garganta al darse cuenta del
significado de las palabras "nuestra boda". Estaba casada con un hombre al que no amaba, tendra que aceptar las consecuencias de su acto irreflexivo, pues ya no
podra volverse atrs.
La repentina caricia que le hizo Joel sobre los hombros la puso tensa.
-Reljate -murmur sobre su cabello-. Hay dos formas de pasar estos seis meses: una, es hacindolo difcil, discutiendo cada vez que estemos juntos y, la otra, es
tratar de limar nuestras diferencias. Hemos llegado a un acuerdo, yo porque estoy decido a conservar a mi hijo, y t porque necesitas el dinero. De modo que5 vamos
a pasar estos seis meses de la manera ms fcil Posible, es decir, respetndonos mutuamente.
La hizo volverse y mbar experiment una sensacin an ms rara un dolor intenso acompaado por el incontrolable deseo  de arrojarse a los brazos de Joel.
 -Y bien?
La pregunta la hizo regresar a la realidad.
De acuerdo.
La respuesta   provoc una sonrisa de aprobacin en Joel.A por ello. La seora Downs nos ha dejado la cena preparada en la cocina, y un alma caritativa ha puesto
dos botellas de champn en el coche.
Les haba preparado una cena exquisita. Salmn fresco y una deliciosa ensalada que acompaaron con champn.
Despus, mbar se deleit el paladar con un trozo de de limn, mientras Joel beba una copa de licor. Cuando acabaron de cenar, lavaron los platos y pusieron a calentar
el agua para el caf.
Media hora despus, disfrutaban en la biblioteca de msica suave y un caf exquisito. En ese momento sinti una alegra que no haba experimentado desde antes del
accidente, pero su alegra dur poco; de repente, l se levant y mir el reloj.
-Bueno, es hora de dormir.
Al quitarle la taza de las manos, la roz sin intencin. Esa breve caricia hizo que la invadieran diferentes emociones; en ridculo sentirse as. Joel la haba prometido
que su matrimonio no llegara a consumarse. Adems, nunca haba dado indicios de la menor simpata hacia ella, entonces no tena nada qu temer.
mbar sugiri que, al menos por esa noche, durmiesen en habitaciones separadas, ante lo cual l sonri y coment en tono burlesco:
-Haz lo que quieras. Pero, no te sera ms fcil dormir conmigo si piensas que soy uno de esos hombres con los que solas salir antes de tu accidente?
Apret los labios con fuerza para no responder. Con qu derecho hablaba Joel de esa forma sobre su vida anterior, sin saber cmo haba sido!
Quiz porque estaba cansada, o demasiado nerviosa su  pierna comenz a temblar de debilidad al ponerse de pie y fallo al tratar de apoyarse en ella; la momentnea
prdida del equilibrio y su  mueca de dolor llamaron la atencin de Joel.
- Qu pasa? Demasiado champn? -se burl.
Sinti un miedo terrible al pensar en la escalera que tena que subir hasta la habitacin principal que estaba en el otro extremo del piso superior. Sin embargo;
para evitar qu Joel siguiera mofndose de su estado, trat de dirigirse hasta la puerta. El do esfuerzo agoto las pocas energas que le quedaban para soportar el
dolor.
Crea haber tenido xito en su simulacin hasta que l se interpuso entre ella y la puerta, sus ojos brillaban por la ira cuando la levant en vilo como si pesara
lo mismo que Paul.
-Por amor de Dios -protest disgustado-, no tienes necesidad de hacerte la mrtir conmigo. Por qu no me has dicho que te duele la pierna?
Sin explicaciones, abri la puerta con el pie y la llev hasta la habitacin que compartiran mientras ella fuese su esposa, el tiempo suficiente para convencer
a Teri de que nunca le concedera la custodia de su hijo.
Una vez dentro, cerr la puerta con el hombro y la deposit con suavidad sobre la cama; despus encendi la lmpara y la cogi por la barbilla, de modo que la luz
ilumin su rostro.
-Tengo un poco de trabajo. Trata de dormir, tienes algo para mitigar el dolor?
Sorprendida, tanto por su repentino inters como por su consideracin al permitirle estar sola para que se preparase para dormir, mbar asinti.
-En mi bolso, abajo -respondi.
-No te muevas, te lo traer.
Regres al cabo de pocos minutos, tir el bolso sobre la cama Y fue al bao contiguo de donde sali con un vaso de agua.
mbar trat de alcanzar el bolso, pero se estremeci al sentir dolor que el movimiento le caus en la pierna enferma.
-Permteme.
Joel abri el bolso antes de que la chica se lo pudiera impedir y extrajo el pequeo frasco   de tranquilizantes, por accidente, vio tambin la ltima carta que
Rob le haba escrito. mbar  noto como se pona tenso al leer las ltimas frases, que ella se saba de memoria : "s, querida ma, por bien nuestro es mejor que
terminemos como amigos. Nunca podr darte lo que quieres" El se refera a su amor, la carta era una confirmacin de lo que le haba dicho en el hospital y no pudo
entender por que  le pregunt con ironia:
- Qu pas? No pudo darte ms dinero? Por lo visto   eras muy atractiva,
- Muy atractiva antes de quedar invlida? -pregunt con  amargura.
-Ests obsesionada con tu apariencia, mbar. Un defecto comn a todas las mujeres. No os dais cuenta de que hay cosas ms importantes que la apariencia y nunca podris
entender que haya muchachas que, siendo poco atractivas fsicamente tengan xito con los hombres. Fue eso lo que te ocurri? Te dej por otra?
-La apariencia es muy importante, el recubrimiento o pastel.
-Tambin una tarta muy bien presentada puede tener muy mal sabor -contest Joel secamente-. Pobre mbar, has decidido sufrir mucho... Despus de todo, quiz todava
tengas esperanza, si an eres capaz de sentir.
Se dirigi a la puerta mientras mbar murmuraba ente dientes:
- Y qu quieres que haga?
Media hora despus, an no haba logrado conciliar el sueo .Permaneca con los ojos abiertos, atenta a cualquier indicio que   pudiera anunciarle la presencia de
Joel.
Joel lleg una hora ms tarde. Atraves la habitacin de puntillas, y entr al bao; mbar oy el ruido que haca el agua caer de la ducha, sabra que estaba despierta?
Cuando regres, la joven cerr los ojos y sinti que el colchn se hunda cuando l se meti bajo las mantas. Acall una risa-histrica al recordar las palabras
de su marido al describir como seran sus relaciones. Era necesario que durmieran juntos,! tendran que crear la imagen de una pareja de recin casados -con todo
lo que eso implicaba, pero no tendra por qu tener relaciones,
Joel le dio la espalda, pero an as poda sentir la calida temperatura de su cuerpo aunque no la tocase. A los pocos minutos escuch su -acompasada respiracin,
estaba dormido y la sobresalt una extraa emocin. Ya la haba experimentado antes o slo era fruto de su imaginacin? Era su imaginacin, Por qu estaba desilusionada?
Joel haba cumplido su promesa, no era eso lo que ella quera?
1 canto de los pjaros la despert, abri los ojos y, temerosa mir hacia el otro lado de la cama. Estaba vaco, slo haba un hueco en la almohada donde haba
apoyado Joel la cabeza, Al enderezarse observ detenidamente la habitacin, no la haba visto bien: el papel tena distintos tonos de gris, azul y crema. Una habitacin
masculina, sin lugar a dudas, con un amplio armario empotrado y una cmoda muy pequea, lo que haca que el cuarto pareciese an ms grande de lo que era.
El color del bao armonizaba con el de la habitacin. Termin de ducharse y, sin saber todava qu ropa ponerse, regres a la habitacin. Abri el armario y comenz
a buscar entre sus prendas algn vestido que fuese apropiado para la ocasin. Despus de todo, tena que pretender estar en plena luna de miel. Quiz Joel la invitara
a almorzar pues, a diferencia de Rob, pareca no molestarle aparecer con ella en pblico.
Al recordar a su antiguo novio, se le llenaban los ojos de lgrimas. Rob se avergonzaba de ella, le disgustaba ir a visitarla al hospital y, a pesar de ser mdico,
no pudo ocultar un gesto de desagrado cuando vio la cicatriz.
Se enjug las lgrimas, y trat de apartar de su mente esos pensamientos que la obsesionaban. De repente, oy que la puerta se abra. Se qued inmvil.
Sera Joel? En realidad, no podra ser otra persona pues estaban solos en la casa.
-T y pan tostado. Ven, vamos celebrarlo, porque no pienso hacer el desayuno todos los das.
Cerr la puerta del armario y tendi la mano a su esposa.
mbar se qued paralizada al sentir cmo la observaba y en las prisas por ocultar su  desnudez cogi, sin darse cuenta, la delicada bata que l le haba regalado
y se la puso. Se puede saber qu pretendes ponindote eso? -pregunt iracundo-.. Temes que tu inigualable cuerpo pueda volverme loco de deseo?
Se sonroj ante el sarcasmo de las amargas palabras v ne -con la cabeza.
- Entonces, qu te pasa? Estoy dispuesto a cumplir mi parte  del trato, pero si vas a andar con esos jueguecitos cada vez que entre en la habitacin, voy a acabar
pensando, que quieres provocarme. Debes saber que no es la primera vez que veo a una mujer desnuda y...
-Y que todas las que has visto valen mucho ms que yo. Eso ya lo s. No trataba de llamar tu atencin, yo... -inclin la cabeza haciendo que su cabello cubriera
las encendidas mejillas
-T, qu? -pregunt dejando la bandeja sobre la cama.
-No quera que vieras mi pierna -confes entre sollozos, sorprendida de poder decir la verdad-. Est muy fea, pens que...
- Qu? Que iba a salir corriendo? -antes de que pudiese evitarlo, Joel levant el borde de la bata y con cuidado palp la cicatriz, mbar sinti nuseas.
-Creo que ests permitiendo que la amargura influya en tu actitud frente a la vida. Tienes una cicatriz fea y no eres tan gil como antes, es esa una razn suficiente
para que todo el mundo te tenga lstima?
-No necesito la lstima de nadie -replic herida por la injusta acusacin-. Eso es lo ltimo que deseo...
- Entonces deja de preocuparte tanto por una cicatriz! Todava tienes vida y facultades mentales. Hay millones de personas en peores condiciones. Eres una mujer
muy atractiva, pero demasiado cobarde.
mbar hizo un gesto de rechazo, pero l lo ignor y continu diciendo:
-Si no lo fueses dejaras a un lado la autocompasin.  Tambin he vivido una experiencia muy amarga, y s que lo difcil es enfrentarse al hecho de que la vida no
descarga contra uno, somos nosotros mismos los que forjamos propio destino; todo depende de que uno quiera ganar o perder.
Joel desliz su mano sobre la deformada pierna, cubriendo cicatriz y, por un momento, la chica crey que con ello se estableca un milagroso proceso de curacin
que le daba nuevo vigor a su antes gil miembro.
Y recuerda esto, el mundo te trata como tu quieras que te trate. Intent decirle que jams haba atravesado por su mente la idea de que Rob iba a abandonarla, que
si sufra no era porque lo quisiera, sino porque no poda evitarlo. Pero le pareci que Joel no lograra entenderla.



CAPITULO 5
SEGN IBAN transcurriendo los das mbar fue acostumbrndose a su nueva vida poco a poco, dej de obsesionarle la idea de vengarse de Rob. Hasta haba das en los
que ni siquiera se acordaba de l. Su marido se convirti en el centro de sus pensamientos. A veces, se imaginaba que quien contemplaba su cuerpo restablecido no
era Rob sino Joel.
Entre los dos esposos se restableci una buena relacin de amistad. Pero no era slo eso, su corazn palpitaba con ms fuerza al or el ruido de su coche o a veces,
la invada cierta satisfaccin cuando vea entrar a Joel en la habitacin donde ella estaba
Sin embargo, cuando l sala de viaje, la casa pareca deshabitada, la cama doble fra y solitaria, aunque Joel fue capaz de mantener su palabra y jams la haba
tocado. Siempre se levantaba y se vesta antes que ella despertase y siempre se iba a dormir despus que ella.
Joel llevaba varios das de viaje y mbar, sin saber por que. se senta sola y desamparada.
Todas las tardes sola pasear con Paul, sin importar si llova o no y comenz a darse cuenta que el pequeo cojeaba menos
Cuando mbar llev a Paul al hospital para que le examinara el especialista, ste dijo que el nio haba mejorado bastante El da de la visita al hospital, la joven
se puso unos pantalones vaqueros y permaneci sentada todo el tiempo, para no llamar la atencin del mdico. Paul mejoraba con mucha rapidez, y pens   que era mejor
ocultarle el hecho de que algunas personas nunca pueden recuperarse.
Entre ellos floreci una gran amistad; el nio la llamaba por su nombre, pues no tena objeto que le dijera "mam".
Paul aument de peso y estaba ms alegre que cuando ella le conoci e incluso demostr tener un gran sentido del humor, cosa que sorprendi a mbar. A veces hablaba
de su madre y del da del accidente, ella le animaba, sin hacerle demasiadas preguntas. Haba cosas que mbar no poda entender. Paul saba que su madre lo haba
abandonado.
__De todas maneras, yo no la quera, y ella tampoco a mi. Sin embargo, lo haba aceptado con toda naturalidad.
-Creo que te equivocas. Lo que sucede es que cada persona tiene diferentes formas de demostrar amor.
- Por eso pap y t nunca os dais besos? En la televisin los recin casados siempre estn besndose.
-Eso es diferente.
Sinti un gran alivio al pensar que Joel no estaba delante. El comentario del nio le haba hecho rer.
Era cierto que ella no se comportaba con una mujer recin casada, y su propio marido se lo haba dicho muchas veces, pero le resultaba muy difcil fingir y no poda
entender cmo l era capaz de lograrlo. Pensaba que quiz Joel saba fingir mejor que ella porque tena ms experiencia, haba estado casado y Teri no haba sido
la primera mujer en su vida.
De repente, la asalt una duda. Estaba segura de que no le encontraba atractivo? Se dijo a s misma que eso era imposible, sobre todo sabiendo que Joel la despreciaba.
Sin embargo, record el extrao sentimiento que la asalt durante su primera noche de bodas, cuando yaca tensa a su lado y l le dio la espalda.
- Hola!
Se volvi al or una alegre voz masculina. Era un joven puesto de veintitantos aos, de mirada inquieta que recorri a Ambar de tal manera que ella no tuvo remedio
que contestar con una sonrisa. Y Antes de pronunciar palabra alguna, Paul apareci de la nada y  con  aactitud desafiante se enfrent al extrao. Soy Tom Sorbes
l Por el  momento me dedico a recorrer los alrededores. Quiero conseguir un permiso para traer a cuarenta nios de campamento dentro de algunos meses. Soy profesor
y trabajo en Liverpool, hemos planeado llevar a los nios de campamento y la duea de la taberna del pueblo me ha dicho debo hablar con el seor Digby en High Tor.
-High Tor comienza al otro lado del ro, pero este terreno es nuestro -contest Paul.
- Eso quiere decir que estoy invadiendo propiedad privada Tom se arrodill para quedar al nivel de Paul y lo hizo con tanta ceremonia y seriedad que la desconfianza
del nio desapareci.
-Creo que no habr problemas -dijo Paul cambiando de actitud.
Al sentir unas gotas de lluvia, mbar se dio cuenta de que se avecinaba un temporal; durante todo el mes haban soplado fuertes vientos y haba llovido con frecuencia,
por lo que pense que lo mejor sera regresar a su casa, pues no quera que Paul cogiese un resfriado.
-Ya es hora de que nos vayamos.
- Viven lejos de aqu? -pregunt Tom y cuando mbar k explic que la casa estaba a un kilmetro del lugar, detrs de la arboleda, l se ofreci a acompaarlos ya
que, segn dijo, llevaba el mismo camino.
Por el camino, fueron hablando de cosas intrascendentes, Tom prestaba particular atencin a las palabras de Paul. Era evidente que estaba acostumbrado a tratar con
nios y posea un don especial para entenderse con ellos; cuando llegaron al-camino principal, Tom seal a Paul un grupo de nubes que haba sobre las cimas de Lakeland.
-Esas montaas son las que causan las frecuentes lluvias en esta regin ---explic-, por su altitud.
-Son muy altas, agujerean las nubes y por eso llueve tanto. -opin el pequeo con seriedad.
Tom y mbar intercambiaron una sonrisa y Tom se inclin   para acariciar la cabeza del nio. Por extrao que pareciera   mbar no senta vergenza ante ese joven
y no intent esconder la pierna cicatrizada.
-No parecis hermanos -coment Tom ya casi enseguida se oy, No lo somos -aclar Paul-. mbar est casada con mi Padre   _ Qu hombre tan afortunado! -exclam divertido
al ver el color que tea el rostro de la chica.
- Quiere entrar y tomar una taza de t con nosotros? La temperatura haba descendido, y el cielo amenazaba lluvia. Tom llevaba puestos unos pantalones vaqueros,
zapatos de explorador y una chaqueta que no le protegera en caso de que lloviera.
__Cre que nunca me lo pedira -dijo con franqueza.
Ella ri de buena gana y entraron en la cocina en el momento en que la seora Downs sacaba del horno una bandeja con bizcochos y en el ambiente flotaba un exquisito
aroma.
-Este es Tom. Est buscando un lugar dnde acampar con sus nios -explic Paul al ama de llaves.
-Cuarenta nios -aclar Tom pestaeando.
-Tom es profesor y est buscando un lugar que sea apropiado para traer a sus alumnos de campamento -intervino mbar-. Est a punto de llover y como ha tenido la
amabilidad de acompaarnos, pens que podramos invitarle a comer bizcochos. Media hora despus los cuatro charlaban animadamente alrededor de la mesa de cocina.
Bueno hora de retirar -dijo la seora Downs, -Si va hacia el  pueblo, la acompao -sugiri Tom
Son el telfono y Ambar contest sinti un escalofro al reconocer la voz de su esposo. Llamaba Bruselas donde haba ido en viaje de negocios.
-Tienes un tono de voz alegre, que estas haciendo tomando jerez?                                        -Nada, .cundo vas a volver a casa... inmediatamente se
arrepinti de haber pronunciado esas palabras. Joel   dijo con malicia; -No saba que te importase
El comentario confirm que haba sido una pregunta vaca de intencin. Como medida preventiva se escud tras una mentira piadosa, le explic que su inters era domstico,
pues a menos que supiera cundo llegara no podra preparar las cosas adecuadamente.
Saba que era una excusa tonta; esper a que l rompiese el silencio que sigui a la explicacin, sin poder explicarse por que razn tena que ocultar el inters
personal que senta por un hombre que, al fin y al cabo, era su esposo.
-No te preocupes, no te avergonzar apareciendo en el momento ms inesperado, si es eso lo que te preocupa.
Colg antes de darle la oportunidad de aclarar el entendido.
Cuando se meti a la cama esa noche, analiz lo ocurrido Por qu le haba dado miedo descubrir sus sentimientos? Seria porque el inters por Joel comenzaba a ser
personal? En realidad quera que regresara, quera tener una verdadera familia, quena que al estar en la cama dejara de darle la espalda y... Se levant y pase
por la habitacin de un lado a otro. Qu le pasaba? Por qu estaba Joel siempre presente en sus pensamientos? Por que se estaba enamorando!
- No! -exclam en voz alta, tratando de engaarse a s misma. Pero en el fondo de su corazn saba que era imposible negar la realidad.
Pasaron varios das; Tom los visitaba con regularidad. E amigo de Paul y le trataba con mucha paciencia. Era un experto observador de la naturaleza y prometi a
Paul ensearle una guarida de tejones que haba descubierto.
Aunque mbar los acompaaba en sus paseos y participaba en sus conversaciones, comenz a experimentar la extraa sensacin de no ser el centro de atencin. Tom pareca
no haberse dado cuenta del defecto de la muchacha y ella, haba das en los que no se acordaba de su maltrecha pierna.
Reconoci que Joel tena razn, ni su pierna, ni la cicatriz eran importantes. Cuando se imaginaba otra vez normal porque quera satisfacer a Joel, aunque saba
que nunca podra  impresionarle. l estaba acostumbrado a la belleza, y esto era algo que ella no poda darle.
Teri le haba desilusionado, jams haba visto una fotografa suya pero imaginaba su extrema belleza, Joel debi haberla amado mucho. Despus de haber conocido a
una mujer como Teri cmo iba a enamorarse de ella? Sin embargo, ella s se haba enamorado de l. Por qu haba sido tan tonta? Cuando mbar se haca tales preguntas,
aumentaba su desesperacin, pues nunca lograba darles una respuesta.
Joel llam otra vez. Un da que Paul y mbar haban salido con Tom. A su regreso, la seora Downs le explic a la chica el porqu del retraso de Joel. Casi haban
pasado dos semanas desde su partida, pero segn la seora Downs no haba de qu preocuparse, pues algunas veces la tecnologa de las computadoras que su compaa
fabricaba, presentaba graves problemas, y se tardaba bastante tiempo en resolverlos.
La visita de Tom estaba a punto de concluir y el ltimo da invit a cenar a mbar, como muestra de agradecimiento por su hospitalidad. Estaba muy alegre porque
uno de los granjeros le haba permitido llevar a sus nios durante el verano y la joven tema desilusionarle.
-Vaya seorita... quiero decir, seora. Yo me quedar con Paul, si no le importa -dijo el ama de llaves.
Muy a su pesar acept, pues hasta Paul trat de convencerla.
Tom alquil un coche para la ocasin y lleg a las siete y media en punto. No tena la elegancia ni el atractivo de Joel, pero ella se senta mucho ms cmoda en
su compaa, quiz porque no estaba ligada emocionalmente a l.
Tom haba reservado una mesa en la taberna local que an conservaba la atmsfera del siglo dieciocho, con las vigas de roble ooscuro y la chimenea. La comida fue
sencilla y deliciosa. Para aacompaarla, Tom insisti en pedir una botella de vino. Bebieron y mbar pronto se sinti flotando en una nube a causa de los efectos
del vino, y del calor de la chimenea. Salieron de alli despus de las once y durante el viaje de regreso solo cruzaron dos palabras. Tom detuvo el coche frente a
la puerta principal.
-Me hubiera gustado conocerte antes de que te convirtiera en la madrastra de Paul, mi querida mbar. Sabes que tienes unos ojos preciosos? Y si los deseos fueran...
Qu pediras si se te concediese un deseo? -le pregunt.
Qu pedira? El amor de Joel! Se asust de sus propios pensamientos qu le haba ocurrido? Durante seis solitarios meses su nica obsesin haba sido restablecerse
por completo y, de repente, lo nico que deseaba era el amor de Joel. Como si adivinase que sus pensamientos estaban en otra parte, Tom toc con
gentileza su brazo.
-Siempre te recordar -inclin su rostro para besarla y ella lo permiti sin reaccionar ante la ardiente caricia.
La luz de los faros de otro coche los ilumin y ambos se sobresaltaron. mbar volvi la cabeza para ver que Joel descenda de un taxi.
- Qu pasa? -pregunt Tom, preocupado.  -Nada, es Joel, mi esposo. Por favor vete, Tom.
- Le tienes miedo? -pregunt.
 -Desde luego que no. Lo que pasa es que no quiero que haya un mal entendido. Por favor, vete.
Sali del coche, sin escuchar las protestas de Tom. El joven desilusionado, se march detrs del taxi y desapareci en la oscuridad.
-Joel, no es lo que t piensas -comenz a explicarle, intentando encontrar las palabras apropiadas.
Sinti ganas de llorar; no saba cmo aclararle que la escena que acababa de presenciar no era lo que pareca. El ri de manera extraa, la tom por el brazo y la
condujo hacia el interior de la casa.
-No mientas, mbar. Yo he pasado por esto otras veces. No es fcil engaarme. Dnde est Paul? -pregunt furioso. Si no puedes respetar la promesa que me hiciste...
Paul no es un nio a quien puedes dejar solo cuando te plazca, no pienso consentir que le trates como le trataba su madre.
-No le he dejado solo. La seora Downs est con l -indic mbar enfadada, al ver que Joel no estaba dispuesto a creerla.
Esta con el en este momento? Vaya, vaya, la hacedora de milagros, cuando estaba Teri nunca quera quedarse con el nio -le recrimin en voz baja.
-Quiz porque sabe que yo no tengo nada de qu avergonzarme, si me escucharas...
_ Acaso piensas inventar alguna mentira piadosa? No, querida.
-Seora Sinclair, es usted? -Mir a Joel con asombro-.
Seor Sinclair! Pens que no regresara hasta la prxima semana. Ninguno de nosotros pens...
-Ya veo.
- Qu tal la cena? Se han divertido? -pregunt el ama de llaves, que no se haba dado cuenta de que Joel estaba enfadado.
-Mucho, aparentemente -concluy Joel-. Quiere que la lleve o...
En ese momento la seora Downs se percat de lo que pasaba, y lanz a mbar una mirada de complicidad. Entonces, como si leyese su pensamiento, Joel se acerc a
su esposa y la abraz depositando un beso sobre su sien. De reojo, mbar vio que el ama de llaves se retiraba, convencida de que se haba equivocado al pensar que
Joel estaba furioso.
-Voy a subir dijo ella vacilante, al or desvanecerse el sonido del coche del ama de llaves-. Debes estar cansado...
Claro que lo estoy! pero cansado de mujeres como t. Mujeres que piden cada vez ms sin importarles otra cosa que no sea su propio egosmo. Bueno, tambin las dems
personas, tenemos deseos y podemos llegar a ser egostas, ya va siendo hora de que te descubra algunas.
Y dicho esto la cogi en sus brazos y la llev, como si fuese una pluma, hasta la habitacin.
Una vez dentro la dej sobre la cama, sujetndola con una mano, mientras que sus fros ojos escudriaban las sonrojadas mejillas de la joven y su esbelta figura,
realzada a causa del estrecho vestido. mbar contuvo el aliento al sentir la provocativa mirada de su marido en el nacimiento de los senos que dejaba ver el pronunciado
escote del vestido

- Qu pasa? No te lo has puesto para eso? Para que cualquier hombre te pueda mirar as?
- No!
- Mentirosa! Y quiero hacer ms que contemplarte, deseo saber si tu piel es tan suave como parece.
- No! No Joel! Yo... -protest suplicante.
-Sigues siendo la misma cobarde de siempre, pero esta vez no te vas a escapar con facilidad.
Al hablar se inclin, aprisionndola con su peso, sus labios insistieron hasta obligarla a abrir la boca para robar la escondida dulzura interior, haciendo que el
delirio se mezclara con el dolor y el placer; la piel le arda a causa las caricias de aquellas expertas   manos.
Joel, a pesar de sus protestas, desliz hacia los lados los delgados tirantes del vestido y la dio la vuelta, para bajarle la cremallera y dejar al descubierto la
plida piel ante su devoradora mirada.
Se estremeci al saber que Joel no retrocedera, sinti un escalofro cuando su mirada se concentr en la curva de sus senos sus dedos la acariciaban ligeramente,
explorando, antes de abstraerse a causa del deseo; la crueldad se reflejaba en su boca, en el Lujurioso destello de sus ojos, que exploraban vidamente todos los
rincones del casi desnudo cuerpo.
Le quit el sostn de encaje, y despus el resto de la ropa y luego se desnud l mismo. La piel le brillaba por el sudor y humedeci las manos de la joven cuando
se intent apartar
- Tan tmida y virginal! Cuan falsa imagen, como bien sabemos. Eres tan fra como Teri? Las mujeres que son como vosotras disfrutan provocando, y luego huyen no
es cierto? Provocis a los hombres con vuestros erticos juegos, pero no pasis ah. No podis llamaros mujeres de verdad!
-Joel, por favor no... -suplic.
Trag saliva al sentir sus labios sobre la suave piel del cuello explorndolo con sensualidad de manera que ella experimentase una agradable sensacin. Su voluntad
cedi, ante el efecto de caricias. La razn se le nubl y dej de pensar en todo lo que no fuera el amor de Joel. Pronto un incontenible deseo de acariciarle derrumb
los muros de su resistencia y sus manos recorrieron la piel de su espalda. Provocando en l una respuesta instantnea. Ya te lo he dicho, mbar!. No me gustan los
juegos provocativos! as es que no lo intentes conmigo -le advirti, apretando con fuerza sus hombros.
Apart la cabeza para tratar de decirle que si alguien jugaba con ella era l, pero Joel tambin se movi y sus labios quedaron rozando la clida columna de su cuello.
Los dedos de Joel apretaron los brazos de mbar en una breve caricia que elimin toda su resistencia.
Joel murmur algunas palabras que ella no pudo entender y de pronto un beso apasionado dej atrs a la nia, al sentir que sus sentidos se desataban en tropel respondiendo
contra los dictados de la razn.
No record el momento en que haba comenzado a acariciar la espalda de Joel, su cuerpo se arqueaba incitado bajo el de l. Cuando le recorri la curva de sus senos,
se estremeci en un xtasis de placer, su suave gemido provoc que Joel explorara con ansia desmedida su cuerpo, cada beso originaba una llamada de deseo incontrolable.
En algn momento la respiracin de Joel se hizo ms agitada y sus caricias se volvieron ms atrevidas.
Durante unos segundos mbar, pens que iba a desfallecer de emocin y cuando, por fin comenzaba a serenarse, escuch una aclamacin de sorpresa y vio que Joel se
alejaba de entre sus brazos, confundido.
- Dios mo! Qu he hecho?

CAPITULO6

JOEL SE march, sin dar ninguna explicacin, diciendo que hablaran a la maana siguiente, y no volvi en toda la noche. mbar se senta avergonzada y humillada,que
habra pensado de ella? Se estremeci al revivir su atrevida conducta, su completo abandono y el xtasis del momento, habra descubierto l sus sentimientos?
A la maana siguiente, la joven se despert muy tarde. Se visti y se puso una falda azul que haca juego con la blusa. Se cepill el cabello como una autmata,
ignorando el agradable efecto que causaba en ella la nueva ropa; su pelo formaba suaves rizos sobre los hombros. Sus labios todava conservaban el recuerdo de los
ansiosos besos de Joel y su piel estaba algo ms plida que de costumbre. Mir el reloj y se asombr al ver la hora que era, quin habra despertado a Paul?
Primero fue a la habitacin del nio, estaba vaca y a pesar de ello la casa pareca demasiado callada; por un momento pens que su esposo habra llevado al nio
a dar un paseo para dejarlos a solas pero, al bajar, vio que la puerta del estudio estaba abierta Joel sali a su encuentro.
Era su imaginacin o Joel tambin estaba plido?
-He preparado un poco de caf, est en el estudio, quieres comer algo?
Comer era lo ltimo que quera hacer y neg con un movimiento de cabeza al descender los ltimos escalones; durante unos  segundos trat de interpretar la expresin
de aquellos ojos grises que la observaban pero no lo logr.
Joel permiti que ella entrase primero en el estudio. Llevaba una camisa de algodn arremangada hasta los codos, y sus msculos se flexionaban con el movimiento.
mbar trag saliva, al ver )que estaba muy  atractivo con aquellos pantalones vaqueros. Se estremeca al pensar que ese hombre que estaba frente a ella, acababa
de ensearle lo que era el amor. - Leche?
La sobresalt el sonido de su voz, no se haba dado cuenta de que l estaba sirviendo caf y se sonroj como si fuera una quinceaera, sorprendida contemplando la
fotografa de su dolo.
Volvi a quedarse absorta estudiando sus facciones y la oscuridad de su cabello y se sobresalt de nuevo cuando l la dijo que ya estaba todo preparado, y le indic
una silla para que se sentara.
Los rayos del sol primaveral entraban por la ventana, resaltando con su luz el intrincado diseo de la exquisita alfombra persa.
- Dnde est Paul? -pregunt al recordar el silencio en la casa.
-He pedido a la seora Downs que le acompae a dar un paseo, quera hablar contigo a solas. Ya he hablado con mi hijo y te debo una disculpa. No es que una disculpa
sea suficiente en este caso pero... No voy a preguntarte por qu no me dijiste que nunca habas conocido a un hombre en la intimidad, eso sera muy ingenuo. Puedo
reconocer el miedo, aunque no la inocencia. Pensars que pude detenerme a tiempo, quiz lo hubiese hecho si t no hubieras...
El corazn de mbar dio un vuelco, qu iba a decir? Si ella no se hubiese enamorado de l? Trat de hablar pero no pudo, Joel, que controlaba la situacin, concluy.
-El problema es que tienes un cuerpo muy sensual, armoniza perfectamente con el mo, y yo... -call mientras le acariciaba una    mejilla-. As ocurre algunas veces,
primero me puse furioso-y te acus de ser como Teri, despus no pude evitar tocarte -cuando me di cuenta de tu inocencia me result imposible detenerme a tiempo..
Era una explicacin muy absurda, pero mbar se alegr de escucharla.
Aunque trat de disimular para que Joel no lo notara.
Despus de todo, l senta deseos, como todo el mundo Honradamente no era la primera vez que calificaba un cuerpo  de sensual.
-Lo que quisiera saber es por qu -insisti con estaba de pie junto a ella, se sent y le cogi las manos y lo  que trato de preguntarte es si estabas esperando
una razn decir, un hombre muy especial o todo fue debido a las  circunstancias.
Haba sido una combinacin de ambas cosas, reconoci mbar. Rob debi haber sido su hombre especial, pero por algn  motivo nunca ocurri nada entre ellos, y se
alegraba de que as hubiera sido. Estuvo a punto de decirle que l era un hombre especial, pero el hacerlo hubiese significado comprometerle con un amor que no necesitaba.
Tratando de conservar la serenidad respondi con lentitud:
-As ocurri. Haba alguien antes del accidente, un mdico. Nos bamos a comprometer, pero cuando me vio invlida me...
- Te abandon? -pregunt con rabiosa incredulidad-Dios mo, cuando pienso en todas las acusaciones que te hice. Por eso estabas tan amargada, porque te abandon?
mbar inclin la cabeza y pronunci un dbil "s". Joel la acerc a su pecho y la abraz.
- Pobre mbar! Los hombres no te hemos dado razones para confiar en nosotros o respetarnos. Todava le amas?
Quiso decir que no, pero algo en ella le indic que podra ser peligroso. l no era tonto y si confesaba que Rob ya no le importaba, podra percatarse de la verdad.
-Lo que todava no puedo comprender es por qu aceptaste  la oferta de trabajo cuando te dije que sacaras grandes beneficios econmicos, por lo que he podido descubrir
t no eres interesada.
mbar trat de bromear.
-Una tiene que pensar en la vejez. No tena trabajo- La escuela me acababa de rechazar y tu oferta me pareci un regalo de  los dioses, y despus de conocer a Paul...
-S, Paul. Reconozco que al ver que tu cicatriz era similar a la de mi hijo  pens que haba encontrado la solucin a mis problemas.  Estaba pensando cmo evitar
que Teri se lo llevara, y de repente apareciste t, la esposa perfecta, alguien a quien Paul jams rechazara.
Joel hizo una pausa y luego contino: Por cierto, he hablado con Paul esta maana y creo que te debo otra disculpa; me ha contado como conocisteis a Tom. Tambin
me ha dicho que t no queras ir a cenar con l.
-No tienes que disculparte. Comprendo muy bien lo que debiste sentir al llegar y descubrir...
-Que estaba abrazndote -se frot la nuca en ademn de cansancio. Era evidente que le haba afectado mucho la infidelidad de Teri-. S, llegu a conclusiones equivocadas,
Paul me ha dicho que no queras salir con Tom.
-No, pero l se ha portado muy bien con el nio, es un buen chico, por eso permit que me besara.
-Ahora ya sabes que es muy peligroso sentir compasin por un hombre. Anoche, yo saba que estabas demasiado aterrorizada como para detenerme. Pero ahora, adems,
tengo que sufrir pensando que, en ese momento, lo nico que sentas por m era compasin.
mbar hubiese querido decirle que no era as, que lo que ella senta por l, no era precisamente lstima, pero no se atrevi, Adems Joel no la hubiera credo. l
no la amaba y, por el bien de su   propio orgullo, era mejor que nunca descubriera sus sen-cientos.
Me he equivocado al juzgarte, verdad? Yo cre que eras como   Teri, pero ahora ya no s cmo eres.
Se levant, y se dirigi hacia la ventana. El sol penetr a travs de su fina camisa resaltando los msculos de su cuerpo; ella sinti por l una infinita ternura.
Le necesitaba y no poda hacer nada Para hacrselo comprender.
De   repente, sinti la necesidad de levantarse y tocarle, de acariciarle y de decirle que le amaba.
   Me siento culpable por lo de anoche -dijo l, ajeno a los pensamientos de la muchacha-. La ira es un poderoso afrodisaco, especialmente cuando va unida al deseo
y a la  abstinencia.
Su explicacin fue para mbar corno un jarro de agua fra -No la amaba! Era ridculo pensarlo y, como no saba que ella estaba enamorada, era lgico que tuviera
remordimientos
-No s qu es peor: si el no cumplir mi palabra o el descubrir que no soy capaz de controlar mis instintos. Pero te prometo una cosa, no se repetir. Ahora que s
la verdad, voy a asegurarme de que as sea.
-Se necesitan dos para hacerlo -le record, sabiendo que si Joel volva a intentarlo, ella no poda rechazarle.
- S? No recuerdo que participaras mucho, te hice dao?
Se sonroj.
-No... Esto es... no... Mucho... supongo que hubiese ocurrido algn da...
--Pero con un hombre al que amaras, con el hombre elegido por ti para disfrutar los placeres del amor.
-Bueno, ya ha pasado. Y quisiera olvidar el asunto.
-Qu dura sueles ser, eres todava una nia. Nadie te ha explicado que no se le debe decir a un hombre que su forma de hacer el amor se ha "olvidado"?
-Pero no hacamos el amor-le record, orgullosa de su temple-. Como has dicho hace un momento estabas disgustado conmigo, queras castigarme, eso no es amor...
Joel la dirigi una mirada llena de tristeza y, cuando iba a hablar, oyeron el coche de la seora Downs.
-No volver a ocurrir, te lo prometo. Pero necesito que me ayudes, de ahora en adelante vamos a ser ms sinceros el uno con el otro. Lo importante es Paul. No voy
a permitir que Teri se lo lleve, estuvo a punto de destruirle una vez, y no voy a darle una segunda oportunidad.
No deba sentirse feliz, especialmente porque saba que su relacin con Joel era imposible. Sin embargo, le encontraba ms humano y vulnerable que la primera vez
y eso le alegraba.
Pero no deba ilusionarse. La haba posedo por ira y los deseos alimentados ms por Teri que por ella misma, nunca llegara a amarla de verdad.  La puerta se abri
de golpe y Paul entr saltando, las mejillas sonrojadas y el cabello en desorden. Y mientras se lanzaba a los brazos de la joven, Exclam , -Te he comprado un regalo,
mira!
Era una chocolatina un poco derretida. mbar record haberle dicho que le gustaba cuando vieron el anuncio en la televisin se lo agradeci y dijo que se lo comeran
juntos, despus del almuerzo.
-Esperaba que dijeras eso -dijo ingeniosamente y luego aadi,.-A Teri no le gustaba el chocolate, deca que engordaba pero t no ests gorda verdad?
La seora Downs le llam desde la cocina diciendo que le haba servido un vaso de leche, el nio sali corriendo antes de que ella pudiera contestarle.
- Te habla de su madre con frecuencia? -pregunt Joel.
-Algunas veces.
-En realidad le has hecho salir de su ostracismo. Despus del accidente nos llev semanas hacerle reconocer que Teri exista, y nunca quera hablar de ella.
- Siempre ha llamado a su madre por su nombre? -se arriesg a preguntar.
-Teri odiaba que la llamaran mam, deca que esa palabra la haca sentirse vieja y para evitar que Paul la llamara as, no le haca caso hasta que se dirigiera a
ella por su nombre.
No pudo evitar la expresin de sorpresa.
-Quizs ahora entiendas por qu no le permitir recuperar la custodia del nio.
dia del nio.
Por qu quiere entablar el juicio? -se arrepinti de hacer esa  pregunta.
Por qu? .No te ha enseado nada lo de anoche? Las relaciones sexuales entre dos adultos son necesarias algunas veces hasta el punto de que es imposible definir
los porqus, pero en el caso de Teri... como estaba arrepentida de haberse divorciado, como te he dicho, no le gusta perder.
mbar no entendi la embrollada explicacin de Joel, pero intuy  que Teri estaba arrepentida de haberse divorciado y esa era la manera de recuperarle.
La noche anterior Joel le haba dicho que las mujeres como Teri eran slo fros juguetitos provocativos. Significara eso que  nunca haban sido felices, ni siquiera
antes de que ella le engaase con otros hombres? A mbar le pareca imposible que una  mujer no lograre ser feliz al lado de ese hombre.
Joel haba conseguido varios contratos y por tanto no tendra que viajar durante algn tiempo. A la maana siguiente, mbar se levant muy contenta, tarareando una
cancin. El da le pareca especialmente alegre, adems Joel compartira el mismo techo que ella
Haba mantenido su promesa de no tocarla y ella estaba un poco desilusionada. Su cuerpo, de alguna manera, se senta diferente, ms vivaz, su piel reaccionaba extraamente
ante la sola presencia de su esposo, una mirada de l, por insignificante que fuera, le haca hervir la sangre.
En una ocasin, durante el desayuno, cuando por accidente roz sus senos al coger un papel que Paul le tenda, la sensacin permaneci en ella durante todo el da
y la mantuvo despierta en la noche, mientras Joel dorma a su lado, sin prestar importancia a su presencia.
La obsesin por la pierna cicatrizada empez a desvanecerse y, aunque todava quera restablecerse, ya no era con la misma desesperacin de antes. Joel la haba
deseado, sin importar la razn, y su deseo le haba hecho ms bien que cualquier ciruga Quiz no la amaba, pero le haba parecido una mujer deseable, y ese pensamiento
la tranquilizaba a pesar de saber a ciencia cierta que muy pronto tendra que separarse de l.
La duea de la habitacin donde viva, le haba enviado e equipaje y al dejar de estar acomplejada por su pierna, se atrevi  a lucir la ropa nueva combinndola
con su antiguo vestuario, Volvi a usar maquillaje, algo que haba olvidado desde la traicin  de Rob. Su nuevo entusiasmo por la vida hizo brotar una chispa de
alegra en sus ojos.
La seora Downs con picarda le hizo notar que el matrimonio le sentaba bien, y eso le infundi nuevos nimos.
Cuando una tarde, Joel la invit a salir, ella acept emocionada. Sus nuevas ganas de vivir, consiguieron que olvidase el problema principal de su matrimonio, pero
Paul se lo record al contarle que haba visto a un hombre pescando en el lago haca
dos das-
__Y no va a atrapar nada porque esta usando una mala carnada.
Las inocentes palabras del nio la hicieron recordar el motivo de su matrimonio. Estaba segura de que el pescador era un detective, y as se lo comunic a Joel.
-Ya ha empezado la guerra. No me sorprende, acabo de recibir una carta de mis abogados informndome de que Teri ha decidido entablar la revisin de la custodia,
alegando que un padre soltero no puede proporcionar la misma seguridad fsica y emocional que un matrimonio. He contestado diciendo que le informen de mi matrimonio.
- T crees que ser suficiente?
-Lo dudo, esto es slo el principio. Teri cree en el poder del dinero y, puesto que se ha casado con un hombre muy rico, piensa que puede comprar la custodia de
su hijo, si yo se lo permito!
Dos das despus se confirmaron sus sospechas. El pescador era un detective privado contratado por Teri para espiar a los habitantes de la casa.
, Crees que se atrevera a hacer alguna tontera? -pregunt  mbar. Estaban en el estudio pues, por mutuo acuerdo, evitaban entrar en el recibidor, que haba sido
decorado por Teri.
Una tontera? -ri de buena gana. Bueno, los peridicos informan a diario de secuestros y... no es tan tonta como para intentar una cosa semejante por   una parte,
eso es un delito y, por otra, no creo que Hal se lo Permitiera. No es de ese tipo de hombres. Aceptara a Paul de buena gana si fuese por la va legal, pero secuestrndole..Neg
con la cabeza.
Le hubiera gustado creerle pero, por lo que Joel y Paul   haban contado sobre Teri, no poda creer que una mujer como  sa se detuviera ante algo tan frgil como
la ley. Sin embargo, prefiri no decir nada a su esposo, pues l estaba convencido de que Teri se atendra a la decisin de la corte.
A pesar de todo, decidi que deba tener mucho cuidado de Paul. El incidente del lago era muy grave pues si el nio no se lo hubiese contado nunca se habra percatado
de la presencia del falso pescador.
Unos das despus Joel recibi una imprevista llamada. Le comunicaban que deba partir inmediatamente para Bruselas. Cuando estaban despidindose, Joel le dijo que
no tardara ms que un par de das. Paul estaba presente, observando las aves que revoloteaban entre los rboles, por tanto mbar no pudo oponerse al abrazo de despedida
de Joel.
-Hago esto por si nuestro amigo est espindonos -murmur antes de besarla en los labios.
mbar hubiese deseado permanecer as una eternidad, y no pudo evitar que sus labios se abrieran anhelantes ante la caricia. y sin embargo, se llev una desilusin
al comprobar que Joel. Despus de dudar un momento, decidi no besarla.
Estaban a punto de separarse, cuando Joel la volvi a estrechar entre sus brazos, dispuesto a besarla. Ella respondi, acariciando su abundante cabello oscuro, estaba
emocionada y deseaba que Joel la acariciara sin limitaciones.
- Y esto? Ha sido por si el espa se ha perdido el primer abrazo?-pregunt mbar
Joel no contest, estaba muy tenso y la chica se arrepinti de haber hecho esa pregunta. Deba estar muy preocupado por  Paul , ya que no deba gustarle nada dejarle
solo.
-No te preocupes, yo cuidar de Paul.
l, que se dispona a abrir la puerta del coche, dijo con baja:
-S que lo hars, pero quin cuidar de ti?
Antes de que mbar pudiera contestar, l puso el coche en marcha y se perdi de vista.
_por qu ests tan triste? -Pregunt Paul abandonando un momento su actividad-. A Teri le encantaba que pap se fuera-
--Estoy segura de que no era as.
Qu quieres hacer esta tarde? Nada?
Pens que la piscina era un lugar ms seguro que los bosques deshabitados, y que el ejercicio contribuira al endurecimiento de sus msculos.
Al regresar a casa, los dos estaban extenuados, a mbar le dola la pierna y saba que el ejercicio no la haba sentado nada bien y antes de acostarse se mir la
cicatriz. Era su imaginacin o la seal se notaba menos? El mdico le haba dicho que, con el tiempo, desaparecera, pero no le haba credo, pues slo pensaba
en la expresin de Rob cuando la vio por primera vez.
Incluso lleg a pensar que la cicatriz podra extenderse por todo el cuerpo. Pero con el tiempo haba aprendido que no hay que dar demasiada importancia a la apariencia
fsica. Joel tena razn cuando deca que la personalidad era ms importante que la belleza.
A quin trataba de engaar? No era atractiva a los ojos de Joel y tampoco poda esperar ningn milagro de la operacin. Ni Rob la amaba, ni ella a l, de lo contrario,
no se hubiesen comportado de esa manera. Ella echaba la culpa de la ruptura al accidente, en lugar de enfrentarse a la realidad. Aunque su relacin era muy superficial,
la separacin haba sido muy dolorosa. Cunto  ms doloroso debi ser para Joel divorciarse de Teri?
Ambar se movi inquieta bajo la ducha, prefera no pensar en ese tipo  de cosas.
A medianoche se levant para tomar un calmante, pues el dolor de la pierna le resultaba insoportable. Record que los tranquilizantes  estaban en la planta baja
de modo que, se puso la bata que Joel le haba regalado y sali de la habitacin. Fue a la estancia donde haba dejado su bolso y cogi las pastillas. Haca fro
y pens que le sentara bien tomar una bebida caliente as que se dirigi a la cocina para calentarse un poco de leche. Segundos  mas tarde verti el lquido en
un vaso y le agreg una cucharada de azcar, al hacerlo sinti ms fro y not el entumecimiento de sus pies descalzos. Trat de apresurarse con  el vaso y, nerviosa,
al or un extrao ruido en la habitacin contigua, lo solt. En el intento por evitar quemarse con el liquido caliente, pis un pedazo de cristal y lanz un grito
de dolor Pero  ese momento se abri la puerta y apareci Joel.
- Qu pasa aqu? -Palideci al ver la escena-, mbar! Qu ha ocurrido? -lleg a su lado en un segundo.
Estaba muy impresionada por el accidente que acababa de ocurrir, y no se le ocurri preguntarle la causa de su regreso. Le dola la pierna lastimada y la impresin
de la herida en el pie la  hizo sentirse dbil y enferma.
Joel la cogi en brazos.
-Descansa -le dijo con suavidad-, no debes apoyarte en ese pie hasta que te saque el cristal, pasa tus brazos alrededor di mi cuello, as est bien. Dnde guarda
la seora Downs la caja de medicinas?
-Hay una en nuestro bao, necesito mis pastillas. Me dol la pierna, por eso baj... o ruidos y pens... pens que alguien, haba entrado a llevarse a Paul.
Joel se detuvo a mitad de la escalera y, mientras se apartaba de la cara un mechn de pelo, la apoy en sus rodillas.
-Te ests sugestionando, Paul est a salvo. T eres la que necesita cuidados.
La llev al bao y la sent sobre una banqueta con el piel alto mientras l le sacaba el pedazo de cristal con unas pinzas despus limpi la herida con alcohol y
como sangraba, la vend con una gasa y le dijo que se quedara quieta mientras iba a  calentar otro vaso de leche.
- He armado un buen lo en la cocina! Qu va a decir la  seora Downs?
-Nada, yo lo limpiar.  Qudate aqu hasta que lo haga.
Ella le esper sin moverse pensando emocionada, que en  ningn sitio se encontraba mejor que en los brazos de su marido.
-Bueno, te llevar a la cama, estars ms cmoda
mbar comenz a abrocharse torpemente la bata, pero el le aparto sus manos para terminar la tarea con una facilidad que la hizo darse cuenta de que no era la primera
mujer en su vida.
Insisti en llevarla en brazos hasta la cama, aunque ella protest dicindole que estaba en condiciones de andar. Al levantarla la delgada tela de su camisn se
apret contra sus senos y la expresin de Joel se transform durante unos segundos, fingiendo indiferencia, desvi la mirada y la meti en la cama. Despus, la tap
con las mantas y esper a que se bebiera la leche y se tomara los tranquilizantes.
__Trata de dormir. He vuelto de Bruselas antes de lo previsto, pero todava tengo mucho trabajo.
Qu intentaba decirle? Qu estaba a salvo de cualquier acercamiento indeseado? Si slo se imaginara! Sofoc un sollozo cuando le vio dirigirse a la puerta. Si
tuviera el suficiente valor como para llamarle y decirle que la abrazara... Slo abrazarla, era lo nico que necesitaba, pero, por cunto tiempo?, Acaso el abrazo
apagara el deseo que abrigaba su corazn?
-Joel?
Se detuvo cerca de la puerta y dio la vuelta, pero no pudo decirle lo que quera. Cmo podra avergonzarle y avergonzarse?
-Gracias -dijo con brevedad.
No se percat del repentino cinismo reflejado en los ojos grises al decirle con frialdad:
-De nada, y no me preguntes cmo puedes pagarme, podra decrtelo.
Se fue antes de que ella tuviera tiempo de pedirle una explicacin. La combinacin de los tranquilizantes con la leche hizo su efecto y cay en un profundo sueo.


CAPITULO 7
ALGO pesado se apoyaba sobre su cuerpo, y se despert al notar esa agradable sensacin. Abri los ojos lentamente y se qued impresionada al darse cuenta de que
ese algo era el brazo de Joel.
De alguna manera durante la noche debi volverse hacia l y por eso la abraz. Ella se movi con cuidado pero Joel refunfu entre sueos, y la joven qued quieta,
pues no quera despertarle.
Al cabo de un rato, mbar levant la mano y acarici la spera piel de su esposo. El brazo alrededor de su cuerpo la invitaba a compartir una placentera intimidad,
transportndola a deslumbrantes sueos, donde ella se senta con derecho a estar junto a l en virtud del amor que le profesaba.
Sus labios estaban a un milmetro de los de Joel, y el corazn comenz a latirle con gran fuerza al sentir el incontrolable deseo de besarle.
Dicindose que eso sera una locura intent liberarse. Pero al hacerlo, l la estrech con ms fuerza en una reaccin involuntaria. Sus labios recorrieron anhelantes
el adorado cuerpo de su esposo y se detuvo temblando al sentir que Joel se mova y murmuraba algo ininteligible.
 .
Una vez ms trat de liberarse, pero era demasiado tarde, el abri los ojos y se qued extraado al ver la dorada cabeza mbar tan cerca, de la suya; sin embargo,
su expresin cambi al sentir contra su pecho la dulce suavidad de sus senos.
Fue como si de pronto quedaran hechizados. Ninguno pronuncio palabra, perezosamente Joel la rode con sus brazos y labios se complacieron en recorrer el cuello de
la joven.
Sus labios, al principio suaves, pronto se volvieron apasionados, sus labios opriman, cada vez con ms fuerza, los de mbar,observando en ella el deseo de poseerle
por completo. Sus senos, apretados contra el masculino pecho se endurecieron, sinti que estaba a punto de rendirse e intent protestar dbilmente, pero su grito
de protesta fue acallado por otro beso de Joel.
Sus ojos adquirieron un brillo especial, debido a la emocin que experimentaba. De repente, oy que Joel pronunciaba unas palabras que no pudo entender y acto seguido
se dio la vuelta dejndola aprisionada bajo su cuerpo. Joel acarici el rostro de la joven, besndola apasionadamente, mbar, abrasada de deseo, se rindi por completo.
La chica se estremeci al sentir que unas manos expertas la despojaban del camisn . Cuando por fin dej de besarla, ambos respiraban agitadamente; un suave rubor
tea las mejillas de Joel y sus ojos brillaban a causa del deseo. Hizo a un lado las mantas para mirar el cuerpo de su compaera antes de cubrirlo de besos. mbar
se estremeci al percatarse de que el deseo de su esposo era tan grande como el suyo.
La culminacin del acto amoroso, trajo consigo un torbellino de sensaciones, desconocidas para mbar. Durante unos segundos, la joven crey haber perdido la razn.
Hubiera sido feliz permaneciendo entre los brazos de Joel durante el resto de su vida, pero l pareca estar pensando algo distinto.
Oy el ruido de la ducha y se sonroj al verle regresar a la habitacin con una toalla alrededor de las caderas, como nica Prenda. Esper a que dijera algo, pero
al prolongarse el silencio entre ellos, mbar empez a preocuparse. Quiz estuviera disgustado y hasta podra ser que la creyera culpable de lo ocurrido.
- Joel?
El le dio la espalda, evidentemente molesto. mbar por favor, hablaremos de ello ms tarde.
Cuando llego el correo. Le pareci extrao ver que entre  las cartas, haba una con sellos de Estados Unidos. Busc el remitente, era de California y con un apellido
que le resultaba algo familiar. Se angusti, sera de Teri?
Los minutos se le hicieron eternos hasta que regres Joel.  Lleg cuando Paul y ella estaban tomando el t. Tena tanto inters por conocer el contenido de la carta
que ni siquiera se acordaba de lo que haba sucedido esa misma maana. La presencia de Joel la hizo volver, bruscamente a la realidad. Baj la vista tratando de
evitar la mirada de su esposo mientras trataba de convencer a Paul de que se comiera otra rebanada de pan.
Como de costumbre, el nio estaba muy animado, y pidi a su madrastra que le ayudara a baarse. Mientras lo haca, mbar pens que su esposo no tardara en pedirle
explicaciones, por lo que haba ocurrido aquella maana. Qu iba a decirle? Su temor aument cuando Joel le pregunt, inexpresivo:
- Puedo hablar contigo en el estudio?
La esperaba con una bebida en la mano; nunca le haba visto beber a solas y ese gesto la reafirm en sus sospechas. La chica, con la carta en la mano, contempl
la espalda masculina, antes de que l se volviera para conducirla a una de las sillas.
Despus se retir para darle nuevamente la espalda.  mbar, acerca de lo de esta maana...
Ella contuvo el aliento, intua que algo malo iba a suceder
-Tengo que pedirte disculpas, si yo hubiese estado bien despierto, habra podido controlarme, y eso no hubiera sucedido.
Se sonroj al recordar que ella le haba besado mientras dorma.
-No ha sido culpa tuya... -dijo avergonzada, pero con un ademn l la interrumpi.
-No puedo proseguir, mbar. Yo he tenido la culpa y se que al final habr problemas. Pens que poda manejar bien la situacin pero... -se alis el cabello mientras
la miraba suplicante-. Haba olvidado el extrao comportamiento de la naturaleza
Una vez ms mbar se sonroj y se mordi el labio inferior . Seguramente l se refera a que ella haba correspondido a requerimientos.
-Lo que intento decirte es que quiero comportarme como un caballero y liberarte de nuestro arreglo . Y Paul? -protest mbar, sin atreverse a decirle que por ella
,ese arreglo poda durar toda la vida.
No s. Ya pensar algo, pero no puedo retenerte ms tiempo aqu. Sera diferente si t...
No acab la frase, y mbar fue incapaz de adivinar qu habra querido decir.
-Esto ha llegado hoy -le entreg la carta.
Ech un vistazo al sobre y, sorprendido, lo abri; sac varias hojas y las ley, sin poder ocultar su nerviosismo.
- Maldita sea! -exclam, molesto.
- Qu pasa?
-El padre de Teri sufri un ataque cardaco, por fortuna no ha sido nada grave, pero su esposa me pide que lleve a Paul de vacaciones, recordndome que es su nieto.
Dice, con toda la razn, que tambin tiene derecho a verle.
- Irs?
-No puedo negarme. No debera pedrtelo, despus de lo que ha sucedido esta maana, pero, podras acompaarnos? Tengo el presentimiento de que los padres de Teri
quieren convencerme para que les ceda la custodia de mi hijo y, aunque no puedo negarme a visitarlos, te necesito a mi lado como coartada.
-Claro que ir.
-Saba que aceptaras -expres Joel en tono satrico-. No tienes sentido de auto conservacin? Cualquier chica hubiese salido corriendo despus de lo ocurrido.
Esta vez no voy a darte mi palabra de que no volver a pasar. No puedo, eres una joven muy deseable y yo un ser humano, qu lo!
Esa era la primera vez que le vea derrotado y sinti un enorme deseo de consolarle.
-Quiz los padres de Teri nos puedan dar habitaciones separadas-sugiri-, despus de todo...
No les va a gustar que otra mujer duerma con el ex marido de su hija? No te engaes, son muy realistas. Teri tena la costumbre de llevar a sus amigos con mucha
regularidad. Recuerdo que al  poco tiempo de casarnos, me dijeron que se haban quedado asombrados la primera vez que fui a su casa porque sola irme a dormir a
un hotel.
No la conoca, pero pronto pudo darse cuenta de que para Teri el sexo era un simple pasatiempo
Haba amargura en sus palabras y mbar trat de imaginarse cmo habra sido su matrimonio.
- La amabas mucho? -pregunt tmidamente.
-La verdad es que la deseaba -coment Joel en ton burln-, por lo menos al principio. El amor es para los tontos -agreg cortante-, o para jvenes como t que os
aferris a mitos caducos. Como ya debes saber por experiencia, el amor  y el deseo no siempre significan lo mismo. Amabas al hombre que te abandon, pero era deseo
lo que nos uni esta maana, no lo puedes negar.
 - Quin lo est negando? -pregunt con voz temblorosa, sin saber si estaba avergonzada o si se alegraba al comprobar que Joel pensaba que segua amando a Rob.
-Desde luego que s, hasta hace poco estabas convencida de que el deseo slo viene con el amor, pero a mi lado vas aprendiendo que no siempre es as verdad? Ests
segura de querer continuar? Te doy la oportunidad de romper el trato pero, te lo advierto: si decides seguir adelante, tendrs que llegar hasta el final, porque
no te pienso volver a dar la oportunidad de arrepentirte.
Joel la mir fijamente y guard silencio durante unos segundos, despus continu:
-Los padres de Teri quieren mucho a Paul, y se me acaba de ocurrir que en cuanto vean cmo te quiere y lo que ha progresado, desde que ests con l, convencern
a mi ex-esposa de que abandone la idea de obtener la custodia. No son tontos pues ellos mismos me advirtieron que no me casara con Teri pues saban que no estaba
preparada para el matrimonio.
--No quiero volverme atrs. De todas maneras, ahora que somos conscientes de nuestra situacin, quiz podamos tomar medidas preventivas ms seguras -trat de aparentar
indiferencia, pero se le hizo un nudo en la garganta, al pensar que tendra que renunciar a estar junto a . Joel, la cogi por los hombros y le dio un delicado
beso en la nariz. Gracias, no soy un santo, pero lo intentare.
Esa noche fue la segunda que Joel no durmi junto a ella. mbar revivi en su mente los momentos de amor junto a Joel. Pens que todo sera maravilloso si l la
amara, pero no era as por tanto, se vea obligada a ocultarle sus sentimientos.
Viajaron a Nueva York esa misma semana y despus de permanecer all unos das, visitando la ciudad, reanudaron el viaje hasta California.
Cuando descendieron del avin, lo primero que notaron fue un calor sofocante, al que no estaban acostumbrados. Despus de pasar la aduana se dirigieron a la sala
de espera. Los padres de Teri haban ido a buscarlos y mbar estaba muy nerviosa pues saba que, por lo menos durante los primeros momentos, iba a ser el centro
de atencin.
- Ah estn! -exclam Paul, que distingui a sus abuelos entre la multitud. El nio se puso muy nervioso y cogi a Joel de la mano, tirando de l con impaciencia.
Primero los salud la madre de Teri, una mujer delgada y elegante, vestida con unos pantalones vaqueros y blusa deportiva.
- Con que sta es mbar! -abraz a mbar con cario y la examin-. Paul habla mucho de ti en sus cartas. Tiene razn cuando dice que eres muy guapa.
-Los nios siempre ven las cosas desde un punto de vista diferente-murmur al encontrarse con la analtica mirada de Edie Haines. Estaba segura de que aquella mujer
estaba comparndola con su hija.
-Joel! -se volvi para abrazar a su ex-yerno, y el seor Haines se dirigi a mbar, extendiendo la mano en seal de bienvenida. El igual que su esposa, iba vestido
con ropa deportiva. Unas cuantas arrugas en la frente eran las nicas seales de su pasada enfermedad.
-Siento lo que le ocurri -dijo mbar con sinceridad
-S, pero tuve mucha suerte. Esta vez el ataque ha sido muy leve. Y cmo est mi nio? Me vas a llevar a pescar?  Se dirigi al nio, haciendo una mueca chistosa.
Era evidente que entre Paul y sus abuelos existan muy buenas relaciones, pero mbar pudo darse cuenta de que el ambiente era muy tenso.
Salieron del aeropuerto y se montaron en el coche situado a pocos kilmetros de la meca del cine, Hollywood.
Para mbar fue una sorpresa descubrir que los padres de Teri pertenecan a la alta sociedad. Cuando Joel se haba referido ala ambicin de su ex-exposa, la joven
pens que Teri provena de una familia modesta y que, por tanto, ansiaba poseer el bienestar material que nunca haba tenido. Pronto se disiparon sus dudas, cuando
Lee Haines le cont que haban heredado haca poco tiempo, la cuantiosa fortuna de un pariente lejano.
-Mi lema es disfrtalo mientras puedas. Hasta hace poco vivamos del sueldo de mi marido y no podamos permitirnos ningn capricho extraordinario, pero ahora no
nos privamos de nada, ya somos viejos y tenemos que pensar en nosotros.
Los Haines eran muy discretos, y evitaron hablar a mbar de su pierna, aunque s comentaron que vean a Paul muy recuperado. La joven estaba segura de que la comparaban
con Teri y de que se preguntaban qu era lo que Joel haba visto en ella.
No tena sentido pensar en esas cosas. Ella no era Teri y saba que no era hermosa. Decidi no preocuparse ms por lo que no tena solucin; despus de todo, los
Haines la trataban con mucha amabilidad, y ella deba estarles agradecida.
Era placentero comprobar que, despus del divorcio, el segua llevndose bien con sus suegros. Adems Paul trataba sus abuelos con mucho cario, y ellos, conociendo
los sentimientos del nio, procuraban no hablarle de los problemas de su  madre.
La casa estaba situada en una colina, sobre la costa y  la rodeaba un hermoso jardn.
Era blanca y de dos pisos. Se puede ver el mar desde las habitaciones -coment  sa es una de las razones por las que compramos la casa, Esta panormica y la tranquilidad
de la zona, Teri quera que nos   estableciramos ms cerca de Bel Air, pero le dije que a nuestra edad no necesitamos vivir en la ciudad.   -No podis imaginaros
lo apacible que es este lugar... -interrumpi Lee Haines al salir del coche, mientras ayudaba a Joel sacar las maletas-. Tengo la costumbre de pasar muchas horas
mirando la costa con los anteojos y el otro da vi un guila real, una verdadera rareza en estas latitudes.
- La puedo ver yo, abuelo? -pregunt Paul con los ojos agrandados-. Tom me ha enseado muchas cosas sobre las aves   Tom lo sabe casi todo.
-Tom?
-Un joven que visit la aldea -explic Joel-. Es profesor de primaria y se hizo muy amigo de Paul.
La estancia estaba decorada al estilo mexicano. Las paredes estaban pintadas de blanco, lo que daba a la sala un aire alegre y acogedor.
Subieron por una escalera de mrmol, y se detuvieron en un descansillo, cuyo suelo estaba cubierto por una hermosa alfombra persa.
-Slo tenemos cuatro habitaciones pero, afortunadamente, tres de ellas tienen bao propio, no est tan mal. Vais a ser las primeras personas que ocupen nuestro cuarto
de huspedes, lo acabamos de decorar, espero que os guste. , A. mbar le fascin. Los muebles eran de madera de pino; unos grandes ventanales que daban al mar. La
vista era preciosa.
-Es bellsima! -dijo mbar. La madre de Teri fue muy discreta y mbar le agradeci que dijera, de forma indirecta, que el  Y su hija jams haban ocupado esa habitacin.
 No    tenemos tiempo de charlar ahora, pero quiz ms tarde. Espero que no pienses que soy demasiado entrometida sino  que me gustara conocerte mejor. Claro que
no, despus de todo Paul es su nieto...
Pensativa, la seora se atrevi a hacer una pregunta-
- Joel te ha hablado mucho de Teri?
-No mucho, no creo que le d mucha importancia coment con sinceridad.
-A nadie le gusta recordar cosas desagradables. Yo quera que se casara, pero Teri siempre se sale con la suya Es muy testaruda. Debes pensar que es horrible que
una madre diga estas cosas sobre su propia hija. Pero antes de que cumpliera lo veinte aos nos dimos cuenta de que ella nunca sera la hija de nuestros sueos.
mbar estaba conmovida, esa mujer la haba aceptado y confiaba en ella. La seora Haines cogi del brazo a la joven y continu:
-Tenamos la esperanza de que el matrimonio con Joel la hiciese cambiar, y de hecho as ocurri durante un tiempo, sobre todo cuando Paul naci. Nosotros estbamos
muy contentos, pero en aquella poca vino de vacaciones, estaba muy rara y pareca odiar a Paul. Tuve que llamar a Joel sin que ella lo supiera y suplicarle que
se la llevase a casa. Lo peor es que pienso que no se hubiesen casado si Joel la hubiera conocido mejor. Esa es su mayor virtud: es capaz de engaar a cualquiera.
Hizo una pequea pausa.
-Despus del divorcio, Teri dijo que nunca la habamos querido y que haba tenido que huir de casa a los diecisis aos. S nos abandon a esa edad, pero porque
fue su voluntad, se fug con un hombre que haba conocido en un bar.
-Lo siento -dijo mbar, horrorizada por lo que acababa de escuchar.
-Tambin yo, no podra describir las noches que he pasado preguntndome en qu nos habamos equivocado, por qu se comportaba as, pero nunca pude encontrar una
respuesta. No s por qu razn, pero si yo le aconsejaba algo, ella haca lo contrario
La seora Haines forz una triste sonrisa.
-Slo espero que su matrimonio con Hal salga bien. Es buen hombre, pero no es Joel, creo que ella necesita una mano firme para que la gue. Por lo menos tenemos
a Paul, y el si es un tesoro.

 Me alegro de que Joel se haya enamorado de ti -agreg al dirigirse a la puerta-. Necesita la bondad de una mujer compasiva para   ayudarle a curar las heridas causadas
por mi hija y  estoy segura de que t le quieres mucho.-S, le quiero mucho -confes. Estuvo a punto de confiar   en esa comprensiva mujer, de contarle toda la verdad
y pedirle consejo. Pero pens que Edie ya tena bastante con sus propios problemas.
__Por cierto, unos amigos que viven en Bel Air nos han invitado a una fiesta y vosotros estis incluidos en la invitacin. Pens no aceptar pues Julie es una buena
amiga de Teri, se parecen mucho y sospecho que tratar de hacerte pasar un mal rato. Iba a rechazar la invitacin pero no quiero que piensen que Joel teme encontrarse
con Teri, as que despus de sopesar los pros y los contras, decid aceptar te parece bien?
-Perfecto.
Fingi una seguridad que estaba muy lejos de sentir. Se angusti ante la perspectiva de enfrentarse a las curiosas y hostiles miradas que la compararan con Teri.
- Tiene una fotografa de su hija? Quisiera...
-Claro que s. Se la hicimos pocos das antes del nacimiento de Paul, debe estar guardada en mi armario, voy a buscarla.
Joel y Paul estaban en la planta baja con Lee. Benita, la sirvienta mexicana de los Haines, haba preparado unos bizcochos especiales para Paul y los tres estaban
en la cocina, comiendo animadamente.
-Aqu est -dijo Edie entregndole la fotografa.
Al verla, mbar no se desilusion. Tuvo que reconocer que Teri tena unos rasgos perfectos. La espesa cabellera negra le daba un  misterioso aire de sensualidad.
Era una de las mujeres ms bellas que haba visto; sin embargo, a pesar de la belleza de sus ojos, tena una mirada fra.
 - Es hermosa. Fsicamente, s -Edie lanz un suspiro-. Pero la belleza real est en el corazn. La belleza est, por ejemplo, en los ojos, cuando miras a Joel.
Una mujer realmente bella, en mi opinin, debe ser bella en cuerpo y espritu.
-Ya que no tengo lo primero, espero conseguir lo segundo -dijo mbar con ligereza, mientras miraba su pierna.
-Disclpame, querida, temo ser indiscreta, pero... -QU TE pas en la pierna?
mbar le explic en pocas palabras, lo que haba sucedido
- Y la nica esperanza es otra operacin?
-S, aunque no se garantiza el xito. Hay un hospital que se dedica a aplicar este tipo de tratamiento, es un lugar llamado Fair lea.
- Fair lea? Est a veinte kilmetros de aqu! Hay un hospital que est especializado en enfermedades difciles. Se construy gracias a la generosa donacin de
un millonario que milagrosamente, consigui recuperarse de una grave enfermedad. Debes decirle a Joel que te lleve.
mbar por poco se desmaya. Joel no estaba enterado de sus planes. l pensaba que la joven quera el dinero para asegurarse el futuro y ella quera evitar que se
enterase de la verdad.
-No -protest con rapidez-, no creo que Joel quiera que me opere. l...
-No necesitas explicrmelo, querida -la tranquiliz-. Joel no querr que sufras ms. Conozco a los hombres. Cuando tuve a Teri, Lee me dijo que nunca podra perdonarse
el haberme hecho sufrir. Pero las mujeres somos capaces de soportar mucho dolor, en eso consiste nuestra fortaleza. Me hubiera gustado tener otros hijos, pero no
pudo ser; muchas veces me he preguntado si no le habr perjudicado a Teri ser hija nica... eso es lo que Paul necesita, un hermanito.
- Sabe que Teri se... nos lo quiere quitar?
-S, le hemos dicho que deje las cosas como estn, pues Paul le tiene miedo. Cuando se enfada, se pone histrica. Si para un  adulto es un espectculo impresionante,
porque grita hasta ponerse morada, imagnate para el chiquillo. Y para colmo al ver que el nio le tiene miedo, se pone ms nerviosa.
La seora cogi la foto de su hija y volvi a mirarla con una  expresin de ternura.
_-No entiendo por qu dice que le quiere, a menos que sea para   incordiar a Joel. Aunque... los padres de Hal estn chapados a la antigua y se horrorizaron al enterarse
de que Hal se casaba con mi hija. l, por primera vez, se opuso a la voluntad de sus padres, y los pobres an no lo han superado, pues tienen un concepto muy estricto
de lo que la palabra familia significa; quiz Teri intente hacer las paces con ellos representando el papel de madre abnegada.
__Usted cree que Teri quiere que sus suegros la acepten como parte de la familia?
-Desde luego, a ellos les debe parecer muy extrao que la custodia est en manos de Joel y aunque Hal es un joven muy rico, en realidad es su padre quien controla
la fortuna familiar. Ves lo bien que conozco a mi hija? -suspir-. S que slo se cas con Hal por su dinero, es una mujer muy calculadora.
La seora Haines, visiblemente alterada, estaba a punto de llorar.
-En una ocasin trat de explicarle que el sexo no es algo que se da a cambio de las comodidades materiales, le dije que es una rara y hermosa experiencia que slo
debe compartirse con el ser amado. Teri me mir como si tuviera puesta una mscara, no tena la ms remota idea de lo que le trataba de decir, y su comentario fue:
"El sexo es un arma, la ms poderosa de una mujer, y la voy a usar para sacar el mejor provecho, para obtener todo lo  que deseo".
mbar se estremeci. Aunque nunca la haba visto, conoca a  Teri y no poda explicarse cmo pudo enamorarse Joel de una mujer como ella.
mbar se integr con mucha facilidad en el crculo familiar de los Haines. Era como si los conociera de toda la vida. Eddi le present a sus vecinos y todos fueron
muy amables con ella. Por primera vez desde su boda, senta que era la esposa de Joel.
, Sin embargo, saba que no deba dejarse llevar por los sentimientos. Esa misma maana, despus de ducharse y, aunque saba que Joel estaba en la habitacin, sali
y no sinti vergenza salir envuelta slo en una toalla que apenas la tapaba. En realidad, no se dio cuenta, pues ya se haba acostumbrado a su tan habitual papel
de esposa.
Al verla, l arque las cejas y pregunt:
- Que pretendes? Obligarme a romper otra vez mi promesa?
Regres al bao inmediatamente y no volvi a salir hasta que Joel hubo abandonado la habitacin; l nunca lo sabra, pero el mayor deseo de la joven era romper para
siempre esa absurda promesa.
mbar estaba sentada en el borde de la piscina, mientras Paul y Joel jugaban en el agua. Cuando salieron la joven mir a su esposo emocionada. Pareca un antiguo
atleta griego. Le deseaba y no pudo evitar mirar apasionadamente su cuerpo bronceado.
Joel dej a Paul y se acerc a la joven, la abraz y deposit en sus labios un clido beso que la trastorn.
Cuando l la solt mbar se dio cuenta de que una mujer desconocida haba presenciado la escena. Quin sera? Era muy atractiva. Se acerc a ellos con un andar
llamativo; llevaba unas sandalias blancas exageradamente altas.
-Querido, ya ests muy crecidito para hacer esas tonteras, no te parece? O ha sido porque no has podido resistir la ardiente mirada de tu esposa?
- La ardiente mirada? -repiti l protegiendo a mbar con su cuerpo.
-Vamos, querido, t lo sabes todo sobre las mujeres, no me vengas diciendo ahora que no puedes leer el deseo en los ojos de una mujer!
La mujer puso una mano sobre el hombro de Joel y le acarici suavemente, sin dejar de mirarle. mbar se puso furiosa quin era esa mujer?
-No soy un juguete en venta, Julie -dijo Joel, que se separ rpidamente de la intrusa y levant a mbar de su silla alzndola por la cintura-. mbar sta es Julie
Arnold, Julie esta es mi esposa.
Querido -dijo Julie evitando mirar a mbar-, cmo quieres que pueda pensar en otra esposa tuya que no sea Teri?
-Para alguien que va por su tercer matrimonio, no creo que sea muy difcil -contest, impvido ante la malicia de sus comentarios--  Quieres que vayamos a dar un
paseo por la playa, mi amor -mir a mbar-. Julie quiere hablar con Eddi.
-Es a ti a quien he venido a ver para decirte que vayas a mi fiesta este fin de semana. Teri y Hal estarn ah.
Dej de mirar a Joel y, por primera vez, se dirigi a mbar.
-Teri se ha comprado el vestido ms bonito que he visto en mi vida. Es nuestro primer aniversario de bodas y vamos a celebrarlo por todo lo alto. He invitado a mucha
gente pero, como comprenders, la reina de la fiesta ser Teri, estar guapsima con su nuevo vestido.
De repente, fingi un enorme inters por mbar.
-Lo siento por ti, querida, no creo que tengas ningn vestido apropiado, supongo que slo habrs trado ropa informal. Aqu siempre nos remos de lo que los ingleses
consideran "informal" -al hablar comparaba el bikini de mbar con su elegante vestido de seda.
-Estoy segura de que podr encontrar algo apropiado -contest mbar abrazando a Joel-. Joel es muy generoso, verdad, amor? Nunca necesito poner excusas para comprar
lo que deseo.
Julie se ruboriz al escuchar el comentario, pero pronto encontr la forma de combatirlo, diciendo dulcemente, aunque con un dejo de malicia en la voz:
-Bien, tendrs que resignarte a estar casi todo el tiempo sentada... Tu esposo baila muy bien y tengo la intencin de bailar con l durante toda la noche; debe ser
horrible tener que permanecer sentada mientras otros se divierten, bailar es un ejercicio tan romntico...
Eso no hace falta que se lo cuentes a mbar verdad, cario? -interrumpi Joel, mirando a su esposa de una manera que desencaden la ira de Julie.
- Es una mujer tan insoportable! -exclam Lee Haines,cuando Julie se hubo marchado-. Siempre anda buscando problemas. No le prestes atencin, mbar. Estoy seguro
de que Joel est de acuerdo conmigo, no tienes que asistir a esa fiesta si no  lo deseas.
-Desde luego, no tienes por qu hacerlo -aadi Joel bruscamente.
Se avergonzaba de ella? Estaba preocupado por las comparaciones que suscitara, especialmente cuando la gente se diera cuenta de la enorme diferencia que exista
entre Teri y ella?
-Pienso que deberamos ir -le dijo mbar cuando se quedaron solos-, aunque slo sea para convencer a tu ex-esposa de que jams le entregars a Paul. Quiz cuando
nos vea juntos desista de su propsito.
-Espero que ests en lo cierto -expres l con amargura-, si no, todo este teatro habr sido en balde.
Tuvo que hacer grandes esfuerzos para no echarse a llorar. Joel nunca sabra el dao que acababan de hacerle sus palabras.

CAPITULO 8

EDIE LE aconsej que fuera al hospital. Si no quera que Joel se enterase, le diran que el nio necesitaba un examen mdico, mbar se ofrecera a llevarle y, una
vez en Fair lea, podra consultar con un especialista.
Era una perspectiva tentadora, sobre todo porque los incisivos comentarios de Julie haban hecho reaparecer su complejo por la pierna lisiada.
-No tienes nada qu perder. Si no vas quiz te arrepientas, Joel te quiere as, no tiene en cuenta tu problema, pero, t qu piensas?
mbar estaba sorprendida ante su indecisin. Durante seis meses su nico deseo haba sido visitar el famoso hospital y, cuando al fin poda hacerlo, dudaba. La ansiada
operacin, que iba a devolverle su antigua belleza, se haba convertido en una insignificancia al compararla con su amor por Joel. Ella saba que el amor brotaba
de lo ms profundo de su alma y que ante su grandeza todo lo dems careca de importancia.
Sin embargo, al final accedi. No porque pensase que Joel se iba a enamorar de ella al verla restablecida, sino porque saba que no haba ningn tratamiento mdico
que pudiera lograr su recuperacin. La nica posibilidad que le quedaba era la operacin, No poda desecharla despus de haberla deseado durante tanto tiempo. A
Joel le pareci una buena idea llevar al nio al hospital para nacerle un reconocimiento. Despus de todo, aunque en Inglaterra le trataban los mejores especialistas,
no estaba de ms conocer la opinin de otros mdicos.
Lee y l se fueron a pescar despus del desayuno. Al verlos alejarse, mbar sinti el impulso de salir corriendo tras el  y pedirle a Joel que regresara.
Una hora ms tarde, ellas salieron rumbo al hospital en el automvil de Edie. Paul iba sentado en el asiento trasero
La piel del pequeo, igual que la de mbar, comenzaba  a broncearse. El nio llevaba puesta una camiseta de playa y pantalones vaqueros, casi no cojeaba, y una persona
que no conociera el defecto del nio no habra notado nada especial en l. Se pareca tanto a su padre que mbar  no resista el deseo de abrazarle!
Ella iba muy guapa, con unos pantalones vaqueros que disimulaban el defecto de su pierna. Se haba recogido el cabello en la nuca y, sin una sola gota de maquillaje,
su piel despeda vitalidad.
- Qu te parece si vamos al saln de belleza antes de la fiesta? Yo conozco uno que est muy bien. No es nada del otro mundo. La duea es muy amable y tiene muy
buen gusto. Aqu la gente le da mucha importancia al aspecto fsico sabes a lo que me refiero?
mbar asinti.
-Tienes que comprarte un vestido, a menos que hayas trado algo apropiado.
mbar dijo que no, no se le haba ocurrido pensar que fuesen a invitarla a una fiesta. Le dijo a Edie que la acompaara. Los comentarios de Julie haban causado
su efecto, y mbar quera ir bien vestida, pues no deseaba dejar a Joel en mal lugar.
-Bien, iremos a Bel Air maana, en Fair lea hay cosas buenas, pero no como en Bel Air.
Despus de una hora de viaje, llegaron al hospital. Al entrar en la recepcin, mbar experiment una sensacin de angustia-Trat de aparentar calma para infundir
valor al nio. Ese hospital era distinto a los dems hospitales; las enfermeras lleva unos uniformes muy alegres y haba msica ambiental fuera de las habitaciones.
En una de las paredes, haba un acuario do los peces nadaban con lentitud.
Pero el tipo de personal era el mismo, la experiencia estaba en el rostro de los mdicos y de las enfermeras, que no prestaban atencin al pasar junto a ellos. Pal
tena hora en el departamento peditrico, lo que confirm la recepcionista antes de indicar a mbar que el doctor Randolph la esperaba.
1 corazn le dio un vuelco. El doctor Randolph era el especialista que haba inventado el nuevo tratamiento. mbar esperaba que la atendiera alguno de sus discpulos
y se llev una sorpresa al enterarse de que el doctor la examinara personalmente.
-Ve -le indic Edie-, yo llevar a Paul a la unidad infantil.
Una enfermera la condujo a lo largo de un pasillo hasta una oficina sencilla que la hizo recordar el consultorio de especialista que la haba atendido en Inglaterra.
-Bien seora Sinclair, primero cunteme su caso y despus la examinar.
Le impresion el doctor Randolph, era ms joven de lo que haba imaginado, de unos treinta y cinco aos. Su pelo era de color castao y sus ojos, color caf, tenan
una expresin bondadosa. Adems era muy accesible, pero no pudo evitar que acudieran a su mente episodios desagradables de su vida pasada pues, cuando vio la habitacin
donde el doctor pasaba consulta, recort lo que ya crea completamente olvidado.
-Vamos a dar un paseo por el parque para que me lo pueda contar-le dijo, al ver que la joven pareca incapaz de explicarle el accidente.
Se levant, se quit la bata blanca y, cogindola del brazo, Condujo a travs del pasillo. Haca mucho sol y, cuando salieron al jardn, el doctor se puso unas gafas
oscuras. . No debe abusar del sol -coment el mdico, ya que su piel es muy blanca, y es fcil que se le produzcan quemaduras. ; El parque estaba frente al hospital.
Mientras paseaban, Ambar fue contndole su experiencia, su reaccin ante la noticia de que nunca volvera a ser la misma y su obsesin por viajar a Estados Unidos
para buscar una solucin. Aun as, la seora Haines me ha contado que le ha resultado muy difcil convencerla para que viniese. Eso quiere decir que, en algn momento,
ha cambiado de parecer.
-S -confes.
Siempre le haba parecido que estaba muy mal aceptar el dinero de Joel, incluso durante los primeros das, cuando crea su decisin estaba justificada. Pero pronto
se dio cuenta de que  al aceptar la propuesta de Joel, no la guiaba su deseo de obtener las veinticinco mil libras, sino la atraccin que haba experimentado hacia
l desde el primer momento. El dinero y su posterior uso eran slo un pretexto para satisfacer el deseo real e irrazonable de vivir junto a l.
-Antes, recuperarme era lo ms importante. Estaba obsesionada con la idea, pero el tiempo transcurri, me cas con Joel y de pronto...
-Y de pronto se dio cuenta de que su pierna ya no era tan importante -complet el doctor. Se arrodill y le arremang el pantaln para examinar la cicatriz-. Parece
que mejora -opin palpando con manos expertas los atrofiados msculos.
mbar, intuy que alguien los observaba. Levant la cabeza y vio que una persona se diriga hacia ellos. Una mujer alta, delgada, muy morena... Teri! Se le sec
la boca y palideci. La fotografa que Edie le haba enseado no le haca justicia. Era la mujer ms guapa que  mbar haba visto en toda su vida.
- Pasa algo malo?
El doctor Randolph se incorpor y, como vio que la muchacha estaba muy agitada, le tom el pulso.
-No es nada. Me ha parecido ver a alguien conocido. Estoy bien... no deberamos regresar? Paul y Edie deben estar esperndome...
-Bien.
mbar se puso muy nerviosa, hacindose miles de preguntas, para las que no encontraba respuesta. Saba Edie que Teri estaba en Fair lea? Tena que saberlo porque
si no qu estaba haciendo all? La sospecha de que la presencia de Teri tuviese alguna relacin con Paul no poda descartarse. Lo que no poda explicarse era cmo
se haba enterado Teri de que su hijo haba al hospital.
calma!
No   se haba dado cuenta de que casi corra hasta que oy el advertido consejo.
-Con calma o se cansar con este calor.
Cuando cruzaron la calle el doctor Randolph, en un ademn caballeroso, la cogi del brazo. Era un hombre agradable y sinti afecto por l. Sin embargo, a pesar de
que estaba segura de que el doctor se portaba muy bien con sus pacientes, mientras hablaba con l decidi que nunca se operara. Cuando su matrimonio con Joel finalizara
rechazara el dinero que le haba prometido y si   sacaba las conclusiones correctas con respecto a su rechazo y adivinaba que lo amaba, bien, se le recordara como
una tonta romntica y no como una mujer ambiciosa.
Al llegar al hospital Paul y Edie estaban esperndoles. mbar se llev una gran alegra al ver al nio sano y salvo. Le hubiera gustado correr hacia l y abrazarle
para comprobar que no era slo un espejismo, pero saba que eso no iba a gustarle a Paul. Estaba en la edad en que los nios se avergenzan al recibir demostraciones
de cario en pblico. A la hora de ir a la cama, despus de haberle contado un cuento, sera distinto.
- Y bien? -pregunt Edie al doctor Randolph-, qu piensa?
-Es muy posible que podamos darle ms movimiento a la pierna -respondi-, y desde luego la cicatriz desaparecer con la ciruga. No es un caso grave, pero el proceso
de curacin ser largo, y muy costoso. Pinselo -aconsej a mbar con una sonrisa antes de ponerse a hablar con Paul.
Edie estaba muy contenta. El pediatra haba dicho que Paul se encontraba muy bien y, que si continuaba haciendo los ejercidos como hasta entonces, al cabo de unos
cuantos aos, habra Superado totalmente el movimiento de la pierna.
mbar estaba emocionada.  Saba que Paul haba hecho grandes progresos, y no pudo ocultar su orgullo cuando el mdico que los adelantos del nio se deban en gran
medida a la que le haba ayudado a hacer los ejercicios. Me dije que dais largos paseos, y que le acompaas a nadar.
 Cuando se dirigan al coche, Edie pregunt:
- Vas a decirle a Joel lo de la operacin?
-No s -contest mbar. Mentira, pues no pensaba decirle nada-, preferira pensarlo un poco, podra pedirle que no se lo cuente? La operacin es muy cara y no quiero
que piense...
- Que te casaste con l porque queras conseguir el din de la operacin? No te preocupes, guardar silencio. No te preocupes se que   Teri es muy ambiciosa y que
a Joel le desilusion su extravagancia. Todo hombre tiene su punto dbil; Joel no es malo pero entiendo por qu quieres ganarte su confianza. Amar a alguien es fcil,
lo difcil es ganarse su confianza.
-Usted es muy comprensiva.
Haba decidido no contarle que haba visto a Teri en Fair lea
Ya en la calle, la seora Haines dijo a mbar que le pareca extrao el hecho de que Teri no se hubiera presentado a hacerles una visita.
-Quiz es porque estamos nosotros aqu -agreg mbar. Dndole a entender a Edie que su hija podra evitar visitarlos por esa razn, pero Edie neg con la cabeza.
-No es probable. Por el contrario, es el tipo de persona aficionada a las bromas de mal gusto. Yo creo que lo de la fiesta de Julie es un truco. Sabe que para vosotros,
en especial para ti, va a ser muy desagradable encontrarse con ella.
-Pero si no vamos va a parecer que yo tengo miedo de que Joel la vea.
-No tienes por qu temer, Joel sabe la clase de mujer que es mi hija desde hace mucho tiempo.
Pero no poda ser cierto, Joel la haba amado lo suficiente como para casarse con ella. Todava era la misma hermosa y deseable mujer de antes. El amor de Joel
por Teri estara del todo muerto?
Esa noche todos estaban muy contentos. Durante la cena- Paul les cont su visita al hospital. Joel estaba muy satisfecho pues tena la completa seguridad de que
su hijo iba a recuperarse
Ambar y yo vamos a ir de compras maana -anunci Edie en cuanto acabaron de cenar-, as que os dejamos libres para hacer lo que queris.
mbar y Joel se retiraron a su habitacin juntos, como todos los das, pero esa noche l no adopt la tctica de siempre, que consista en abrir las ventanas y dar
un paseo por los jardines mientras ella se preparaba para dormir. mbar sospech que estaba tramando algo.
-Mira -le dijo de pronto, al cerrar la puerta del dormitorio, no tenemos que ir a esa maldita fiesta si t no quieres.
La invadi una sensacin de amargura, se avergonzaba de ella? Tema que la comparasen con Teri?
-Pens que queras ir -coment con ligereza.
-Nunca he dicho tal cosa; sera una buena estrategia pero no quiero hacerte pasar un mal rato.
La joven pens que lo que no quera era ver de nuevo a su ex-exposa. Una cosa era decir que su amor haba muerto habiendo miles de kilmetros de por medio y otra,
muy distinta, encontrarse con ella en el mismo lugar.
-Tendremos que ir, sera como si ocultramos algo, como si estuvisemos huyendo y...
De repente, Joel se dirigi a donde ella estaba y la abraz cariosamente.
-No te preocupes, hay una persona en el jardn, yo creo que est espindonos.
mbar se refugi en sus brazos, paralizada por el miedo.
-Joel, estoy preocupada por Paul, qu pasara si Teri quiera hacer algo sucio? Ella es ciudadana estadounidense y t no, y...
 -Si crees que va a secuestrarle, olvdalo. No dejes volar tu imaginacin. Todava no s por qu quiere a Paul, pero de una cosa s estoy seguro: su actitud no
obedece al amor maternal de modo que, cuando vea que existen muchas dificultades para lograr su objetivo desistir.
Ella no estaba de acuerdo, pero no tena ganas de discutir.
La persona que estaba espindonos ya se ha ido. Voy a cerrar las cortinas -al soltarla, ella comenz a temblar.
- Qu te pasa? Ests asustada?
-No puedo soportar que me espen es horrible!
-Lo s, pero el curioso ya se ha ido.
Joel le dio un beso para tranquilizarla, como el que le hubiese dado a un nio, pero ella no era un nio, y su respuesta lo demostr sin lugar a dudas. Le abraz,
estremecindose de placer y l comenz a besarla con la apasionada intensidad de un hombre que est a punto de perder el control de s mismo.
No mbar, otra vez no!
Se separ de la joven bruscamente lo que la hizo sentirse humillada.
-Lo siento.
Joel estaba tambalendose y tena las mejillas encendidas.
-Perdname, mbar, pero cuando estoy cerca de ti tengo muy poca resistencia.
Me estimulas como si fuese un adolescente, Si todo esto no fuera tan ridculo podra ser hasta divertido! Teri con todos sus encantos no me haca reaccionar, mientras
que t... -dio media vuelta, sus ojos brillaban cuando recorri con la mirada los labios sensuales de la joven-. Mientras que t -gru atormentado-, con slo tocarme
me trastornas.
-Me asegurar de que no vuelva a suceder.
mbar estaba avergonzada, se senta culpable de lo ocurrido. Si ella le hubiese permitido soltarla despus del primer beso, no se sentira humillada pues, a pesar
de que Joel la deseaba, no estaba enamorado de ella.
-mbar, comprndelo, yo... en fin, afortunadamente no tendremos que continuar con esta farsa durante mucho tiempo. Si hubiera podido me hubiese apegado a mi decisin
de terminar con nuestro trato en Inglaterra. Tu novio era un tonto, y tu tambin lo eres por seguir amndole. Si no se dio cuenta de lo que desperdiciaba no es digno
de tu amor.
Lleg a la puerta antes de que ella pudiera corregir sus palabras y decirle que dej de amar a Rob el mismo da que le conoci a l.
-Voy a tomarme una copa y si no quieres tener problemas durmete antes de que regrese.
Joel no quera su amor, la deseaba, como l mismo reconoca, pero quiz habra deseado a cualquier otra mujer bajo las mismas circunstancias.
Estuvo a punto de levantarse e ir a buscarle, para que la cogiera entre sus brazos y volviera a hacerle el amor, pero prefiri no hacer algo de lo que probablemente,
despus se arrepentira.
-El problema de comprar aqu es que hay mucho gnero, y nunca uno sabe con qu quedarse -dijo Edie mientras aparcaba el coche. Unos minutos despus entraban en el
centro comercial ms elegante de Beverly Hills.
Edie le dijo a mbar que en las grandes tiendas, no iba a encontrar nada de su agrado. Por tanto la llev a una pequea boutique en la que haba muy poco gnero,
pero todo eran diseos exclusivos.
En el escaparate se exhiba un vestido con franjas doradas y negras que a
mbar le gust, aunque Edie le dijo que esperara a estar dentro para elegir.
-Louise es una gran diseadora -susurr al odo de mbar al entrar-, y, para mi gusto, disea unos vestidos muy elegantes, y no te obliga a comprar si t piensas
que hay algo que no te sienta bien.
La duea de la reducida boutique primero estudi la delgada silueta de la chica antes de seleccionar algunos vestidos.
--Quisiera uno largo -dijo mbar indicando la pierna lastimada-. Algo para ocultar esto.
Los vestidos largos estn pasados de moda y, aunque conservo uno o dos para ocasiones especiales, estn diseados para mis clientes de mayor edad y no creo que a
usted le sienten bien -mir los estantes, sonri y chasque los dedos-. Permtame un momento, acabo de recordar algo: un vestido que dise para una de mis clientes
antes de Navidad. Se supona que era para un baile de disfraces al que no asisti, pero est de moda.
Reapareci con un vestido de seda azul bordado con pequesimos brillantes imitando un cielo nocturno salpicado de millones de estrellas.
Louise desenvolvi la tela y mbar abri los ojos srprendida era una versin moderna del traje de bailarina rabe, con    pantaln y corpio. La joven neg con
la cabeza, pues no crea que ese vestido fuese apropiado para ella, pero la diseadora le dijo:
-Antes de decir algo prubeselo. Los pantalones se llevan mucho este ao.
-S, prubatelo -insisti Edie.
En contra de su voluntad mbar entr en el probador con el vestido.
No era una fiel reproduccin del traje rabe. El corpio, que iba unido a los pantalones, era muy ajustado, y resaltaba la redondez de sus senos y la lnea de la
cintura; los pantalones llegaban hasta los tobillos y se ajustaban perfectamente a la pierna.
Estudi su figura frente al espejo durante varios segundos, sin poder creer en la transformacin.
La tela ocultaba por completo la cicatriz de su pierna y los pantalones eran mucho ms modernos que los vestidos largos, pero, tendra el valor suficiente para
ponerse un traje como aqul? mbar pens que no, pues le pareca bastante provocativo.
-Ven, queremos ver cmo te queda.
Todas las dudas que mbar tena se desvanecieron al ver la expresin de admiracin y sorpresa de Edie.
- Querida! Sers la sensacin, o no, Louise?
-Por supuesto -ri-. No me inclino por la lnea sexy, nunca la he considerado mi fuerte, pero viendo este modelo, empiezo a pensar que no me equivoqu al elegir
mi profesin. Slo necesita un complemento y creo tenerlo.
Se march, y a los pocos minutos volvi, llevando en la mano un cinturn ancho de cuero plateado que coloc alrededor de la cintura de mbar. Al ver la expresin
de la joven, Louise le asegur con seriedad:
-Es para agregar el toque super moderno, a todos les ha dado por la lnea romntica.
__Pero estoy... -mbar se mir en el espejo incapaz de definir la forma en que el cinturn plateado resaltaba su cintura y la redondez de sus senos.
-Est irresistible -dijo la diseadora con franqueza-, esa es su funcin. Hay un par de zapatillas plateadas para acompaarlo.
Eran de la talla de mbar, terminadas en punta.
__Todo lo que necesita ahora es un peinado llamativo y un poco de maquillaje.
-Iremos a mi sala de belleza antes de la fiesta.
__Llame a Rick y dgale lo que va a ponerse -le aconsej Louise.
Sabiendo que a ltima hora, quiz, no se atreviera a ponerse ese vestido, mbar pag y sigui a Edie.
-No cree que es un poco...
- Sexy? Ms que un poco, querida, pero resulta muy elegante. Ests guapsima con l... Ah! Te aconsejo que no te separes de Joel, porque dudo que cualquier hombre
con sangre en las venas al vrtelo puesto no desee quitrtelo -ri de buena gana al ver la expresin de disgusto y agreg con malicia-: No es lo que quieres que
Joel haga? Quiero ver la cara de Julie cuando te vea! Se va a poner verde de envidia!

CAPTULO 9
CUANDO llegaron a casa de Julie y de su esposo, un famoso productor de cine, la fiesta estaba en pleno apogeo mbar iba muy incmoda, pues el vestido le pareca
excesivamente llamativo.
Joel se haba quedado sorprendido al ver su nuevo atuendo, pero su mirada fue ms de admiracin que de reserva; la joven se pregunt si no sera un error ponerse
un vestido tan extravagante, y pens que quizs hubiese sido mejor usar algo menos llamativo.
-Joel, an no le has dicho a mbar que est imponente -le reprendi Edie en su casa antes de salir para la fiesta-. Y si t no lo haces, s que habr muchos hombres
que se lo dirn esta noche.
-De eso estoy seguro -contest Joel bruscamente.
Julie se separ de su grupo y fue a recibirlos, cogi del brazo a Joel, sin hacer caso de mbar, y se march con l, para presentarle a sus amistades. La joven se
senta muy sola y saba que era el blanco de todas las miradas.
Detrs del enorme saln se encontraba un patio en el que haba una piscina. El jardn estaba iluminado por pequesimos focos. La mayora de los invitados tendran
entre los veinte y los treinta aos de edad. Todos parecan muy alegres y desenvueltos y mbar sinti que iba a serle muy difcil integrarse en ese ambiente.
De pronto se hizo un silencio total al entrar en el saln un hermossima mujer que vesta un extico traje de seda escaria andaba con mucha soltura, moviendo sensualmente
las caderas.
Aunque no la hubiese visto en fotografa o en Fair lea, mbar la hubiese reconocido. La mujer se dirigi a Joel lanzndole a ella una despreciativa mirada. Pero
Joel poda pensar por s mismo y le haba dicho en ms de una ocasin, que haba dejado de amar a su ex-esposa. Si eso era verdad, Joel era un excelente actor, pues
lanz a Teri una apasionada mirada, llevndose una de sus manos a los labios, no sin antes decirle:
-Espero que hayas venido sola.
Fue como una pualada para mbar, sobre todo cuando vio la sonrisa triunfal de Teri. Quera llorar. Para afianzar su triunfo la voz de Teri dijo, dirigiendo una
maliciosa mirada a la chica:
-No, querido. Hal no es como t, l procura cuidar sus bienes.
- Qu hombre tan sabio!
-No me has presentado a tu nueva esposa, querido. Pobrecita, est muy sola, claro que las apariencias engaan, verdad? No te vi en Fair lea hace unos das? -se
dirigi a mbar.
-Llev a Paul al hospital para un examen -explic Joel.
Teri arque las cejas, divertida.
- De verdad? Cuando la vi disfrutaba de la compaa de un hombre muy atractivo en un parque, el pequeo Paul no estaba a la vista. Querida -agreg maliciosamente,
al ver el disgusto de Joel y la palidez de mbar-, he dicho alguna inconveniencia?
En el jardn, un conjunto de msica moderna comenz a tocar una meloda; en ese momento, Teri cogi a Joel del brazo, lanzando a mbar una mirada burlona.
-Baila conmigo, querido, a Hal no le gusta bailar, y la pobre mbar no podra... -aunque la cicatriz no se vea, pues taba tapada por los pantalones, Teri haba
notado que la joven no mova la pierna con soltura-. Debe ser horrible para ti y para el por supuesto.
Se fueron cogidos del brazo y mbar se qued sola. Hubiera querido meterse en algn lugar donde la crueldad de las miradas no pudieran alcanzarla. Se volvi y casi
tropieza pero una mano masculina la cogi un brazo y al alzar la vista se encontr con un joven de ojos azules y tez bronceada.
- Cuidado! Ests bien?
-Bien, gracias por ayudarme.
-Como recompensa me vas a permitir servirte una copa Eres inglesa, verdad? -le pregunt al conducirla por entre la multitud sin darle la oportunidad de negarse-.
Llevas mucho tiempo aqu?
-Unos cuantos das, y t?
-Toda la vida. Mis padres siempre han estado metidos en el cine y, por herencia, yo tambin, ests sola? -le pregunt recorrindola con la mirada-. Eres una chica
muy atractiva, pero no parece que te interese conseguir un papel en alguna pelcula.
mbar ri.
-Gracias, pero he venido con mi esposo, por eso me han invitado, pues yo no conozco a nadie aqu, y t, ests solo?
-S, Julie es mi cuada y me invita a todas las fiestas. No eres la esposa de Joel, verdad? No podras serlo. Julie dijo que estabas...
-Coja. Por favor no finjas. Para qu ocultar la verdad? Todo el mundo lo sabe y, adems, a m no me importa -alz la cabeza, tratando de descubrir la figura de
su esposo.
- Buscas a alguien? -le pregunt.
-Siento haber sido tan brusca contigo, pero...
-Pero mi querida cuada ha estado molestndote. Creme, no vas a descubrirme nada nuevo sobre Julie; lo s todo, es una persona intratable, y disfruta haciendo mal
a la gente.
Por fin, descubri a Joel; Teri iba de su brazo, mirndole fijamente y l pareca disfrutar de su compaa. mbar sinti un escalofro, slo vivan para ellos. Teri
volvi la cara, mbar no deseaba seguir contemplando un espectculo que le resultaba tan penoso.
- Cmo te llamas? Mi nombre es Chet.
-mbar.
-mbar, voy a permitirme la libertad de darte un consejo-Olvida a mi cuada y a las de su tipo. El mundo est lleno de ellas y lo convertiran en un infierno si
pudieran. Sin embargo, recuerda una cosa. Su deseo por hacer dao a los dems las hace dignas de lstima. As es, pregntate si la gente feliz puede hacer sufrir
a otros.
mbar neg con la cabeza y l sonri.
-Slo recurdalo. Vamos a bailar, pareces un rayo de luna con  ese traje.
mbar le sigui como un autmata. Despus de todo, ya no le importaba nada, pues estaba segura de haber perdido a Joel.
Chet bailaba muy bien, y ella crea estar bailando en el aire. Cambi el ritmo de la msica y la orquesta comenz a tocar una meloda romntica. Las luces se apagaron
casi por completo y las parejas se acercaron para bailar. mbar iba a decir a su acompaante que quera marcharse, cuando vio a Teri y a Joel bailando muy abrazados.
Loca de celos, se acerc ms a Chet.
- Eres slo una ilusin, rayo de luna? -pregunt Chet a su odo-. Si te beso no te convertirs en un montculo de polvo de estrellas? -sus labios tocaron su piel
y, lentamente, la fue apartando de las dems parejas.
Pens que si mantena los ojos cerrados poda imaginarse que era Joel quien estaba abrazndola. No dur mucho tiempo su ilusin, pues de pronto, unos dedos duros
como el acero la cogieron del brazo para arrancarla de Chet.
- Joel! -grit angustiada.
-S, Joel -repiti con amargura-. Creas que te ibas a librar de m tan fcilmente? Qu te ha dicho? Te ha ofrecido un papel en su nueva pelcula?
-Oye, un momento... -interrumpi Chet-. No es para ponerse as, slo estbamos bailando.
- Claro! Yo s muy bien lo que habra sucedido si no llego a intervenir. Ya arreglaremos cuentas t y yo -dijo, mirando a Ambar ; luego se dirigi al joven-. Y
en cuanto a ti...
-Mira... -comenz a decir Chet, pero Joel no le dio tiempo para terminar la frase.
- Nadie te ha dicho que no se deben hacer ciertas caricias a las esposas de los otros hombres? Nos vamos, ahora!
Chet intent intervenir, pero Joel le apart de un empujn y cogi a mbar del brazo, sacndola casi a rastras. La joven trat de recordarle que deba avisar a los
Haines, pero fue intil pues Joel, en ese momento, era incapaz de razonar.
Cogieron un taxi. Durante el trayecto, ninguno de los dos habl una sola palabra. mbar no poda comprender por qu se haba disgustado tanto Joel. Sera porque
al ver a Teri se haba dado cuenta de lo que haba perdido?
-Vamos -le dijo en tono cortante cuando el taxi se detuvo Sali del coche y, al escuchar las pisadas de Joel tras de s se despert el miedo en su corazn. Haba
algo extrao en l que la alarmaba.
-Estoy cansada, si no te importa voy a acostarme. Se dio cuenta del error que haba cometido al ver la expresin de los ojos de su cnyuge.
-No me importa. Es ms, me parece muy buena idea. Ests muy sexy con ese traje rabe y yo no soy el nico que piensa as, ya me he dado cuenta de que ese joven estaba
muy carioso contigo.
-Slo me ha dado un beso -sus insinuaciones le parecieron crueles.
Corri escaleras arriba hacia la habitacin, seguida por Joel. Al entrar cerr la puerta de golpe, pero l consigui abrirla.
- Slo un beso? Te has vuelto muy liberal!
Joel se acercaba cada vez ms a la joven que estaba aterrorizada, pues nunca le haba visto en ese estado.
- Pero l estaba dispuesto a que fuese algo ms que un beso!. Vi cmo te miraba, estaba pensando lo mismo que yo en este momento, pero la diferencia entre nosotros
es que l slo poda mirar, mientras que yo...
Antes de que mbar pudiera reaccionar, Joel la estrech entre sus brazos y comenz a desabrocharle la cremallera vestido.
-Yo puedo hacer algo ms que mirar.
-Joel -le rog con desesperacin-, no lo hagas...
-Tendrs que buscar una buena razn para convencerme. Puedo provocarte hasta que me desees, mbar -y para probarlo le acarici los senos. Ella trat de escapar.
-Joel, por favor... -intent una vez ms, pero lo nico que logr fue que su esposo la acariciara an ms.
-Por favor, qu? Que olvide lo que he visto? Crees que puedo olvidar que te arrojaste a sus brazos y le permitiste que te besara? No, mbar. T vas a ser quien
olvide. Vas a olvidarte de todo, excepto del contacto de mis manos sobre tu cuerpo, vas a ser ma, y eso ser lo nico que recuerdes.
Joel le quit el vestido y mbar sinti una rfaga de viento fro que la estremeci. Pero la impaciencia de las manos de Joel sobre su pecho, no con ternura sino
con salvajismo, la hizo olvidarse de todo. Desaparecieron el miedo y el enfado para dar rienda suelta a una pasin tan desenfrenada como la de su esposo.
Joel la llev en brazos hasta la cama; despus de una pausa, sinti que la piel de su marido era continuacin de la suya y sus labios de nuevo quedaron prisioneros,
aunque en esa ocasin respondi con la misma intensidad que l.
Saba que despus iba a estar avergonzada de su conducta, pero en ese momento lo ms importante era responder a las caricias de su esposo. Sus besos le quemaban
la piel y, totalmente entregada, emiti un grito de rendicin absoluta.
mbar, sinti la necesidad de acariciarle; desliz sus manos por la espalda de Joel y, al hacerlo, experiment una agradable sensacin.
l se incorpor y la cogi de las muecas, sujetndola a la cama en seal de dominacin; mbar se estremeci, necesitaba sentir el contacto del cuerpo de Joel sobre
el suyo.
-Cmo te deseo... -le dijo al mirarla-. Necesitara toda una vida para satisfacer mi deseo -se inclin sobre ella que cerr los ojos, expectante...
Pasaron los segundos y de pronto sinti que la soltaba   El colchn se hundi y al abrir los ojos vio a Joel sentado a su lado dndole la espalda.
-No puede ser.  Sin amor no significa nada -se volvi y pudo  ver su expresin antes de que ella tuviera tiempo de disimularlo-. Qu pasa? Deberas agradecerme
que haya recapacitado no mirarme como si...
- Como si quisiera que me hicieras el amor? No sabes que las mujeres tambin experimentamos deseo? -Le pregunt desesperada, tratando de recuperar su orgullo-.
El amor y el sexo no siempre van de la mano.
- No lo sabr yo? Si fuera posible que tuviramos habitaciones separadas no pasaran estas cosas. Lee tiene una botella de escocs abajo, voy a beberme una copa.
Antes de marcharse la mir, y dijo con un tono de tristeza en la voz:
-Dices que buscas el placer y has tratado de probrmelo hace un momento pero, a pesar de lo que has dicho yo no lo creo. mbar, cmo eres en realidad?
Sali antes de que mbar pudiera responder a su pregunta. Tuvo la tentacin de seguirle y pedirle que regresara, pero su orgullo se lo impidi; quiz despus se
sentira satisfecha al haber obrado de ese modo, pero en esos instantes experimentaba un verdadero tormento.
-Os marchasteis de la fiesta muy temprano -coment Edie en el desayuno-. Eso s que es amor! Mi esposo y yo hace mucho tiempo que no salimos de una fiesta tan pronto...
mbar esboz una fingida sonrisa. Joel se haba marchado sin decirle dnde pensaba ir. La joven estaba convencida de que haba ido a visitar a Teri.
Haca una hora que haba salido cuando son el telfono. mbar y Paul estaban solos pues los Haines haban ido a visitar a Teri en casa de Julie.
-No quisiera dejarte sola -se disculp Edie-. Pero Julie ha dicho que es urgente, aunque conociendo a Teri seguro que ser una tontera. Se arrepiente de haber abandonado
a Joel   Dios mo! No he querido decir...
-No se preocupe -replic con una sonrisa-, con toda franqueza anoche me di cuenta de que Joel todava le agrada.
-Siempre ha sido muy posesiva y sospecho que no soporta que alguien la haya reemplazado. Espero no presenciar una de sus desagradables escenas.
mbar dejo que el telfono sonara. Pero al persistir decidi contestar. Para asombro suyo, la persona que llamaba, pidi hablar con ella.
-Yo soy quin es?
-Del hospital de Fair lea, seora Sinclair. El doctor Burns necesita que traiga a Paul inmediatamente, ha descubierto algo raro en la ltima radiografa y quiere
hacerle otra.
El doctor Burns era el pediatra. mbar se puso muy nerviosa al pensar que Paul poda tener algo grave.
-No tengo coche, y mi marido no est ahora en casa.
-Llame un taxi, seora Sinclair -respondi la enfermera, acostumbrada a tratar con pacientes confundidos-. Es ms, si quiere le puedo proporcionar el nmero telefnico
del servicio que utilizamos. Tiene una central en su rea, por favor espere un segundo y se lo dar.
Los segundos en el telfono le parecieron siglos, estaba impaciente por llegar al hospital y escuchar lo que el doctor Burns tena que decirle.
Los dedos le temblaban al marcar el nmero del servicio de taxis. Poda or a Paul jugar en la sala; sinti un gran temor. Si Joel estuviera en casa!
  Cuando estaba cambiando a Paul son de nuevo el telfono. mbar corri a contestar deseando que fuese Joel. Cuando descolg, se llev una gran desilusin; era
Chet.
-Espero no haberte metido en problemas anoche. Tu marido es celoso.  Yo crea que los britnicos no tenan sentimientos!
mbar le interrumpi y le explic que tena que llevar a Paul   al hospital; al colgar vio que, sin darse cuenta, haba anotado el nombre de Chet en la libreta,
junto al nmero de servicio de taxis.
Apenas tuvo tiempo de coger su bolso, pues el taxi llego enseguida. Durante el trayecto, a pesar del nerviosismo, intent mantener a Paul ocupado, tratando de aparentar
naturalidad.
-Pero, para qu quieren verme? -Pregunt por ensima vez-. El doctor me dijo que estaba bien.
-Claro que ests bien -contest mbar con una confianza que estaba lejos de sentir-. Slo quieren hacerte ms pruebas, para poder ayudar a otros nios - odiaba mentirle,
pero qu objeto tena asustar al nio? Paul disfrutara de tranquilidad mientras pudiese!
Haban recorrido unos cuantos kilmetros, cuando el coche se desvi de la carretera. El trayecto pareca eterno. El paisaje haba cambiado, y pareca que se dirigan
al desierto. La vegetacin haba desaparecido, y por todas partes se vea arena.
mbar se pregunt por qu era tan largo el camino. Mir el reloj y se estremeci, llevaban hora y media de viaje en lugar de la hora que haban tardado la primera
vez.
- Est seguro de conocer el camino?  Pregunt al conductor, acercndose al asiento delantero-. En realidad sabe a dnde vamos?
-Claro que s, seora. Y aqu es donde usted se baja, si no quiere morir, con un poco de suerte encontrar algn coche que la lleve a su casa.
-Usted... yo... -mbar se qued mirndole fijamente sin dar crdito a sus palabras. l detuvo el coche en un camino solitario y polvoriento.
- Qu est haciendo? -Pregunt furiosa cuando el conductor abri la puerta-. Qu pasa?
Hace demasiadas preguntas, seora. Salga y olvide todo lo a visto.
Pero Paul...-comenz a protestar.
-El nio estar bien conmigo. No voy a hacerle ningn dao, pUes a su madre no le gustara.


CAPTULO 10

AH! CLARO... usted quiere secuestrar al nio, siguiendo las instrucciones de su madre, para que ella pueda reclamar la custodia. No puede hacerlo. Es ilegal...
-El dinero tiene mucho ms poder que la ley- le record el extrao-. ste no es el primer caso de custodia que resuelvo y no ser el ltimo. Ahora sea buena y salga
del coche. Si no quiere hacerlo, tendr que obligarla.
Era evidente que nadie haba informado a ese hombre de que ella era la madrastra de Paul y pens que era mucho mejor no decrselo pues, de ese modo, el desconocido
poda considerarla una molestia, pero no un peligro.
-No pienso bajarme -le dijo con firmeza-. Voy adonde Paul vaya, no le ha dicho la madre del nio que su hijo necesita tratamiento mdico?
El hombre trag el anzuelo, se volvi para estudiar al pequeo y ste, sin perder tiempo, se abraz a mbar, lloriqueando.
-Me duele la pierna... me duele mucho, quiero ir con mi pap!
-Est bien, est bien, se puede quedar con l. Slo mantngale callado o me encargar de hacerlo yo mismo, entendido?
Haba comprendido. Ese hombre era ms fuerte que ellos y lo ms prudente era obedecerle.
- No va a vendarnos los ojos? -pregunt tratando de ganar tiempo. Tena la esperanza de los Haines, al llegar a su casa y ver que no estaban salieran en su busca,
pero dnde iban a buscarles? Nadie saba por qu haban salido.
-No ser necesario, estos caminos forman una encrucijada en el desierto y hay tantos senderos que llevara toda una vida recorrerlos. Al nio no le retendremos mucho
tiempo. Cuando pase el escndalo, su madre piensa llevrselo al Este donde, como ciudadana de este pas, no le ser difcil conseguir la custodia de su hijo.
mbar sinti que se le haca un nudo en la garganta. Mir el oscuro y sedoso cabello de Paul y apret la pequea mano del nio, tratando de decirle que no poda
hablar, mientras estuviera delante de su raptor.
Al cabo de media hora, mbar sinti que las fuerzas comenzaban a abandonarla. Le dola la cabeza y era incapaz de pensar a causa del miedo. Paul estaba plido y
a punto de vomitar.
-Por favor, detngase -exigi con urgencia-, Paul no se encuentra bien.
El conductor se detuvo y abri la puerta del coche, mbar sac al nio.
-Diez minutos -les advirti-, les podra afectar el sol.
l no baj, se qued en el coche, y puso la radio. De pronto se volvi y, despus de observar el cuerpo de mbar, agreg en tono burln:
-Este es uno de los trabajos ms fciles que he hecho, secuestrar a un par de invlidos. No podran correr hacia ninguna parte aunque quisieran y supieran adonde
dirigirse.
-No llores -dijo Paul, pues la joven no pudo contener las lgrimas por ms tiempo-, todo saldr bien, pap vendr a buscarnos.
-S, Paul estoy segura de ello -respondi mbar, aunque saba que era casi imposible que Joel le encontrase.
Pasaron los diez minutos y fueron conducidos de nuevo al interior del coche. mbar estaba furiosa y lo que ms rabia le daba, era no poder hacer absolutamente nada
para remediar esa situacin.
Viajaron durante otros diez minutos y se desviaron del camino principal; se detuvieron frente a una vieja cabaa. No haba   ninguna seal de vida en el lugar.
-Fuera -le orden el hombre a mbar-. Encontrar todo lo necesario para hacer caf all dentro, preprenos algo, yo voy a informar a mis superiores de que todo ha
salido segn los planes Le vio manejar la radio del coche y pens en la posibilidad de mandar un mensaje a alguien. Pero despus de reflexionar unos segundos, decidi
que era mejor no hacerlo.
El secuestro haba sido organizado de manera profesional por gente de experiencia y poda ser muy arriesgado tratar de engaarles. Diez minutos despus, el conductor
abri la puerta de golpe; cuando entr y olfate el olor a caf dijo:
-Muy bien, no tiene sentido hacer las cosas ms difciles de lo que son. As que eres la enfermera del chico... Este asunto de los secuestros es dinero fcil. Atrapar
al nio, mantenerle en un lugar secreto hasta que el escndalo pase, y despus el cliente se le lleva a un estado donde pueda reclamar el juicio de custodia.
- Es horrible! -Protesto mbar con resentimiento-. No le importa el dolor que est causando, la justicia...
-Es un buen negocio, cario, y necesito el dinero.
Se acomod en una de las viejas sillas y puso los pes sobre la mesa, despus sac una cajetilla de tabaco y encendi un cigarro. mbar mir a Paul y record que
su principal obligacin era calmar el miedo del chiquillo.
-No te preocupes -le susurr al odo, despus de abrazarle.
-No estoy preocupado -dijo con valor-. S que pap vendr y t tampoco tengas miedo, yo te cuidar.
-Muy bien, hijo -intervino el hombre-. Recuerda siempre que debes defender a tus mujeres. Por qu no quieres ir a vivir con tu mam? Parece que es una dama muy
rica.
-No la quiero -respondi Paul-. Ni ella me quiere a m-
-Claro que te quiere. Est dispuesta a pagar diez mil dlares para que vayas a vivir con ella.
- Usted cree que eso puede consolar al nio? -pregunto mbar furiosa, al ver que Paul se pona a llorar-. Su madre le abandon, nunca ha querido tener al nio...
Mire, su padre le pagar los diez mil dlares si nos lleva casa, estoy segura.
-Lo siento. Una de las primeras reglas de este juego es estar del lado del que paga primero. As es como uno consigue ms trabajo. En este negocio las recomendaciones
son importantes y si alguien dice que uno hace doble trato se le cierran las puertas. Por qu no nos preparas la comida? -sugiri, interrumpiendo los pensamientos
de la chica-. Te ayudar a no pensar en cosas raras. No voy a haceros ningn dao, lo prometo.
- Cunto tiempo nos vas a tener aqu? -pregunt mbar.
-Eso depende, el nio no creo que est ms de tres o cuatro das, pero no s qu hacer contigo. Las instrucciones son que te abandone en algn lugar a lo largo del
camino. Quiz debas quedarte conmigo un poco ms para que la madre del chico tenga tiempo de huir con l. No podemos arriesgarnos a que vayas con el chisme, verdad?
Pas la tarde y comenz a oscurecer. Paul estaba exhausto y mbar trat de convencerle de que tomase un poco de leche. Estaba muy preocupada, pues el nio era muy
dbil y poda caer enfermo. De pronto el conductor dijo que iba a comunicarse con su jefe; Paul susurr al odo de la joven:
-Tratemos de escapar mientras no est -era la primera vez que el nio admita que su padre no iba a ir a rescatarlos.
-No podemos, Paul -le dijo con suavidad-. Sera demasiado peligroso, podramos perdernos.
El sonido de la puerta del coche les anunci que su guardin regresaba.
- Por qu no me has dicho que ests casada con el padre del nio? -pregunt molesto, sacando un cigarrillo.
- Acaso no lo saba? Se supone que su organizacin es profesional. -Contest aparentando naturalidad-. Adems, qu importa?
-Importa mucho, su madre garantiza la seguridad del nio, pero no la tuya. Tengo rdenes de eliminarte, claro, que podras convencerme de ser un poco... flexible.
-Usted ha dicho que no va a hacernos ningn dao -le record.
mbar se sonroj y abri los ojos, alarmada, cuando el hombre la cogi del cuello.
- Quin habla de matarte, cario? Yo estoy proponindote un trato. Hace mucho que en mi cama no duerme una bella mujer al menos una que no sea chica fcil y algo
me dice que t est muy lejos de serlo.
La mir de arriba abajo y la joven sinti nuseas. Pensar que ese hombre poda tocarla la sacaba de sus casillas. Aceptaba slo las caricias de Joel. Joel! Qu
estara haciendo? Preocupndose por Paul?
- Qu ha sido eso?
mbar dio un salto cuando el hombre, despus de empujarla contra la pared, sac una pistola.
-No os movis -les advirti-, y no hagan ningn ruido. Aunque pensndolo bien... -se apoder de Paul y le apunt con el arma, llevndolo por delante abri de golpe
la puerta.
En el silencio de la noche del desierto, se dej escuchar el sonido de un coche; contuvo el aliento al or que se acercaba, quienquiera que fuese pona en peligro
la vida de Paul.
Al fin, incapaz de soportar la tensin, sali de prisa. La luz de la luna iluminaba la planicie un coche conocido se detuvo y una mujer sali de l corriendo hacia
Paul. Y despus, antes de que la mujer pudiera alcanzar al pequeo, otra figura sali del coche, un hombre.
Joel! y con Teri, la invadi una sensacin de malestar. Se haban reconciliado y por eso Joel estaba con ella? Crey que iba a desmayarse cuando las dos figuras
se acercaron a Paul. Sinti que alguien le daba una palmada en el hombro y se volvi esperanzada, pero era Chet.
- Ests bien? -pregunt con inters.
-S -le asegur-, quiero irme de aqu.
-Desde luego, mi coche est detrs del de Joel, te llevar a Fair lea si quieres.
- Fair lea? -mbar estaba muy afectada y era incapaz de comprender lo que suceda. Todo lo que saba era que no deba mirar hacia donde Joel estaba con Teri y su
hijo.
-S. Joel lo ha preparado todo para que t y Paul seis examinados all. Teri debe estar loca! No sabes cmo se ha puesto Joel con ella... cre que iba a matarla.
Era casi medianoche cuando los mdicos terminaron de examinarla. No saba nada de Joel ni de Paul.
-Le han dado un buen susto, pero ya pas. De todos modos, me gustara tenerle en observacin durante un da. Le daremos un tranquilizante para que descanse.
Comenz a protestar, pero fue interrumpida por una enfermera que sin atender a sus protestas, le dio el medicamento, la ayud a desvestirse y se asegur de que estuviera
cmoda antes de salir.
-Joel..,-se le agolparon las lgrimas en los ojos-. Yo...
-Debe dormir, seora Sinclair, podr ver a su esposo maana.
mbar...
Escuch la lejana voz como envuelta en una nube, trat de levantar la cabeza, pero la sinti demasiado pesada.
- mbar!
Abri los ojos y volvi la cabeza con dificultad. Por alguna razn su subconsciente asociaba la agradable voz que estaba escuchando con el dolor. Al ver los fros
ojos grises que tanto conoca, sinti una mezcla de miedo y esperanza.
-El doctor James me ha dicho que te has tomado un tranquilizante.
-Joel, dnde est Paul? -mir a su alrededor.
-Est bien. Tambin est en observacin, pero se encuentra mejor que t. La enfermera Adams me ha dicho que hablas en sueos aunque es imposible entender lo que
dices.
Era un alivio, pues recordaba vagamente los atormentados sueos en los que haba pronunciado el nombre de Joel.
-Ya est todo dispuesto para que regresemos a casa maana --dijo de pronto. Le daba la espalda, as es que no pudo ver su expresin-. Tenemos mucho de qu hablar,
cosas que he evitado decirte.
Su corazn dio un vuelco. Qu quera decirle? Joel iba a volver con Teri? Joel quera a su hijo, de eso estaba segura, y quiz Teri haba usado al nio para obligarle.
Le dola la cabeza y le resultaba imposible poner en orden sus pensamientos.
El doctor James la visit ms tarde, se sent en el borde de la cama y esper unos momentos antes de hablar.
- Ya est bien? Por cierto, creo que podemos hacer algo por su pierna, si todava quiere continuar en el plan.
mbar neg con la cabeza, qu importaba la pierna? Casi lanz una carcajada al darse cuenta de la irona de sus pensamientos.
Edie y Lee la visitaron por la tarde y la chica adivin que Joel les haba advertido que no contestasen a ninguna de sus preguntas. Edie evit mirarla y pareca
muy nerviosa. Procuraron no hablar de Joel y de Teri, lo cual la dej ms confundida.
Desde un principio saba que su relacin con Joel no poda continuar. Joel la deseaba, pero no quera decir nada. Saba que no estaba enamorado de ella y que, una
vez resuelto el problema de Paul, no la necesitaba.
Llegaron al aeropuerto de Manchester dos das ms tarde. mbar durmi durante todo el viaje, cuando despert, se sorprendi al ver que haba apoyado la cabeza sobre
el hombro de Joel; con rapidez se enderez convencida de que ya no la quera y, por tanto, poda resultarle molesto su contacto.
La casa estaba muy fra, y le pareci raro, acostumbrarse a la ausencia del calor de California. Sin embargo, estaba ms cmoda en Inglaterra. La neblina gris que
cubra las colinas estaba ms a tono con su estado de nimo que el ardiente sol de California.
Mientras Joel encenda la calefaccin central, prepar el te. Paul pareca estar de mejor humor. Segn los mdicos, la desagradable experiencia que le acababa de
pasar, no haba dejado huella en l, aunque mbar not que cada vez que el nio intentaba contar su aventura, Joel le mandaba callar. La joven pens que a Paul le
iba a resultar muy duro tener que vivir otra vez con su madre.
Transcurrieron tres largos das antes de que Joel le dijera a mbar que quera hablar con ella.
La joven pens que, por fin, haba llegado el momento de la verdad y, aunque el corazn le lata con fuerza, trat de aparentar indiferencia.
-mbar, esto no es fcil para m. Dios sabe que he sido muy ingrato contigo durante todo este tiempo pero despus de lo que pas con Paul... -se alis el cabello
con nerviosismo-. Lo que intento decirte es que te libero.
mbar no levantaba la vista. Tema que Joel pudiera leer la verdad en sus ojos. Oy que abra un cajn, despus se dirigi a ella.
-Aqu tienes, s que mi oferta original eran veinticinco mil, pero...
Levant la cabeza y tuvo que leer dos veces la cifra escrita en el cheque que le ofreca. - Cincuenta mil libras!
-Es para que puedas pagar el servicio mdico. -S -reconoci mbar con amargura. El dolor no podra durar para siempre, y todo lo que tena que hacer era apretar
los labios para soportarlo-. Quin sabe? Quiz cuando est bien otra vez Rob cambie de parecer -se levant, fingi una sonrisa y cheque en mano sali de la habitacin.
Una vez en su cuarto rompi el cheque y lo tir a la basura. Despus, se encerr en el lavabo, para mezclar sus lgrimas con el agua de la ducha, as nadie podra
enterarse de que haba llorado. Joel le haba pagado para que se fuera!
Si no le hubiese ofrecido el dinero, habra podido soportar el dolor. El dinero no importaba, y se haba enamorado de Joel y, aunque no esperaba que l la quisiera,
tena la esperanza de que, por lo menos, no la humillase.
Sali de la ducha y despus de secarse, se envolvi en una toalla. Entr en el dormitorio y se qued petrificada junto a la cama. Joel estaba de pie, frente a ella,
con los brazos cruzados. Desde el da que regresaron de Estados Unidos haban estado durmiendo en habitaciones separadas.
- Joel! Qu ests haciendo aqu?
-Has salido del estudio antes de terminar la conversacin.
- Qu quieres? Una declaracin firmada de que voy a irme? Si tanta prisa tienes me marcho ahora mismo! Qu pasa, Teri no confa en ti?
Joel ni siquiera la miraba, sus ojos estaban fijos en los pedazos del cheque.
- Por qu lo has roto?
Tuvo la tentacin de decirle: "porque es muy poco dinero para m", pero no pudo, y respondi despus de unos instantes de vacilacin.
- Porque todava tengo orgullo.
- Y tu orgullo te impide operarte? El doctor James me lo explic todo. Por eso aceptaste mi propuesta, verdad?
-S.
-Entonces, por qu romperlo? O es que Rob ha recapacitado y te quiere a pesar de la pierna?
-Rob?
-S, recuerdas? El hombre a quien amas y en quien pensabas cuando te hice   el amor.
- Como t pensabas en Teri! Bueno, ya la tienes otra vez y quieres que yo salga de tu vida. No te preocupes, voy a hacerlo. Yo...
- Que quiero que Teri vuelva conmigo?  Espet con furia . Te has vuelto loca? Por poco la mato cuando descubr lo que haba hecho. Cuando regres y vi que no estabais
en la casa casi me vuelvo loco. El nombre de Chet estaba en la libreta anotado junto a un nmero de telfono. Lo que pens fue que te habas ido con l.
Joel hablaba muy despacio, recalcando las palabras.
-Llam a Chet y cuando lleg a casa me dijo que habas ido a llevar a Paul al hospital. Me puse al habla con el doctor, pero en el hospital nadie saba nada de vosotros.
Entonces llamamos al nmero telefnico que habas anotado en la libreta y descubrimos que perteneca a una agencia de detectives, fue cuando saqu mis conclusiones.
Quieres decir que Tery y t...?
-Todo entre nosotros ha terminado y si hubieras escuchado lo que te iba a decir, sabras que slo hay una mujer en mi vida y esa mujer se encuentra ahora en esta
habitacin, frente a m -agreg con suavidad inclinndose para besarla en los labios apasionadamente.
mbar estaba a punto de llorar de alegra. Le abraz para cerciorarse de que no era un sueo; no, no lo era. Joel estaba junto a ella, y tambin la abrazaba.
-No me digas que todava dudas de mis sentimientos -dijo l mirndola a los ojos-. Por si te sirve de algo, te dir que estaba igual de preocupado por Paul que por
ti. Fue el pensar que pudieran hacerte dao lo que me hizo amenazar a Teri con descubrir a sus padres su descabellado intento. Entonces me cont todo, despus de
desperdiciar preciosos minutos negndolo. Pero los Haines no tenan ni la ms remota idea del plan.
-Pens que todava la amabas, sobre todo cuando desapareciste con ella en la fiesta.
-Cuando me hizo acompaarla a la fuerza, querrs decir. Y la nica razn por la que le segu el juego fue para protegerte de su maligna lengua. Y cmo me pagaste?
Bailando con otro hombre de una forma que me hizo desear desollarle vivo. Siempre me he preciado de ser una persona comprensiva, pero t me descubriste que slo
soy un hombre que no puede ver en los brazos de otro a la mujer que ama.
-Yo estaba segura de que no me amabas -argy sonriendo con timidez.
-Ya ves que s, que te quiero con toda mi alma. T me amas tambin mbar?
-Yo te quise desde el primer da que te vi, pero estaba tan obsesionada con mis preocupaciones, que fui incapaz de darme cuenta.
-El doctor James me dijo que la operacin era muy cara, por eso te ofrec pagarla: quera darte algo, aunque no me permitieses darte mi amor.
-Cuando descubr mis sentimientos ya no me import la pierna, slo quera estar a tu lado y no pude resistir que me dieras dinero para deshacerte de m y rehacer
tu vida con Teri.
- Qu vida? Slo quiero una mujer en mi vida y est entre mis brazos, te quise desde el momento en que te vi. Me dije que eras otra mercenaria ms, pero al verte
tratar a Paul me di cuenta de que no era cierto. Dios sabe cunto luch contra ese amor. Trataba de convencerme de que slo eras un medio para asegurar la custodia
de Paul, pero en lo ms profundo de mi ser saba que no era verdad. Nunca sabrs las noches que he pasado sentado en el estudio mientras lo nico que deseaba era
subir y hacer esto...
Le quit la toalla, y sonri al ver el ligero rubor que ti sus mejillas cuando la recorri con la mirada. Se inclin para besarla y sus cuerpos se unieron en un
apasionado abrazo, teniendo en uno solo el agitado latir de sus corazones.
- mbar! -la mir con deseo incontenible-. Nuestro matrimonio comienza esta noche.
La cogi en brazos y la traslad sin esfuerzo, hasta el centro de la cama.
-Prometo ensearte el verdadero significado de las palabras: "con mi cuerpo te venerar", comenzando desde aqu.
l se inclin para acariciar con los labios el delicado arco de uno de sus pies. Y en un susurro mitad deleite, mitad ansiedad, mbar le acarici la espalda, y mientras
l la estrech entre sus brazos.
-Dime que me amas -le exigi.
-Te amo. Y te deseo con todo mi corazn.
-Tambin yo te deseo amor mo.
mbar era completamente feliz, y si alguna vez haba maldecido su accidente por haberle arrancado a Rob, ahora lo bendeca porque la haba conducido hasta Joel.
Ya no exista para ella otro hombre en el mundo y Rob perteneca a un pasado que, a partir de ese momento, iba a quedar completamente olvidado.
-Te quiero, mbar -le dijo Joel al odo-.  mame.
Su caricia fue la chispa que encendi la pasin. El abrasante calor que result de su contacto pareca que iba a quemarla, pero con Joel estaba a salvo, saba que
se entregaba con todo su ser al hombre que amaba. Le abraz gustosa y se abandono por completo a la voluntad del que ya, sin reservas, iba a ser su esposo para toda
la vida.

